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Por el pueblo, contra el pueblo, sin el pueblo A tenor de la aparente determinación del Ejecutivo, de instar a sus referentes judiciales para que aceleren el proceso de ilegalización de Acción Nacionalista Vasca, le ha faltado tiempo a la izquierda abertzale para avisar de sus intenciones: boicotear las elecciones del nueve de marzo. En un manifiesto conjunto, leído por la concejal en el Ayuntamiento de Pamplona, Mariné Pueyo, conocida por su pasado en Batasuna, y por Arantxa Urkaregi, juntera en Vizcaya y dentro de sus aspiraciones de romper la unidad de la Nación española, han declarado “Tenemos la determinación de seguir adelante en la lucha por la libertad de este pueblo, en la lucha por los derechos de Euskal Herria para poner a nuestro pueblo a las puertas de la independencia”. A la vez, desde sectores próximos a ETA, se ha dejado claro que de persistir la intención de impedir la concurrencia a las elecciones de listas afines a sus intereses, se pondrá en marcha una campaña de amedrentamiento del electorado desde dos frentes diferenciados, la “Kale borroka” y los atentados indiscriminados y curiosamente está decisión no tiene otro fin – cruel ironía – que demostrar que el Gobierno coarta las libertades al limitar sus derechos democráticos. Es decir que los que aterrorizan y socavan los cimientos de la convivencia, los que asesinan y extorsionan en nombre de aquellos a los que coaccionan y amedrentan, no contentos con haber conseguido tiempo y recursos para reforzar sus estructuras y ampliar su potencial, se sienten agredidos por que se les persigue y hay tímidos intentos por parte de los que hicieron dejación de su responsabilidad, de retomar su compromiso con la ciudadanía. Aquellos que engañaron al Gobierno, con Zapatero a la cabeza con una falsa tregua, los que dejaron oír su voz de odio y desprecio por la vida al volar la T4 en Barajas y descerrajar mortales disparos en la nuca de dos jóvenes miembros de la Benemérita que cumplían con el deber de perseguirlos, indefensos y desarmados, en un dispositivo montado en suelo francés. Esos y no otros, pretenden desde el miedo gratuito de su lenguaje manipulador, totalitario e irracional, hacernos creer que se limitan sus derechos democráticos. Y lo dolorosamente curioso, es que existen voces desde instancias de organizaciones políticas, que defienden su actitud. Que el Presidente de España sigue utilizando un lenguaje susceptible de dobles significados en torno a una vuelta a las negociaciones con los que en Vitoria y Zumárraga, con acento de cócteles Molotov, encapuchados y cobardes, reciben el año con las uvas de la ira. Decía George Washington: El gobierno no es una razón, tampoco es elocuencia, es fuerza. Opera como el fuego; es un sirviente peligroso y un amo temible; en ningún momento se debe permitir que manos irresponsables lo controlen. Quizás en sus días de solaz en Doña Ana, el leonés impasible debería de meditar en ello. El aborto como movilización electoral Al PSOE le van mal las encuestas. Lo he dicho y lo repito. No las conozco pero por sus obras los conoceréis. Y sus obras son las mayores razones para pensar que es así. Hasta ahora Zapatero todo lo que hace lo hace para movilizar a sus votantes. Lo ha intentado todo para movilizar a su gente. Y ahora es el turno de la Ley del Aborto. El aborto es un tema que movido convenientemente puede llevar a sus sectores más radicales a las urnas. El truco del almendruco es cambiar la ley para que se cumpla. Curioso razonamiento. Como la ley no se cumple, la cambia para que se cumpla. Para evitar que los profesionales de la medicina mientan. Es tremendo. Y lo hace intentando tomarnos el pelo. Zapatero es el bueno y el PSOE, el malo. El 75% del electorado socialista es católico. Pero votan PSOE. Por disciplina pero PSOE. De esta manera, Zapatero será el bueno para contar con ese electorado católico y el PSOE será el malo pero el bueno para el partido porque movilizará a los votantes que necesitan con un tema choque. La paz y la guerra de Irak fue hace cuatro años y ahora intentan hacer lo mismo con el aborto. Ahora quieren movilizar el voto progre. Todo es campaña. No hay más que oír a Bernat Soria. O a Cuatro. O a los de la SER. O a El País. Todos llamando extrema derecha a los que están contra el aborto. Llamándoles inquisición pura. En el fondo, movilización pura. Zapatero se ha subido al tigre del nacionalismo y ya no se puede bajar Ahora resulta que Zapatero piensa como Imaz. Y lo dice públicamente. Y presume de ello. Ahora resulta que Zapatero es Nacionalista. Y eso es muy clarificador. Explica muchas cosas. Explica el PSE. Explica el PSC. Y explica lo de que el concepto nación es “discutido y discutible”. Eso explica una legislatura entera y una idea de España, cuanto menos federalista. Pero ¿por qué Zapatero a menos de tres meses de las elecciones se muestra públicamente como un nacionalista vasco? Porque Zapatero durante esta legislatura se ha subido al tigre del nacionalismo y ya le es imposible bajar. Porque Zapatero necesita un apoyo doble de los nacionalistas vascos. Para aprobar el presupuesto del año que viene que ha sido vetado en el Senado y para empezar insinuar a pactos postelectorales porque ya sabe que no tendrá mayoría absoluta y ERC ha resultado ser un mal compañero de viaje. No le importa España. Le importa seguir mandando. Y si para ello es necesario hacerse nacionalista, lo será más que nadie.
Y cuando en política uno se pone de los nervios, defendiendo su poder, dice tonterías. Y Mas ha dicho tonterías en esa extraña refundación del catalanismo. Y ha dicho tonterías porque él fue quién negoció, no hace mucho tiempo, con Zapatero con nocturnidad y humo de tabaco rubio, la nación catalana. Pero Zapatero le engañó y esa nación que asumió, ya no le sirve. Tiene miedo a peder el sillón, y ahora quiere la nación catalana plena. Ahora Más es más soberanista que ERC. Si lo habrá hecho mal aquel Conseller en cap que nombró Pujol como su sucesor que el propio PSC le ha ganado en el nacionalismo moderado. Empezó equivocándose con aquello de firmar ante notario que no negociaría con el PP y ahora se radicaliza. Como Ibarretxe. Una consecuencia mas de pobreza política. ETA pone y quita gobiernos en España Resulta curioso que Zapatero se pase el día acusando al PP de que usa el terrorismo en su beneficio político y sea él el que realmente lo haga. Porque no se puede usar políticamente más al terrorismo que pidiéndole “ayuda” para que el PSOE gane las próximas elecciones con el objetivo de que el mal llamado proceso sea después retomado. Y ante tan terrorífico hecho, sólo cabe pensar que Zapatero considera que ETA pone y quita gobiernos en España. La información es tan espeluznante que asusta. Por muchas razones. Por la sumisión de Zapatero a ETA y por la capacidad del Presidente para buscar aliados que le permitan, como sea, seguir de Presidente. Es tan espantosa la noticia que, de entrada, prefiero no creérmela. Me parece demasiado fuerte. No puede ser cierto que el Presidente del Gobierno de España llegue a esos extremos. Pero se han cometido tantos errores en estos años. Se han negado tantas evidencias y se han desmentido tantas certezas que me cuesta creer a Rubalcaba negando los hechos. Me cuesta. Y sólo existe una salida. Creo que la mejor manera que tiene Zapatero para que creamos que no sigue negociando con ETA, para que no dudásemos de su palabra, es muy fácil. Bastaría con que instase ya la ilegalización de ANV y el PCTV y revocase en el Congreso aquel extraño permiso que le dio el Parlamento, como carta blanca, para negociar con ETA. De lo contrario, pensaremos que es cierto que existió esa vergonzante reunión y esa humillante propuesta. Tomarse a España en serio es lo importante Mariano Rajoy ha vuelto a sorprenderme. Para bien. Cuando todo el mundo hablaba de división entre halcones y palomas, como si los halcones fuesen el pasado y las palomas el futuro, y que Rajoy había montado la Conferencia Política para aclarar posturas, emerge con una idea sugerente sobre la que tiene que pivotar todo. Posiblemente, la más sugerente en los difíciles momentos en los que se encuentra España. Y, desde luego, una idea mucho más cerca de los halcones que de las palomas. Una idea para recuperar la iniciativa política. Y esa idea no es otra que la de ofrecer a los españoles “tomarse a España en serio”. Porque los españoles estamos cansados de “adanismo”, de improvisación, de política fatua y experimental, de querer y no poder, de ideas vacías, de ruptura, de dividir, de intentar volver al pasado, de jugar a pacifismo cuando lo que se esconde es cobardía, de perder peso en el mundo, de recuperar, en definitiva, el prestigio de España dentro y fuera. Que ya vale de chalaneo con los nacionalistas e independentistas. Y desde luego, de gobernar para generar bienestar frente a la ineficacia socialista La idea es atractiva como base. España la necesita tras cuatro años de desgobierno. Esperemos que todos, en el partido, la asuman. Especialmente, los barones autonómicos, tan susceptibles ellos a la hora de perder poder.
Me reconozco halcón. Me aterra el centrismo. La pusilanimidad de los barones autonómicos populares me horroriza. La indefinición de algunos dirigentes del PP me horripila. Al final va a ser verdad lo que dice Rosa Díez cuando afirma que el problema del PP son sus barones autonómicos, capaces de hacer cualquier cosa antes de perder su poltrona. Incluso, reconocer lo que se le ha reconocido a Andalucía. Me salen ronchas cuando oigo a los Camps, los Feijoo, los Arenas, las De Cospedal, los Gallardón o los Costa, a quienes les ha tocado en una tómbola el cargo. O los Juan Vicente Herrera, que se atreven a decir que España no está en crisis. Que hay mucho Estado. Supongo que no se refería a Cataluña. Porque en Cataluña el Estado ya es residual. Esperemos a ver que dice mañana Rajoy para equilibrar la cosa. Lo tiene complicado. Los 14 del “progreso” ¿Qué pueden hacer estas personas por España por mucho que sean “lo más granado del pensamiento progresista”? ¿Qué saben de España? Estoy convencido que la mayoría de ellos ni siquiera saben dónde estamos ubicados. Y mucho menos de Cataluña o el País Vasco. ¿Llamarán a los terroristas de ETA independentistas vascos? ¿Cómo intentarán resolver el problema de la España seca? Y lo que es peor, ¿es que en el PSOE, o en sus círculos intelectuales cercanos, no hay gente preparada para asesorar al partido en su programa electoral? Por cierto, ¿qué es eso del pensamiento progresista? No es el papel del Rey, es el de Zapatero Lo siento pero a mí no me ha gustado que el Rey de España haya tenido que increpar a un personaje como Hugo Chávez en una cumbre internacional. No me ha gustado. No es ese su papel. Es más, ni siquiera entiendo qué hacía el Rey en esa cumbre cuando, una Monarquía Parlamentaria como la española, no tiene nada que decir en ella. Con hacer un discurso inaugural y retirarse discretamente es más que de sobra. Porque en el plano internacional al Rey sólo le corresponde representar, no negociar. Esa es una responsabilidad del Gobierno. El Rey quedándose puede asistir a los extraños debates que se montan y ocurrir lo que ha ocurrido. Porque en Latinoamérica estamos asistiendo al nacimiento de una extraña izquierda, populista y mix, que lo único que busca es provocar para acaparar portadas en medios de comunicación y exacerbar a sus fieles. Muy en la línea del dictador cubano Fidel Castro. Y lo peor es que, hasta ahora, esa extraña izquierda cuenta con el apoyo del Presidente Zapatero gracias a su nefasta e infantil política exterior. Una política exterior timorata y acomodaticia. Nos acaba de pasar en Ceuta y Melilla. Nos acaba de pasar en Chad. Y ahora nos ha pasado en Chile. Lógicamente, con esa nefasta política exterior, la provocación está servida y, en esa provocación, ha caído el Rey. Con otra política exterior, nadie se hubiera atrevido a insultar al ex presidente Aznar y a la CEOE ni en una cumbre internacional ni en ningún sitio. Pero ¿por qué Chávez ha atacado en un foro de tanta repercusión a Aznar y a las empresas españolas? Muy sencillo. Lo hace porque Aznar se ha convertido en un símbolo de la defensa de la democracia que él se está cargando y contra las empresas españolas porque quiere justificar ante el mundo el robo que va a perpetrar contra ellas socializándolas. La libertad en peligro Hay que denunciar que la libertad en España está en peligro. Un contubernio se ha puesto en marcha entre políticos mediocres y periodistas caducos contra ella. Pero todos movidos por la mano socialista que mece su cuna. Y sólo porque tres medios de comunicación están criticando, investigando o poniendo en duda algunos párrafos de la sentencia del 11-M. Nunca se había visto nada igual. En España empieza a tener problemas la libertad Parece que ERC, Iñaki Gabilondo y Josep Antoni Durán i Lleida, entre otros muchos, no soportan la libertad de prensa en España y cuestionan la labor de El Mundo, la COPE y Libertad Digital. Durán i Lleida quiere cerrar la COPE, algo sólo contemplable en dictaduras socialistas, bananeras o árabes, e Iñaki Gabilondo, pobre juguete roto, que dijo lo que dijo en los días de la infamia con suicidas incluidos, se atreve a criticar la línea informativa de la COPE y le pide cuentas a la Conferencia Episcopal. De ERC no hablo. Esto no es más que una continuidad de lo que ha sido su sectarismo y su falta de los últimos tiempos. Mal va esta España nuestra si empieza a cuestionarse la libertad de prensa. Yo, desde aquí, aunque no esté de acuerdo con la línea informativa de alguno de esos medios acosados, me solidarizo con ellos. Porque solidarizarse con ellos es solidarizarse con la libertad. Que, créanme, está en peligro.
Y, tras la desaforada respuesta marroquí, la sospecha crece. Es como si se quisiese resaltar aún más la visita de Estado. Porque si Moratinos estaba en Marruecos, si los Príncipes de Asturias acaban de venir, si Zapatero es el gran amigo del norte y si la visita estaba apalabrada con el PP, ¿a qué viene tanto alboroto? Todo huele a acto electoral. Como la extraña negativa a pacta con Nafarroa Bai en Navarra. Como la detención de los dirigentes de ETA-Batasuna. Y como tantas y tantas cosas de este maquiavélico personaje, como por ejemplo, ¿por qué esta visita es ahora y no hace un par de años? Nadie ha dado una explicación mínima. Pero no hay problema, dentro de dos semanas todo habrá vuelto a la normalidad y los marroquíes algo le sacarán a Zapatero. El siempre lo arregla todo dando. Hay que pasar página política La sentencia del Tribunal que ha jugado los atentados del 11 M ha sido salomónica. Políticamente correcta. Ni para el PSOE ni para el PP. Ni ETA ni Al Qaeda. Ni autores intelectuales ni de qué dinamita se trataba. Con los mimbres que presentaba el sumario sólo se podía hacer este cesto. Un cesto, eso sí, despolitizado. La única pega es que la sentencia no convence a las víctimas que son a las que se tenía que convencer. Cosa que no ha hecho ni siquiera con las grandes compensaciones económicas que fija. Por eso lo que queda ahora es pasar página política y dejar que las victimas y los medios sigan investigando si lo creen conveniente. Ahora sí que hace falta talante Es la hora de la verdad. De las víctimas. De que se haga justicia con ellas porque son, realmente, la parte débil de todo esto. Por eso es la hora del talante. Del talante de verdad. Del moderado, no del sectario. Porque aún hay demasiada carga política en los terribles atentados del 11 de marzo de 2003. Tanta carga política que incluso, en su momento, produjeron un cambio de Gobierno que, incluso para algunos, puede llevar a un cambio de régimen. Pero ahora no es el tiempo político. Es el tiempo de hacer justicia. Entre otras cosas porque la sentencia únicamente será una verdad jurídica de lo que pasó aquel nefasto día. La verdad de los hechos aún queda mucho tiempo para saberla por completo. Aunque sé que, diga lo que diga la sentencia, una arrolladora propaganda gubernamental será lanzada contra la oposición política y periodística como ya ocurrió entre el 11 y el 13 de marzo de 2003. Y más, cuando el Gobierno, por su mala cabeza, está contra las cuerdas a cuatro meses de las elecciones. Rajoy y el Nuevo Consenso Me ha llamado la atención el discurso de Rajoy en Valencia. En él ha hablado de la Nación y del orgullo de ser español. Muy a lo Sarkozy. Y ha hablado de cambio, no sé si aprovechando el aniversario de la victoria socialista del 82 que se hizo por el cambio. Pero lo que más me ha llamado la atención es su llamada al Nuevo Consenso. Muy en Angela Merkel. Un Nuevo Consenso en el que también cabe la izquierda. Mientras Zapatero no sabe, una vez más, como salir de la crisis del AVE y la Memoria Histórica y en la última letra del abecedario, Rajoy habla de esperanza y autoestima. Pero, insisto, todo en función de un Nuevo Consenso. A la alemana. Con un PSOE sin Zapatero. Con un PSOE no sectario y no nacionalista. Un Nuevo Consenso PP-PSOE para devolver a España lo que es de España y parar los pies definitivamente a los nacionalistas y separatistas. Curiosamente, la victoria para lograr ese Nuevo Consenso se la va a dar Cataluña. El Tribunal Constitucional ha muerto Todo empezó con el Estatuto de Cataluña. Todo empezó con la reforma de un Estatuto que consideraba a Cataluña como una nación y creaba una relación bilateral con España. Ante tamaña inconstitucionalidad, el PP lo recurrió ante el Tribunal Constitucional. Como en el Constitucional había un magistrado “contaminado” por ese Estatuto lo recusó también. El Gobierno, viendo que perdía una posible votación con esa recusación, quiso alargar por ley el mandato de la presidenta Emilia Casas, algo inaudito y que se hacía por primera vez en la historia del Alto Tribunal. La presidenta Casas, con su voto de calidad, podía conseguir sacar adelante el Estatuto. Lógicamente, esa ley fue recurrida por el PP y la señora Casas anunció que se abstendría de votar en la recusación que le afectaba. A continuación, el Gobierno, viendo que volvía a perder y en otro acto incomprensible e inaudito, recusó a dos magistrados que consideraba “contaminados” para así volver a tener mayoría. La respuesta del PP ha sido recusar a otros tres que también considera “contaminados” y por las mismas razones. En fin, que entre todos mataron a Tribunal Constitucional y él sólo se ha muerto porque no puede hacer nada ya que no tiene Quorum. ¿Solución? Muy fácil. Que se pongan de acuerdo y retiren todas las recusaciones. Que el Gobierno retire las dos suyas y el PP sus tres y se pongan de acuerdo después para modificar la ley y los magistrados no sean elegidos por los partidos políticos.
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