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.......................................Jaime Nava www.jamesnava.com Gran noche en West Virginia Hillary Clinton ha tenido una gran noche en West Virginia, una de las últimas que puede disfrutar, tal y como se presentan las cosas para ella en estas disputadísimas primarias. Ha derrotado a Barack Obama por un escandaloso 67% a 26%, más de 40 puntos de ventaja. Si bien, sigue yendo por detrás en número de delegados y superdelegados. Obama no ha ganado ni un solo condado y se lleva un dato sobrecogedor de los sondeos: un 53% de los votantes ya ha declarado que no votará por él en noviembre si resulta el nominado presidencial del Partido Demócrata, para lo que tiene cada día más papeletas y apoyos. Esto sí es una uténtico drama para Obama y para los Demócratas, porque muchos votantes no apoyarán ni a Hillary ni a Obama, dependiendo de quién salga nominado. Lo interesante para el Partido Republicano de esta escisión, es que muchos de esos votos irán a parar a John McCain. Pero más que la importancia de los delegados a repartir de West Virginia, esta semana lo verdaderamente decisivo han sido los movimientos de los superdelegados, que se han desplazado hacia las posiciones de Obama, que ya cuenta con 282 superdelegados de su parte por 273 para Clinton. Entretanto, Obama, que siegue siendo el front-runner de esta carrera electoral, ya empieza a seleccionar candidatos a Vicepresidente, con candidatos como el Senador por Wisconsin, RussFeingold, el Gobernador de Ohio, Ted Strickland, o el Senador por Virginia Jim Webb. En medio de esta contienda a brazo partido, en la que los americanos están evaluando a sus candidatos presidenciales, John McCain ha tenido el buen juicio y la serenidad de ánimo necesaria para meter un poco de cordura y apelar a las cosas importantes. Su simpático spot, emitido con motivo del Día de la Madre, en el que aparece el candidato acompañado por su célebre madre, de 96 años, nos recuerda esos detalles no tan impactantes, pero que tienen hondo valor humano. Sentido del humor para hablarnos de la importancia de las madres por parte del candidato que apela a los mejores valores tradicionales. Y que, por cierto, en West Virginia también arrasa a sus rivales en todos los sondeos. Las 500 millas de primarias Las primarias de Indiana y Carolina del Norte nos han dejado resultados sorprendentes e importantes. Hillary Clinton ha ganado mínimamente en Indiana, apurando sus 500 millas en esta carrera que no quiere abandonar, por 50,09% a 49,1%, y Obama ha arrasado en North Carolina por 58 a 42%, con una ventaja de 16 puntos. La victoria de Obama era esperada, aunque ha sido bastante más amplia de lo anunciado, y el triunfo de Clinton apenas es una derrota mal disimulada; la ventaja que llevaba en las encuestas se ha pulverizado hasta el empate. Se mire como se mire, la victoria de Hillary en Indiana es paupérrima y aunque la mantiene con un hilo de vida para seguir luchando en West Virginia y Kentucky, las próximas citas electorales, esto debe servir para que el Team Clinton reflexione. Van camino de una derrota y eso que venían de una victoria casi garantizada. América les está dando la lección de su vida a los Clinton. Los 85 delegados que envía Indiana a la Cnvención Nacional Demócrata y los 134 de North Carolina, se suman a esta batalla sin cuartel que están viviendo las filas demócratas, y en la que a día de hoy, la llave de la nominación sigue estando en manos de los Superdelegados. Los equipos de Obama y Clinton están contemplando diversas estrategias para alzarse con la nominación, como la “opción nuclear” que estudia Clinton, y que ejecutarían los miembros de los comités del partido, aunque pierde fuerza tras estos resultados. Lo cierto es que este panorama post Indiana y North Carolina, deja a Hillary con una necesidad más acuciante de ganar por ventajas muy considerables, en West Virginia y Kentucky, al menos si quiere seguir cargándose de argumentos para convencer a los Superdelegados de que la apoyen, los cuales siguen marchando en desbandada hacia las filas obamitas. Obama ha salido reforzado, y aunque todavía no ha ganado la nominación, ha dado un paso decisivo y se acerca a la misma. Clinton peleará hasta el final, como ha declarado, pero esto pinta cada vez peor para ella y mejor para él. El duelo McCain-Obama ya casi se adivina en el horizonte de un otoño apasionante que nos conducirá a un noviembre clave para el futuro de los EE.UU. El punch de Clinton Lo ha conseguido, tras semanas de intensa campaña, duras, extenuantes, agotadoras, Hillary Clinton lo ha vuelto a hacer. Ella, inigualable, ha vuelto a dinamitar la enorme ventaja que tenía en Pennsylvania en las encuestas hace apenas un par de meses, y ha ganado por un 55% a 45% frente a Obama, que ya descontaba la derrota, pero que con ese margen, le sabe a menos derrota. Sí, Clinton continúa en la carrera electoral. Lo cierto es que tiene razones de peso para hacerlo, e incluso podría llevarse la nominación, porque nada está aún decidido en esta primarias Demócratas, que están poniendo a prueba la democracia americana hasta el extremo. Serán los Súperdelegados quienes decidan el nominado en la Convención de Denver. Se hacen muchos análisis sobre Hillary y Obama, sus estrategias, resultados por población y perspectivas, pero lo que quiero destacar hoy, es la férrea voluntad de ella en continuar en competición. Lo admito. Lo confieso. Me ganan las personas que no se rinden, que luchan hasta el final, que nunca son inasequibles al desaliento por mal que vayan las cosas. Y mira que van mal para Clinton en tantos aspectos. Por eso le concedo a Hillary el mérito que tiene en esta carrera electoral, su empeño en seguir luchando me encanta, aunque lo tenga crudo y haya cometido tantos errores de estrategia y comunicación, aunque su personalidad fría no me llegue al corazón ni al de millones de americanos, aunque use con descaro los temas que aborreció en el pasado y manipule en el mejor estilo clintoniano. Pero es igual, cual Rocky renacida, golpeando a Obama con su mejor punch, Hillary ha subido los escalones de Philadelphia a trompicones para alzarse victoriosa en este Estado orgulloso, que alberga la Campana de la Libertad y fue cuna de la Independencia americana. Por su coraje y porque está ganando puntos en algunos aspectos en estas primarias, mejorando ante las dificultades, no voy a arremeter contra los muchos excesos que ha cometido Hillary en esta campaña, ni sus ataques despiadados y traicioneros contra Obama, ni contra sus tics personales ni sus muchas opiniones censurables políticamente. Por eso, hoy me quedo con Hillary la campeona, la luchadora que se faja en el combate cuerpo a cuerpo, que baja a las calles y se ensucia las manos para hablar con los electores, que pelea cada voto, que no se rinde, y continúa en la lucha. Porque ese espíritu de victoria es digno de Pennsylvania y de elogio. Es digno de una americana. No, Hillary no tiene ganada esta nominación ni mucho menos. Ni contra Obama, y mucho menos contra McCain, que espera cual león al acecho. Pero se ha ganado unas semanas más de vida electoral que nos harán seguir disfrutando de nuevos mítines, discursos, spots televisivos, y de campaña genuinamente americana; la auténtica fiesta mundial de la democracia. Charlton Heston: un héroe americano Ha muerto el hombre, el actor, sus 84 años se han extinguido definitivamente, pero el héroe que siempre ha sido Charlton Heston queda para siempre entre nosotros. Héroe americano clásico de los pies a la cabeza, nos deja un puñado espléndido de buenas películas, algunas de ellas tan imperecederas como El Planeta de los Simios, Ben-Hur, Los Diez Mandamientos, Sed de Mal, Horizontes de Grandeza, Pony Express, Cuando ruge la marabunta, El mayor espectáculo del mundo, Misterio en el barco perdido, El Cid, El tormento y el éxtasis, La historia más grande jamás contada, El poder del triunfo, El señor de la guerra, Mayor Dundee, Will Penny, 55 días en Pekín, El último hombre vivo, Cuando el destino nos alcance, Terremoto, La batalla de Midway, etc. Su perfil físico y humano dio la talla para recrear personajes fundamentales en la historia occidental y de tradición judeo-cristiana: Judah Ben-Hur, El Cid, Moisés, el presidente Andrew Jackson, Juan el Baustista, el cardenal Richelieu, Marco Antonio, Buffalo Bill, el General Gordon, Santo Tomás Moro, Miguel Ángel, Marco Antonio…Así como personajes épicos que han quedado en nuestra retinas para siempre: el coronel Taylor de El planeta de los simios o el vaquero analfabeto y de buen corazón de Will Penny. Charlton Heston ha sido el actor épico por excelencia, dotado de indudables cualidades artísticas y de una no menos importante virtud: un patriotismo sincero y apasionado. Por eso su marcha deja un hueco más grande en los asientos del gran Teatro de la Vida, donde se forjó la leyenda de su enorme valía como actor, intérprete de algunos de los grandes clásicos del cine del Hollywood dorado, como Ben-Hur y El Planeta de los simios, con escenas ya inmortales que nos traerán al gran Charlton Heston siempre que las veamos. Escenas como el coronel Taylor postrado a los pies de los restos de la Estatura de la Libertado Judah Ben-Hur ofreciendo agua a Jesús de Nazareth en el camino del Calvario. Interpretaciones memorables, imposibles de resumir en unas líneas, con toda la fuerza de un físico imponente y el talento interpretativo capaz de llevarnos desde Moisés hasta el Mayor Dundee con una eficacia de registros que bebe de fuentes shakesperianas y teatrales donde Charlton trabajó su talento con ahínco disciplinado. Tocó todos los géneros cinematográficos: el drama, el bíblico, el Western, la ciencia-ficción, el melodrama, las aventuras, bélicas, sin olvidar el teatro y la televisión. Sus últimas apariciones fueron legendarias, como esos breves e intensos minutos en “Mentiras arriesgadas”, con Arnold Schawarzenegger, y antes en esas pinceladas de talento en la serie Chiefs (Jefes). Pero Charlton Heston, un patriota americano y un héroe por su comportamiento ejemplar, también tuvo una intensa vida política, cultural y social. Un hombre comprometido con los derechos civiles y los valores conservadores, por lo que fue injustamente tachado de fascista y denigrado en numerosas ocasiones, sobre todo en los últimos años, cuando la ignorancia manifiesta de ciertos sectores de la prensa y la opinión pública, sin memoria, sin respeto ni cultura, se han abalanzado sobre el gran Charlton como jaurías en pos de una víctima. Un proceso que tuvo su culminación en el documental de Michael Moore, Bowling for Columbine, donde fue manipulado vilmente ya en el ocaso de su vida, anciano y enfermo. Interesante hubiera sido ver a Heston en plenas facultades frente al patético Moore. Y esos ataques injustificados y sectarios a su libertad de expresión y a su, por lo demás, sobrada y reconocida calidad interpretativa, le han hecho más grande aún, más ejemplo de americano auténtico y de patriota genuino, sin ambages ni dobles rostros, sincero y abierto como lo son los buenos americanos. Merece la pena recordar brevemente su faceta como defensor de los derechos civiles, participante en numerosos actos públicos y uno de los pocos actores que caminó junto a Martin Luther King en la marcha aWashington, o esas dos joyas literarias que son sus ensayos sobre el pensamiento conservador: "To be man: Letters to my grandson" y "Thecourage to be free". De obligada lectura y lecciones eternas. O sus dos libros de memorias, que nos permiten conocer en profundidad al actor y al ser humano. También se prodigó como conferenciante, destacando su conferencia "Winning the cultural war in América”, que pronunció en febrero de 1999 en la Facultad de Derecho de la Universidad de Harvard, en las que a menudo defendía la idea de no seguir la corrección política, que coarta nuestra libertad de expresión, la responsabilidad personal en la toma de decisiones y en la vida, y el valor eterno de la figura del héroe, entre otros valores inmutables. Cabe destacar su independencia ideológica a lo largo de su trayectoria, de manera que apoyó y votó tanto a políticos Demócratas como Republicanos, en perfecta coherencia con su propio ideario y valores, al que se mantuvo fiel en el transcurso de los tiempos. Un hombre valiente, capaz de defender públicamente sus ideas y hacerlo con una altura cultural y moral que ya quisieran para sí muchos de los que le han atacado o menospreciado. Como parte de sus compromisos activos con la sociedad, en la mejor tradición americana, destacan su servicio en las Fuerzas Armadas durante la II Guerra Mundial, sus períodos como director del Sindicato de Actores(1966-1971), su trabajo de asesor cultural para Ronald Reagan(1981-1988), y como presidente de la Asociación Nacional del Rifle, desde cuyo púlpito pronunció en el año 2000 aquellas palabras que se han hecho célebres: “Sólo me le quitaréis de mis manos frías y muertas”(refiriéndose a su rifle). En esta época de imágenes poderosas, Charlton Heston se alzó como un nuevo icono de la defensa de la Segunda Enmienda Constitucional (la que defiende el derecho de los norteamericanos a llevar armas). Lo hizo como un gesto valiente y de enorme expresividad. Pocas veces alguien ha demostrado tal capacidad de defender contundentemente un derecho con un gesto y una frase. Manipulado hasta la saciedad, ese momento recoge lo que en esencia representa el último reducto de la máxima libertad, el derecho de los ciudadanos libres a defenderse. Hoy, en el siglo XXI, esa proclama sigue siendo tan revolucionaria y audaz como lo fue hace más de doscientos años, cuando fue plasmada en la Constitución de los EE.UU. Charlton Heston se ha ido, nos deja su enorme legado cinematográfico e ideológico, su ejemplo de patriota americano por encima de todo, de hombre independiente, cabal, justo, con un talento que lo sitúa claramente entre los mejores de la Historia del cine, y un héroe que seguirá dándonos lecciones de fe en América, coraje, libertad de expresión, valores positivos, responsabilidad individual y patriotismo. Un23 de julio de 2003, el presidente George W. Bush concedía en una emotiva ceremonia, la Medalla de la Libertad a Charlton Heston, que es la condecoración civil más elevada, merecida sobradamente. Un año antes, en 2002, el actor había declarado públicamente, con esa sinceridad que siempre le caracterizó, que padecía la enfermedad de Alzheimer. La misma que se llevó a su gran amigo Ronald Reagan, a cuyo funeral asistió el 11 de junio de 2004, con síntomas ya evidentes de la enfermedad. Quienes quieran conocer más y mejor al actor, deberían leer los extraordinarios libros y artículos que le ha dedicado Fernando Alonso Barahona, probablemente el más grande experto en España sobre Heston, y de quien destacan sus biografías: “Charlton Heston"(CILEH, 1992) y "Charlton Heston, la épica de un héroe" (Eiunsa, 1999). Siempre recordaremos a la leyenda en que se convirtió Charlton Heston y su impecable trayectoria personal y profesional. Un hombre auténtico. Un héroe. Un patriota americano de verdad. Estrategia en las Primarias El 31 de marzo pasado John McCain, pocos días después de haber conseguido el endorsement simbólico de Nancy Reagan, inició en Meridian, Mississippi, una gira por varios Estados, de carácter biográfica, que ha recorrido Virginia, Maryland, Florida, Tennessee, y Arizona, en la que ha visitado aquellos lugares de especial relevancia en su historia familiar. De Meridian datan sus orígenes familiares, donde nació su abuelo, el almirante JohnSydney McCain I. Ha sido el lugar escogido para que el candidato Republicano explique la forma en que su familia influyó en su voluntad de dedicarse al servicio de los EE.UU. Este argumento de Familia y Servicio al país, es el nudo central de un nuevo vídeo que refleja cómo su abuelo, su padre, él, y dos de sus hijos, han puesto sus vidas al servicio de la nación. Su impecable historial militar contrasta así de forma evidente con el currículum de sus posibles contrincantes en noviembre, Clinton y Obama, cuya dedicación al país es un misterio que tal vez podamos vislumbrar alguna vez. Con grandes dosis de fe, eso sí, al estilo Obama. Sin perder el tiempo, John McCain está cubriendo todos los ángulos para garantizarse una buena cobertura mediática. Su reciente intervención en el Late Show de David Letterman, en la CBS,el mismo programa donde anunció su candidatura presidencial hace un año, demuestra su cintura más televisiva, sin perder de vista este tipo de intervenciones que arrastran gran audiencia de público. Tampoco está dispuesto a conceder ventaja a ninguno de sus contendientes Demócratas. Tras un vídeo de Hillary Clinton, actualización del famoso “teléfono rojo a las 3 de la madrugada”, que atacaba al Senador por Arizona en el aspecto económico, el Team McCain reaccionó con otro vídeo similar poniendo el énfasis en las diferencias con sus rivales. Directo, rápido y eficaz. En la vorágine de las primarias se utiliza todo, pero es mérito de John McCain no valerse del servicio militar de sus dos hijos pequeños en Iraq. No lo ha hecho en el pasado ni ahora, algo que le honra y marca distancias con sus rivales, capaces de usar lo que haga falta con tal de ganar. Detalles como éste ponen el acento sobre la integridad y los valores del candidato Republicano. Mientras los Demócratas Hillary y Obama se enfangan en su disputa, cada vez más enconada, McCain sigue rompiendo moldes. Ha sido el primer candidato presidencial Republicano en hablar en público en el Lorraine Motel, de Menphis, Tennessee, el lugar donde Martin Luther King fue asesinado hace 40años. Allí, con gran valentía y sinceridad, ha pedido perdón por su decisión de no apoyar en los 80 un día para recordar al predicador afroamericano. Lo ha hecho con estas palabras: "Me equivoqué. Con el tiempo me di cuenta de ello y le di pleno apoyo a esa fiesta en Arizona. A veces todos podemos llegar un poco tarde a hacer lo que debemos, y el doctor King entendió eso de sus paisanos estadounidenses." McCain se coloca así en disposición de luchar por el voto afroamericano, algo que le honra y entra en su empeño de llegar con su mensaje a cuantos más americanos mejor, y para lo que su campaña pasará, por ejemplo, por el sur de Philadelphia o las poblaciones negras de Alabama. Entretanto, continúa el drama en las filas Demócratas, con Obama y Hillary disputándose una de las nominaciones más reñidas de la Historia. Las últimas encuestas de opinión conocidas, sitúan a Hillary Clinton con una clara tendencia a la baja en el Estado de Pennsylvania, donde Obama ha estado haciendo campaña, guiado por su instinto político, apoyado por el Senador demócrata Bob Casey, y reuniendo a esas masas de universitarios que parecen levitar cuando le escuchan. Los 40 millones de dólares que ha recaudado en marzo hablan de muchos apoyos, se mire como se mire, muy lejos ya de los 20 conseguidos por Hillary. Los resultados de los sondeos parecen darle la razón al no dar por perdido Pennsylvania. Las distancias con Hillary se han recortado y ya está apenas a unos puntos de distancia; aunque presumiblemente no logre lavictoria, si consigue que la de Clinton no sea muy abultada, ya será un triunfo. Y mientras Obama aprieta el acelerador, peleando cada Estado, con claros aciertos de estrategia, como ese discurso para distanciarse de su reverendo Jeremiah Wright, que ha marcado otro hito en su oratoria, Clinton tropieza una y otra vez con errores de estrategia y de comunicación. Su historia inventada de cómo los francotiradores la recibieron con disparos en el aeropuerto de Tuzla, Bosnia, en 1996, o el último plagio de un chiste de Ronald Reagan, el del muchacho que buscaba un pony entre el estiércol del establo, que versa sobre el optimismo del ser humano, pero contado con esa gracia inigualable que tiene Hillary, o sea, ninguna, a años luz del ingenio de Reagan, le pone a los pies de los caballos y la gente desconfía más y más de ella. Lo tenía todo para ganar y ella sola lo está perdiendo. Los Superdelegados Demócratas asisten estupefactos al espectáculo y son ya muchos los que dan la espalda a los Clinton abiertamente y abrazan a Obama. No obstante, esto no ha terminado y no debemos olvidar que Hillary tiene muchas posibilidades de conseguir todos los grandes Estados y la mayoría del voto popular, algo que aún está en el aire. En suma, cualquier cosa puede suceder aún. En este panorama de democracia abierta, típico de EE.UU, tampoco dejan de escucharse voces para influenciar la elección de los candidatos a Vicepresidente. Nombres como Michael Bloomberg para Obama y Mitt Romney para McCain, suenan con insistencia. No son los únicos que están sobre la mesa. Y no es un tema baladí, habida cuenta del horizonte que se nos presenta por delante de aquí a diez años, con desafíos de primer orden para los EE.UU, como la guerra contra el terrorismo y la fortaleza económica en el epicentro de la atención. Las elecciones son importantes para encontrar candidatos y definir el próximo Presidente, pero también para dotar de contenidos las agendas programáticas que se llevarán a cabo deforma inminente y que definirán el papel de los EE.UU en el mundo y su evolución histórica. Cultura americana Resulta de lo más esclarecedor contemplar con cierta perspectiva la disputa entre EE.UU y Europa a cuenta de la cultura. Vaya por delante que en temas culturales, a Europa se le llena la boca, mientras que EE.UU no se preocupa demasiado de entrar en este tipo de debates. Quizá tenga algo que ver el hecho de que, en la práctica, la cultura esté mucho más viva y sea más atractiva en el país de Spielberg que en el de Almodóvar, en el de Tom Wolfe y Cormac McCarthy que en el de Almudena Grandes, Günter Grass, Julien Gracq o Marguerite Yourcenar. Algo que los norteamericanos saben bien. Europa se rasga las vestiduras en temas culturales y vocifera a los cuatro vientos que es el centro cultural del mundo occidental. Lo cierto es que hace mucho tiempo que dejó ese cetro a EE.UU, algo que parece doler especialmente en el viejo continente. También en temas culturales EE.UU se ha puesto ala cabeza del mundo. Porque no hay ningún país que en la práctica destine más dinero, recursos, talento y creatividad, que los EE.UU. Pero es que ya no se trata sólo de dinero público o privado, donaciones y proyectos culturales innovadores, sino de las bases mismas de la cultura. Hoy por hoy EE.UU mantiene un generoso caudal de actividad y creatividad, tanto en literatura como en cine, danza, artes escénicas, música, pintura, arquitectura, etc. Sin los aspavientos engreídos y egocéntricos europeos, los norteamericanos se imponen con frecuencia en temas culturales. Ahí tenemos las estadísticas y las obras culturales que dan buena cuenta de ello. Los índices de lectura, las ventas de libros, la producción y las recaudaciones en cine, tanto en taquilla yen otros soportes, como el DVD, los espectáculos de teatro, musicales, danza, ópera, y grandes orquestas de música clásica. Por no hablar de datos de producción en los distintos campos y estándares de calidad, marketing y originalidad, a años luz en muchos casos de los europeos. Jaime Nava www.jamesnava.com |
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