Editado por Eduardo de Lácara
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........................................Carlos J. Gómez Martín


Borbón y Rodríguez

Hace unos meses el Presidente Rodríguez nos sorprendió con unas declaraciones diciendo que el rey era bastante republicano, explicando que el republicanismo implicaba el respeto a los derechos y libertades y algunos otros lugares comunes que, considero, no corresponden al republicanismo sino al liberalismo y la democracia y, desde luego tiene muy poco que ver con esa segunda república que tanto entusiasma a Rodríguez y que tan poco democrática fue.

No se si por corresponder a lo que el inquilino de La Zarzuela consideró una gentileza, ante una pregunta de una periodista , el rey declara que Rodríguez es “honesto, íntegro, que no divaga y sabe lo que quiere”. Me temo salvo en lo último, pues quiere mantenerse en el poder, su majestad o confunde los vocablos en español, ¡tantos años en Estoril!, o el acto de que salía debió estar regado de buenos caldos, porque llamar honesto e íntegro a quién pacta con asesinos, contribuye a disolver España, miente como un bellaco, gasta los dineros de todos los españoles para arreglar palacios, poner piscina o volar de compras a Londres o es una ironía o algo mas grave.

Bien se conoce que el Borbón de La Zarzuela hace muy buenas migas con los dirigentes de izquierda y cuando mas corruptos mejor, recordemos sus afinidades también con Felipe, alias Sr. X o el de “las mercedes”. Ignoro si es, al igual que ciertos exponentes de la derecha, por quitarse el sanbenito de ser el rey de Franco o porque se considere un miembro de loa que en Francia se llama la “izquierda del caviar”. Respecto a la primero, debería asumir que es rey por voluntad de Franco, aunque sea un rey perjuro, pues por mucho que panigeristas y hagiógrafos hayan tratado de justificar la falta a su juramento, la realidad es la que es. Respecto a lo segundo, no sabemos, yo por lo menos lo ignoro, si es así o se debe a que los gobiernos socialistas ven con ojos mas laxos las corruptelas de los grandes o porque le tienen cogido por….los osos.

Tal vez, ya que el Borbón no es tonto, considere que el régimen está cambiando y que nos dirigimos hacia una larga etapa de P.R.I. a la española y mas vale ser rey de una laxa confederación que exiliado en cualquier lugar. Verdaderamente, el monarca vive de los efectos del 23-F, hechos que, por cierto, siguen sin estar demasiado claros, ya que nos extraña, por lo menos a algunos, que fieles generales monárquicos como Armada o Milán del Bosch fueran los exponentes mas claros del llamado “golpe”, sin que el rey se enterases..¡en fin, tal vez algún día sepamos la verdad!.

No debería su majestad,  creer que tiene  el apoyo de la derecha, que recuerde que cuando su triste abuelo abdicó no fue llorado por la derecha, mientras la izquierda jaleaba la caida, que su traición a los fieles acabó con que los pelotas del entorno acabasen con su reinado y, que en la actualidad, aunque las encuestas, ¿manipuladas?, dan un alto grado de apoyo a la monarquía, este apoyo no es eterno. Sus coqueteos escandalosos con los traidores a España tendrán un precio y muchos votantes de la derecha, entre los que me encuentro, somos accidentalistas en el sentido que nos da igual un rey que un Presidente de la Republica, siempre que se respete la democracia y las libertades. No queremos ejemplos similares a las dos repúblicas que han existido en España, pero tampoco queremos Borbones como Carlos IV, Fernando VII, Isabel II o Alfonso XIII, queremos un régimen honesto, ese de verdad, íntegro, en su verdadera acepción, libre y democrático y, con todo respeto, D. Juan Carlos, no se puede vivir de lo explicado, ¿será la verdad?, del 23F de 1981, pues han pasado muchos años y no debe ser una patente de corso para seguir reinando.



Israel: la democracia perseguida

Se cumplen 60 años del nacimiento del Estado de Israel, consecuencia de la partición de la Palestina bajo mandato británico desde el fin de la  P.G.M.. La segunda conflagración había terminado un par de años antes, dejando millones de victimas, causadas tanto porf las acciones bélicas como por el resto de los jinetes del Apocalipsis, aunque, sin duda, nadie había sufrido un genocidio como los judíos europeos, perseguidos y asesinados por el régimen nazi pero con la inhibición, cuando no la complacencia, de otros muchos llevados por un antisemitismo histórico en toda Europa. Solo el horror de lo acaecido en los campos de concentración pareció mover ciertas conciencias y no demasiado, pues el mandatario británico, que ya no había permitido la llegada de judíos a Palestina en 1939 para no enemistarse con las hordas del Islam, siguió siendo reticente a su llegada a partir de 1945, obligando a los emigrantes a realizar actos casi suicidas como los protagonizados por los del barco Exodus, tan conocido por la película del mismo nombre.

En el ínterin y desde los años ’20, los musulmanes habían atacado a los judíos, cometiendo masacres como la de 1929, eso sí, allí donde los hebreos no oponían resistencia ya que donde se resistían solían apalizar a los hijos del Islam. Ante esos ataques, se había creado la Haganah como fuerza defensiva judía, así como otros grupos más minoritarios y de índole más terrorista como el Irgún o el Grupo Stern. Mientras tanto, los palestinos musulmanes, que  habían estado oprimidos por sus líderes durante la ocupación otomana, cuando los pobres fellahas trabajaban de sol a sol para sus amos que, mientras tanto, disfrutaban de los placeres en el Estambul de la época cuando no en París o Londres, eran contaminados por las falacias de sus líderes, algunos verdaderos bandidos como El-Kaujki jefe de las fuerzas irregulares musulmanas, cuyas “hazañas” solían ser el asesinato de mujeres y niños y escasos choques contra los judíos armados, o de su máximo líder el Muftí de Jerusalén, aliado de nazis y fascistas durante la S.G.M. pero al que los aliados, por no enemistarse con los árabes, siguieron dejar campar por sus respetos mientras a modo de Ahmadineyah de la época bramaba por el exterminio de los hebreos y la recuperación de las tierras “usurpadas”, olvidando que esas tierras eran verdaderos eriales, que fueron vendidas por sus propietarios, a precios exorbitantes, a los emigrantes judíos y que éstos hicieron prosperar con su trabajo y su tecnología.

Sin embargo y pese a la presión árabe, la Resolución 181 de la ONU dividió a Palestina en dos estados a partir del 14 de mayo de 1948. Dicha resolución, tanto que hablan los musulmanes y sus adláteres del respeto a la ONU, fue aprobada por aplastante mayoría (58%), pese a que todos lo árabes votaron en contra y la rechazaron, declarando la guerra al joven estado el 15 de mayo de 1948, cuando los ejércitos de Egipto, gobernado por el corrupto Faruk, Siria, bajo control de una junta militar de asesinos, la Jordania de Abdullah I, la única que supo pelear pues su ejército, la Legión Árabe, estaba encuadrada y dirigida por oficiales británicos y del Imperio, Líbano, Irak, etc. atacaron al nuevo estado. Pese a que los israelíes eran pocos y mal armados, su valor y habilidad les llevó a derrotar ignominiosamente a los ejércitos árabes mal preparados, peor dirigidos y no muy heroicos. El armisticio de Rodas, en 1949, permitió a Israel ampliar su territorio y no, como se dice estos días, por expulsión de medio millón de palestinos musulmanes, sino porque sus líderes les dijeron que se marcharan pues los ejércitos regulares árabes mas el llamado Ejército de Liberación Árabe iba a barrer todo y que tras la victoria no solo volverían a sus casa, sino que ocuparían las de los israelíes, desde luego mucho mejores que las de los pobres campesinos musulmanes que seguían oprimidos por sus amos absentistas. Lamentablemente para esa masa, la derrota árabe les dejó a merced de la demagogia de los dirigentes egipcios, sirios, jordanos, etc. que nunca les dejaron integrarse en sus sociedades y les mantuvieron y mantienen, en verdaderos guetos para hacer uso político de ellos cuando les interesa y así distraer a su propias masas de la realidad abyecta de vivir bajo regímenes dictatoriales y corruptos, cuando no bajo teócratas de turbante como en Irán.

Pese a las dificultades de crear un estado desde la nada, recibir a miles de judíos traumatizados por el holocausto o que huían de los países árabes, nunca en Israel se renunció a la democracia, convirtiéndose en el único país de todo Oriente Medio que la practicaba y practica. Tampoco renunció al  desarrollo convirtiendo en vergel las áridas tierras palestinas que le correspondieron, desarrolló una tecnología que la ha llevado a ser nación puntera en muchos campos, integró a judíos de niveles culturales y sociales distintos, desde los cultos y evolucionados de Europa occidental, a los mas retrasados del este europeo o países árabes hasta los etíopes que tuvieron que huir de los asesinos comunistas del Derg.

Esta nación ejemplar, verdadero foco de occidente y sus libertades y valores en Levante es un estado siempre perseguido y no solo por sus enemigos árabes y musulmanes, sino por una progresía europea y americana que odia los éxitos de Israel como muestra del odio que sienten por sus propios valores. La esquizofrenia de ciertos sectores de la sociedad occidental hace que se alíen a los sátrapas asesinos y terroristas musulmanes en contra del civilizado y valiente Israel. El antisemitismo nunca ha dejado Europa y ahora encuentra su “leiv motiv” en los palestinos, olvidando todo lo anteriormente expuesto. Se aplaude a golfos, ladrones y asesinos corruptos como Arafat, incluso se justifica el terrorismo, aunque éste siempre vaya contra objetivos civiles, se critica que Israel intente defenderse de los ataques terroristas, pero se "comprenden" los ataques con cohetes de Hamás o de la escoria de Hizbullah, que en estos días vemos como se está apoderando de Líbano ante la cobarde y cómplice pasividad de Europa.

España no deja de estar en esa órbita “progre” antisemita y antiisraelí y así debemos recordar los besuqueos de Moratinos con Arafat o el show del pañuelo de Rodríguez, por no hablar de todas esas manifestaciones donde venga o no al caso aparecen las banderas palestinas.

Frente a esta estúpida y suicida vorágine, quienes creemos en la libertad y la democracia, en la superioridad de nuestros valores, debemos apoyar a Israel, impidiendo que en algún momento pueda ser destruida por las turbas fanáticas del Islam absolutista. Por ello, en este sesenta aniversario debemos alegrarnos de su existencia y apoyar su heroica defensa de los valores occidentales, ¡viva Israel!




¿Para que sirve el 1º de mayo en Occidente?


Un año mas se repite la parafernalia del 1º de mayo y con características muy diferentes, bien se trate de países democráticos y avanzados o tercermundistas y, generalmente, totalitarios. En los primeros se realizan actos y manifestaciones con escasa participación, pues la “clase obrera” prefiere irse de asueto a la playa o la montaña. En los segundos se prohíben las manifestaciones o se reprimen violentamente.

Pero, sobre todo, lo que varia es la razón de ser del evento, además de recordar aquella fecha de 1889 en que se conmemoró por primera vez como recuerdo a los trabajadores muertos tres años antes en Chicago, pues en los países occidentales las reclamaciones, siendo importantes, no dejan de ser secundarias, salvo en épocas de crisis. En aquellos regiones pobres y gobernadas por dirigentes totalitarios, luchan por la libertad de asociación, por los derechos laborales, de seguridad e higiene en el trabajo y salarios dignos, etc., jugándose la libertad cuando no la vida y sino que se lo digan a los trabajadores y sindicalistas de Cuba, Corea del Norte, Birmania, Sudán, etc..

Por tanto la diferencia en la celebración es la diferencia en la calidad de vida entre los trabajadores, según la zona en que viven y trabajan. Mientras en los países atrasados la lucha contra el poder es continua, en los países occidentales asistimos a una verdadera descomposición del movimiento sindical. Es verdad, afortunadamente, que la cultura del pacto se impone a la cultura de la confrontación, pero no menos cierto es que asistimos, al igual que en los partidos políticos, al establecimiento de una estructura burocrática dirigente, muy bien pagada por lo general, con muchas prebendas y dependiente, caso español, de los presupuestos del estado, lo que atenúa las reivindicaciones en tanto en cuanto puedan dar lugar a la pérdida de esas prebendas. Si además, caso U.G.T., no solo es un sindicato de orientación socialista, sino verdadera correa trasmisora del PSOE y con miembros en las estructuras gubernamentales, no es raro que asistamos a huelgas sin mucha razón social de ser, aunque si política, o viceversa, como al reciente pasteleo al que han llegado las cúpulas de U.G.T. y CC.OO. con el Ministerio de Justicia, referente a la huelga de funcionarios, pese a que los dirigentes sectoriales y los trabajadores rechazaron el acuerdo, pero había que finalizar la huelga y por ello fueron los “apparatchik” quienes firmaron. Ello lleva a que cada vez menos trabajadores se afilien a los sindicatos, con tasas ridículas del 10%, que no permitirían mantener ni una mínima estructura organizativa sino fuese por la ayuda gubernamental y el que paga, manda.

El movimiento sindical en el primer mundo debe abordar un cambio radical, pues las circunstancias laborales ya no son las de los años ’50,’60 o ’70.  cada vez hay menos grandes industrias y aumenta la segmentación en las profesiones, por lo que se hace difícil que un gran sindicato generalista pueda defender los intereses de un mundo laboral complejo y distinto. A esas modificaciones, que pasan por estructuras mas flexibles y sencillas, por organizaciones sectoriales y de especialidades, por mayor peso de los delgados de base y por una infraestructura de apoyo pequeña pero muy profesional ( abogados, economistas, sociólogos, etc.), se oponen los “popes” que no desean perder sus poltronas, privilegios, prebendas lo que no les impide encabezar las manifestaciones, siempre que estén los medios de comunicación y soltar rimbombares y obsoletos discursos que nada tienne que ver con la realidad, de alguna manera traicionando a quienes lucharon y luchan en medios hostiles, por la dignidad del trabajo y del trabajador. Si el 1º de mayo en occidente va a seguir sirviendo para estas payasadas mas vale suprimirlo como fiesta y que nos quede a todos los trabajadores el recuerdo de quienes han dado y dan su libertad y hasta su vida por los derechos laborales.




Rajoy se quita la careta

La crisis que dio lugar a la desaparición de AP y su conversión en el PP trajo, entre otras consecuencias, que el partido se convirtiese en lo que los anglosajones llaman un “partido atrapalotodo”, es decir que sin una ideología definida salvo titularse de “centroderecha” quiso, y en parte lo consiguió, reunir todo lo que iba desde el tardofranquismo hasta las lindes del socialismo. Entre las ventajas que para España tuvo, fue que evitó la aparición de partidos de extrema derecha y, por tanto muchos problemas. En aquellos años ´80 y ´90 cuando todos los partidos, salvo los nacionalistas, parecían desentenderse de las ideologías y preocuparse mas por la gestión, mejor o peor, el sistema funcionó, sobre todo con José Mª Aznar que manejó con firmeza el timón de la organización y con ello consiguió sus mejores éxitos. Tampoco hay que olvidar que los dos grandes partidos tenían un sustrato común: la importancia que le daban al control estatal, herencia, como ya he comentado en otros artículos, de la marea socializante que surge en Europa tras la P.G.M. y, sobre todo, tras la S.G.M..Por tanto, las diferencias solo se remarcaban en la buena gestión económica y en la política exterior, mucho mas prooccidental del PP que del PSOE.

Imbuido de ese engaño, los populares ignoraron los elementos culturales y educativos, dejando en manos de la izquierda el control de institutos y universidades así como el de las actividades culturales. El PSOE, que pese a ese clima teórico de “fin de las ideologías” no olvidaba la importancia del adoctrinamiento, inició los movimientos para ese control ya desde tiempos de UCD, partido que también se desentendió de esos campos. Así con el movimiento de los pnn´s en la Universidad creo un  sólido grupo de personas favorables a sus teorías que, con  el tiempo, han ocupado cátedras y rectorados. Otro tanto hicieron en los institutos, así como en los medios culturales, aquí en cierta competencia con el PCE y, mientras tanto, primero UCD y después el PP seguían con su adocenamiento.

La llegada de Rodríguez a la Secretaría General del PSOE impulsó una radicalización de ese adoctrinamiento que eclosionó con el triunfo en las elecciones de 2004. Su apoyo a las minorías radicales y a los nacionalistas fue acompañado por un refuerzo del adoctrinamiento educativo, plasmado en la LOGSE y en la asignatura de Educación para la Ciudadanía, la radicalización en las Universidades, con boicots a los rivales y campañas prorepublicanas, proabortistas, prohomosexuales o antisistema, etc. así como en los medios culturales con sus apoyos a Rodríguez y peticiones de, prácticamente, disolución del PP, sin olvidar los medios de comunicación, otro campo ignorado por los populares y donde Aznar cometió graves errores, permitiendo la ilegal expansión del grupo PRISA.

Durante esos últimos 4 años, la derecha no ha sabido o querido contrarrestar la ofensiva ideológica de la izquierda, salvo en los tribunales, pero no ha confrontado ideológicamente con los socialistas, cediendo cada vez más terreno en un mar de complejos ya históricos. Las únicas banderas en defensa de los planteamientos liberal-conservadores se han hecho por ciertos segmentos de la sociedad o personas individuales, especialmente en Internet donde se mantiene un debate interesante, debate que no es posible en el resto de los medios de comunicación.

Dentro de ese estado anodino de confrontación ideológica, resultaba evidente que el PP no podía dar la batalla de las ideas, porque su condición de partido “atrapalotodo” le dejaba sin un referente ideológico pues el batiburrillo de franquistas, democristianos, conservadores, liberales y socialdemócratas, prácticamente no se ponían de acuerdo mas que en temas como la unidad de España o lucha contra ETA. En todo lo demás era imposible y, si bien, bajo el gobierno de Aznar se acometieron algunas medidas liberales, la verdad es que no fueron demasiadas y alguna, como la movilidad geográfica, se abortaron ante una huelga.

Aquellos que nos consideramos liberal-conservadores, esperábamos que en la nueva legislatura y a tenor, pese a la derrota, de los excelentes resultados del PP, daría, tal como pide Esperanza Aguirre, la batalla de las ideas, porque está claro que no todo es economía, la cual, siendo importante no necesariamente  da la victoria, sino que la defensa de los valores dan solidez a tu mensaje e importan a los ciudadanos y así lo hemos visto con Sarkozy o con Berlusconi, por no hablar de EEUU donde el debate entre los candidatos demócratas se está centrando mucho en los valores morales y la religión, prueba de la importancia de esos temas en la primera potencia mundial y que explica el rotundo éxito del viaje del Papa a EEUU.

Pues bien, no solo nos hemos quedado con las ganas de esa confrontación intelectual, sino que el Ser. Rajoy se despacha el otro día en el discurso de Elche descalificando a conservadores y liberales, haciendo una loa del socialismo con su defensa de lo público y, pasmémonos, del actual Estado de la Autonomías. Por si fuera poco rechazó que la libertad fuera la piedra de toque de la vida individual y social, pues, muy marxistamente, consideraba que sin una buena economía no era posible. Parece ignorar el caballero que es desde la libertad desde donde se crea bienestar y sino que eche una mirada a su alrededor y vea que países son los mas prósperos y verá que son aquellos donde la intervención estatal es menor o se está reduciendo. El Sr. Rajoy, del que nunca conocimos su ideología, se ha quitado la careta y parece soñar con la socialdemocracia sueca, aquella que desde los ´80 está fuera de juego, no solo del poder sino reconvertida en sus ideas y parece olvidar que un Reino Unido en crisis fue levantado por una liberal Margaret Thatcher que, por su firmeza, quebró el lomo de unos sindicatos obstruccionistas y verdadero estado dentro del estado y que con su idea del “capitalismo popular” potenció las clases medias y el bienestar de su patria, hasta el extremo que los subsiguientes gobiernos socialistas de Blair mantuvieron la mayoría de sus políticas.

Pues bien parece que el Sr. Rajoy siente nostalgia o bien del  tardo franquismo o de esa socialdemocracia fracasada y anima a los que no piensan como él a que abandonen el PP como si fuese su propietario. Debería meditar el interfecto que si cuadros, militantes y votantes liberal-conservadores no apoyamos al PP tendría que vender la sede de Génova porque las sorayas, arriolas y él cabrían en un seiscientos.




El totalitarismo de género y otros totalitarismos


Se presume que España es un país democrático, con libertad de pensamiento y expresión, pero la realidad es muy distinta, pues desde hace unos años no es posible discrepar en muchos temas, especialmente en los relativos al de género. Lo estamos viendo en los últimos días, cuando cualquier crítica a las ministras se convierte en machismo y es reprimida incluso con amenazas legales incluyendo la creación de un Ministerio de Igualdad cuyo único objetivo, según se ha dicho, es vigilar la igualdad entre hombre y mujer, es decir: un gran hermano orwelliano que controle un imposible como la igualdad.

Aunque la presión de los movimientos feministas y homosexuales lleva años ejerciéndose y, en muchos casos, de manera agresiva, ha sido en los últimos cuatro años bajo el gobierno de Rodríguez, cuando feministas y homosexuales, muchas veces aliados, han adquirido un poder de presión y chantaje escandaloso. Prácticamente, se impide cualquier crítica que tenga como referencia una mujer, un homosexual o una lesbiana. No se permite discrepar de lo políticamente correcto y, aun más, se está intentando no solo equiparar, por ejemplo, la familia natural con la homosexual sino que, véanse los planteamientos de una cierta “progresía” e, incluso textos escolares, donde se plantea que la homosexualidad es la acepción correcta y no la heterosexualidad. No se permiten opiniones que rechacen  la homosexualidad so pena de ser acusado de homófobo e, incluso, sancionado. Se multiplican las ayudas a esos grupos, los festivales, desfiles, etc. donde se ataca con grosería a quienes discrepan de ellos, con especial hincapié en la Iglesia católica, pues esas minorías si que pueden expresar su opinión, incluso con ataques e insultos procaces y soeces a quienes no opinan como ellos.

Algo similar ocurre en el tema de los movimientos feministas, que han conseguido una ley, más que irregular, donde solo se sanciona la violencia del hombre contra la mujer, ignorando otras agresiones. Pero se va mas lejos y cualquier crítica donde esté por medio una mujer se considera machista y, por tanto, rechazable. No se puede criticar a Magdalena Álvarez aunque sea la peor ministra de la historia o a la Sra. Chacón por nombrarla Ministra de Defensa cuando es una persona muy cercana a los postulados nacionalistas catalanes o su ecopacifismo, pero ¡no!, criticarla es machismo. Las expresiones de este movimiento llegan a escenas tan ridículas como el hecho de que las ministras apareciesen vestidas con el color que identifica a las feministas el día de la jura/promesa del gabinete. Además, se empieza a entrar en la vida privada y de las instituciones privadas. No hace mucho un juzgado ha obligado a readmitir en una cofradía religiosa a una lesbiana casada con otra lesbiana, impidiendo a la Iglesia ejercer su libertad e imponiendo la dictadura de una minoría como es la de homosexuales y lesbianas.

Pero no son estas imposiciones de minorías las únicas, recordemos que es ser antipatriótico advertir sobre la crisis económica, o es humillar a los barceloneses el pedir igualdad para todos en el derecho al agua, o no poder criticar al gobierno por su desastrosa política antiterrorista, etc.. Ello demuestra que en el período de Rodríguez se ha impuesto el poder de las minorías, de los nacionalistas y que ante el desastre gubernamental solo debe haber silencio. ¿Hasta cuando los españoles aguantaremos esta tiranía deleznable y soez?.




Carlos J. Gómez Martín
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