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artículo de fondo

.........................por José María Fernández, escritor y prof. titular de universidad




Derechos de autor y otros derechos

Los primeros ocho supuestos que siguen aparecen, con algunos retoques, como me los enviaron en un Mail. El noveno es de mi cosecha y la reflexión final también. Lo de los derechos de autor es un expolio y lo del gobierno el perfecto ejemplo del sepulcro blanqueado del que se habla en los evangelios.

         1.- a) Pepe se descarga una canción por internet.
         1.- b) Pepe prefiere el original y lo roba junto con otros discos en uno Gran Superficie. La suma de lo hurtado no supera los 400 €.

Valoración legal: La descarga de la canción sería un delito con pena de dos a seis años. El robo una simple falta (art. 623.1 del Código Penal).

         2.- a) Carmen se descarga una canción por internet.
         2.- b) Carmen hurta cincuenta compactos por valor de 1.000 €.
        
Valoración legal: Seguirá siendo más grave la descarga. El hurto será un delito porque supera los 400 €, pero menor que la descarga (art. 234 del Código Penal).

         3.- a) Joaquín descarga una canción de Malena Gracia.
         3.- b) Joaquín se lleva el coche de Malena Gracia y se lo devuelve 40 horas después.
        
Valoración legal: Es más grave la descarga. El hurto del coche está menos penado según art. 244.1 del Código Penal.

         4.- a) Ocho personas intercambian copias de música.
         4.- b) Ocho personas se pelean violentamente poniendo en riesgo sus vidas y su integridad física.
        
Valoración legal: Es menos grave participar en la pelea que en el intercambio de compactos musicales. La pelea tiene una pena de tres meses a un año (art. 154 del Código Penal) y el intercambio una de entre seis meses y dos años (art. 270 del Código Penal).

         Conclusión: mejor darse de leches.
         5.- a) Juan copia en DVD una película.
         5.- b) Juan, aprovechando su superioridad jerárquica, acosa en el trabajo a su secretaria, Susana.
        
Valoración jurídica: El acoso tendrá menos pena, según el art. 184.2 del Código Penal.

         6.- a) Mónica y Cristina distribuyen copias de películas educativas protegidas por copyright y sin autorización de los autores.
         6.- b) Mónica y Cristina distribuyen entre alumnos de preescolar películas pornográficas protagonizadas y creadas por ellas.
        
Valoración jurídica: Es menos grave la distribución de material pornográfico, según el art. 186 del Código penal.
         7.- a) Nacho copia y deja a un amigo un disco reciente de un cantante famoso.
         7.- b) Nacho deja una jeringuilla infectada de sida en un parque público.
        
Valoración jurídica: Lo del sida sería menos grave, según el art. 630 del Código penal.

         8.- a) Antonio fotocopia una página de un libro.
         8.- b) Antonio le propina a un amigo suyo un contundente puñetazo.
        
Valoración jurídica: La reproducción (incluso parcial) tiene una pena de entre seis meses y dos años de prisión. El puñetazo si no precisó asistencia médica, es sólo una falta.

         9.- a) El gobierno de España (J.L.R.Z), gracias a su indigencia intelectual, consigue que casi 5.000.000 de españoles vayan al paro, que pasen penurias y hasta hambre.
         9.- b) un español de los que están en paro roba para seguir viviendo.
        
Explicación del caso: El español es posible (tiene todos los números) que vaya a la cárcel. El gobierno seguirá viviendo opíparamente, viajando en coche oficial y, si es políticamente oportuno, negociando en el bar Faisán.
        
Así son la SGAE y el GOBIERNO: unos angelitos, ellos. Así de justas son las leyes y así son las tragaderas de los españoles.



Caricatura del periodismo

No digo que haya que suprimir los periódicos en papel y la comunicación escrita como empresa, pero sí afirmo que sin el periodismo virtual y sin el alud de opiniones vertidas en la red hoy los lectores serían víctimas de los intereses empresariales.
        
Y como lo he dicho, ahí queda. Pero no lo explico porque no tengo ni tiempo, ni ganas. Y porque entiendo que los que me lean ya entienden el alcance de mi afirmación, y, si no, peor para ellos.
        
Se produce una noticia: “Se cayó una teja y le partió una ceja”.
        
Periódico de derechas:
        
Si el dueño de la casa de la que se cayó la teja era de derechas, el periódico dice que reiteradamente había solicitado al Ayuntamiento (de izquierdas) permiso para arreglar el tejado y que éste parece ser que no tramitaba ningún permiso si no había mordida y que, por lo tanto, el auténtico responsable de lo de “la ceja partida” era el Ayuntamiento corrupto y venal.
        
Además, se incluye una entrevista con un hombre de derechas, pero que el periódico lo presenta como un hombre neutral, sensato y sabio en múltiples saberes y el hombre dice que el Ayuntamiento es la cueva de Alí Babá.
        
Si el dueño de la casa de la que se desprendió la teja era de izquierdas, el periódico da la noticia diciendo que por la desidia y el desprecio a la seguridad de los demás se cayó la teja que rompió la ceja al transeúnte, pero que los daños podían haber sido mucho mayores, incluso que podían haber causado una muerte por lo que la fiscalía debería denunciar el caso y el juez decidir y juzgar con independencia, pero siempre teniendo en cuenta que hay que dar un escarmiento a las personas que como ésta son unos insolidarios y cuya libertad es un peligro para los demás.
        
Si el periódico en lugar de ser de derechas es de izquierdas, las tornas y los argumentos serían los contrarios. No los cuento para no ser reiterativo.
        
Conclusión: que si el lector quiere saber lo que ha sucedido, tiene que empezar por averiguar la tendencia del periódico que está leyendo y aún así quedarse sólo con la noticia, lo de que “se cayó una teja y le partió una ceja”.
        
Hasta aquí lo que por desgracia para nosotros da de sí la mayor parte de la prensa escrita, reconociendo, no obstante, que a veces la prensa se empeña en investigar y desenmascarar al gobierno y a otros sujetos peligrosos. Pero este último es otro tipo de periodismo, más moderno y útil al ciudadano lector.
        
Volviendo al caso de las noticias hoy tenemos que concluir inequívocamente que si alguien quiere saber de verdad lo que pasa, debe entrar y leer los comentarios, los variopintos comentarios de los periódicos virtuales, escritos por gentes que no están a sueldo de nadie y que se guían por su intuición y su inteligencia. Por eso los políticos de oficio le tienen tantas ganas a internet. Y por eso quienes escribimos por libre les tenemos tantas ganas a los políticos y a los periodistas de pesebre.


Arruinados por las deudas al banco

Conozco un par de personas que vivían justos de dinero, pero al llegar el paro les tocó y empezaron a tener dificultades para pagar la hipoteca del piso. Tras mil intentos desesperados por evitarlo, el banco se quedó con el piso y ellos quedaron en una situación lamentable. Yo hablo de estas dos personas, pero hay cientos y miles.
        
Una hipoteca en España es algo así como echarse, frecuentemente de por vida, en manos del banco. Es como vender el alma al diablo. Y así estamos los españoles.
        
En EEUU de América de la hipoteca responde el bien hipotecado, pero en España responde la persona con todos sus bienes, hasta con los calzoncillos. Y así andamos los españoles, desnudos, excepto los españoles que se dedican a la política, sobre todo los que militan en un partido de los grandes, principalmente si es de izquierdas o nacionalista, lo cual es evidentemente injusto y tendría que revolvernos la sangre, si es que nos queda sangre a los españoles, no a los que se dedican a la política que esos no son españoles ni son nada: son políticos y como tales dueños de vidas, haciendas y leyes.
        
Habría que dar jaque mate a los políticos españoles porque se comportan como caciques de nuevo cuño y ogros negros. Y habría que refundar el Estado sobre principios democráticos de verdad.
        
Cuento todo esto porque, tras la pena que llevo con los dos conocidos arruinados por la hipoteca, me entero de que el PSOE oculta al tribunal de Cuentas las razones por las que la banca  (Santander y BBK) le condonan una deuda de una nada desdeñable cifra de 33 millones. Y el asunto no es nuevo. En 2004 La Caixa había perdonado 7,1 millones de euros al PSC (Partido Socialista de Cataluña).
        
Los bancos dichos perdonan deudas enormes a los socialistas y no sé si seré mal pensado si creo que lo hacen porque con el perdón de estas deudas obtendrán otros beneficios. No lo sé, pero no me extrañaría que así fuese.
        
Además, parece que el Tribunal de Cuentas no ve indicios para enviar el caso a la Fiscalía Anticorrupción y, si lo enviase, pienso yo que tampoco pasaría nada porque lo de la corrupción sólo va contra los ciudadanos, no contra los políticos, de los que ya hemos dicho que son otra cosa.

                           La ingeniería financiera de guante blanco en España es algo al servicio del poder. Al pueblo sólo le queda ir en cueros y vivir aguzando el ingenio, algo que ya hicieron nuestros antepasados en el barroco cuando España  también estuvo arruinada.
                          
                          

Gracias a la vida

Hoy estuve leyendo “Gracias a la vida” de Violeta Parra y primero me inundó un placer, una quietud espiritual, pero después un desasosiego y al final un considerable mosqueo.
        
Reproduzco las dos primeras estrofas del poema y me explico o explico el porqué de mis estados de ánimo cambiante:

 “Gracias a la vida que me ha dado tanto.
 Me dio dos luceros que cuando los abro,
 perfecto distingo lo negro del blanco,
 y en el alto cielo su fondo estrellado
 y en las multitudes el hombre que yo amo.

                 

 Gracias a la vida que me ha dado tanto.
 Me ha dado el oído que, en todo su ancho,
 graba noche y día grillos y canarios;
 martillos, turbinas, ladridos, chubascos,
 y la voz tan tierna de mi bien amado.”

El placer y la quietud que experimenté provienen, por una parte, de la perfección formal de la poesía, es decir, de que no puedo menos, ante una obra de arte, pictórica, literaria, arquitectónica, etc. que extasiarme y rendirme; por otra, por las referencias a la perfección de nuestros sentidos, el de la vista y el del oído, que nos sirven para distinguir los colores, ver las estrellas, oír los cantos más armoniosos y los más estridentes, pero sobre todo para distinguir, entre multitudes, a la persona que queremos.
        
El del desasosiego porque, teniendo como tenemos estos sentidos, podríamos disfrutar mucho si no hubiera a nuestro alrededor tanto personaje siniestro.
        
Y el mosqueo porque empecé a pensar en casos concretos de personajes siniestros que nos están amargando y que van convirtiendo las violetas en estercoleros y me encontré con muchos. Por ejemplo, con todos aquellos que han hecho posible que en España, después de varios años de haber padecido el mayor atentado de su historia, uno en el que unas bombas segaron la vida a doscientas personas en unos trenes en Madrid, no sepamos hoy quiénes lo idearon y lo planificaron y eso después de un juicio con el que se pretendió dar carpetazo al asunto. Por lo tanto, todos los que están tapando y no esclareciendo esta masacre forman parte del pus de esta sociedad y más valía que no existieran. Y todos pensamos en gentes concretas. Y tener ojos y oídos para vivir al lado de gentes así no creo que sea para dar gracias a la vida…
        
También pienso, por ejemplo, en que en España, alguien que debería estar vigilando y cuidando por la paz y la seguridad de los ciudadanos, por intereses políticos bastardos, avisó a gentes de la ETA de que los cuerpos de seguridad del estado les seguían los pasos e iban a detenerlos y a dar al traste con el aparato de extorsión de la banda criminal. Es el caso conocido con el nombre del “chivatazo del bar faisán”. Y pienso que no es para dar muchas gracias a la vida si a nuestro lado pasean personas implicadas y responsables de casos como éste que acabo de contar.

         Por eso los versos de Violeta Parra me producen placer, desasosiego y al final un considerable mosqueo.         



Multa de tráfico

Hace unos días se recibió en mi casa una comunicación de Tráfico de la Generalidad de Cataluña. Venía a nombre de mi mujer y la sancionaban a ella o al conductor del vehículo a pagar una multa, que decía que era grave, pero que no llevaba consigo la pérdida de puntos del carnet de conducir, sólo la sanción económica. Pagamos.
        
En la fotografía que enviaron se veía bien la matrícula del coche y con esfuerzo y atención se distinguía el aspecto del vehículo y dos o tres detalles del paisaje del lugar, un sitio por el que pasamos miles de veces y donde sabemos de sobra que hay instalado un radar, consideración que nos hizo pensar que la multa llevaba “gato encerrado” porque no era posible que ni ella ni yo cayéramos en el error de ir a más velocidad de la permitida por allí. Pensábamos con cierta lógica, creo yo, que si sabiendo que había un radar superábamos la velocidad legal en el tramo era o porque nos habíamos despistado incomprensiblemente o porque la multa no era para nosotros sino para cualquier otro vehículo que pasase por allí a más velocidad al tiempo que nosotros lo hacíamos a legal y, en consecuencia, fuimos en busca de una foto más nítida que la que nos habían enviado. La obtuvimos y con un trato correcto. Y la multa era para nosotros. No había duda. Y como ya la habíamos pagado todo quedó en muchas gracias y en adiós.
        
Ahora vienen las consideraciones:

         Si la multa era como se decía en un breve texto en la misma, “grave” no se entiende cómo sólo pagamos 70 €. Es decir, no era grave. Quienes están gravemente enfermos y tendrían que ir y no salir del psiquiatra son los políticos que regulan éste y otros aspectos de la vida ciudadana.

         Si sabiendo que allí había un radar y habiendo pasado por el lugar miles de veces correctamente, el que una vez te despistes y sobrepases la velocidad legal no es para sancionar a una persona. Es evidentemente un acto injusto, sólo comprensible por el afán recaudatorio de los gobiernos, particularmente en lo que afecta al tráfico.

         Si sabiendo como sabíamos que allí había un radar y caímos es porque los hombres a veces nos equivocamos y se sancionan sin más explicaciones nuestras equivocaciones yo quiero que cuando los políticos se equivoquen en lo más mínimo vayan a la cárcel. Que hubiese ido a la cárcel Pere Navarro cuando le cogieron circulando en su coche oficial a más velocidad de la permitida, que hubiese ido a la cárcel Montilla cuando hizo la primera deportación de funcionarios del siglo XXI, que hubieran ido a la cárcel Garzón y Bermejo cuando estuvieron cazando juntos (poder ejecutivo y judicial), que hubiera ido a la cárcel el presidente del gobierno (J.L.R.Z) cuando utilizó un avión de las Fuerzas Armadas para llevar a Londres a hijas góticas y a suegra, que hubiera ido a la cárcel el gobierno en pleno cuando decide, en contra del informe del Consejo de Seguridad, cerrar la central de Santa María de Garoña y mandar al paro y a comerse las uñas para subsistir a más de 800 familias del lugar.
        
Son ejemplos. Y que conste que lo nuestro fue un error. Lo de los otros es error y acto de prepotencia.
        
Ya he dicho mil veces que no entiendo por qué soportamos esta pesada carga de los políticos. Gentes siniestras. Sin paliativos. A desplumarlos como si de un faisán se tratara y a que corran despavoridos sin plumas por la piel de toro hostil para ellos. Sin plumas y sin el forro.



Universidades en quiebra

He leído últimamente noticias sobre las dificultades financieras de las universidades, particularmente unas páginas de El Mundo en las que se hablaba de “números rojos”. Los datos concretos que he podido reunir a cerca del tema son espeluznantes: que el déficit que arrastran las universidades españolas se cifra en 2.700 millones de euros, que los ingresos corrientes de las universidades fueron de poco más de 8.000 millones de euros, desglosados como sigue: el 73% les llegó procedente de la Administración educativa, el 8% de las tasas académicas y algo más del 18% de otras procedencias. Con estos datos los estudios que conozco suelen coincidir en que hay demasiados centros, en concreto 165 campus, de los cuales 27 son de universidades privadas. Desde 1985 se ha pasado a de 35 universidades a 77 y sin embargo el número de estudiantes ha disminuido en un 16% desde 1996. Significa esto que hay una excesiva oferta de plazas, problema que se agrava con el de los alumnos que dejan la carrera inconclusa: un despilfarro de 660 millones de euros al año.
        
Son datos que deberían hacernos reflexionar, pero aquí nadie reflexiona porque esto de la reflexión está reñido con este gobierno ya que él tiene varios ministerios inútiles que sólo gastan y no producen y sin embargo no se suprimen.
        
Las universidades tienen pocos recursos y además se gestionan mal. El gobierno cada vez tiene menos recursos y se gestiona pésimamente. Política y saber dos carajadas, símbolos del pollo descabezado que es como camina nuestra España ahora.
        
Dicen los papeles que informan sobre el asunto que hay veinte universidades al borde de la quiebra.
        
He leído que este gobierno, el de Zapatero, está dedicando más de 200 millones de euros al los fastos y el boato montado “ad maiorem gloriam” de sí mismo durante la presidencia de la unión Europea.
        
Sé que durante estos últimos años en España se ha pasado de 600.000 funcionarios a más de 3.000.000. Sé que muchos de estos funcionarios son amigos de amigos que están en la política y sé que su cometido es generar burocracia y trabas y controles al ciudadano de a pie.
        
Sé todo esto.
        
Sé que las universidades, mientras sean públicas, deberían ser financiadas íntegramente con dineros públicos, y que siempre son y deberían seguir siendo entidades que sólo en muy contadas ocasiones generan algún ingreso propio, pero que, en contrapartida, deberían estar controladas y que los rectores y administradores que despilfarran deberían ir a sitios menos relumbrones. Pero también sé que las administraciones, sobre todo las autonómicas, son cuevas de Alí Babá (con pocas excepciones) y que sus presidentes, consejeros, ministrillos y asesores se pasean en coches con conductor en lugar de ocupar sitios a la sombra, no precisamente de los almendros en flor.
        
Las universidades proliferan como las setas y las administraciones también.

Pero así es España. Porque dejamos que sea así. Qué poco cuajo tenemos.         


Torturas de la santa inquisición

Entré en Google (también lo pueden hacer ustedes) y puse: “Torturas de la santa inquisición” y, entre otros, encontré los siguientes contenidos con sus correspondientes explicaciones:
        
“En realidad, la tortura no conoce épocas, no exige ni ambientes ni medios particulares, y no deriva de la voluntad del poder tanto seglar como religioso. Hacer sufrir a otra persona parece ser una necesidad irreprimible del ser humano.

ABLACIÓN DE LOS PIES CON FUEGO
Si el hereje no se convertía a la verdadera fe, de los tobillos hacia abajo no le quedaban más que muñones de huesos carbonizados. A continuación se proseguía con las manos. De este modo los frailes dominicos, grandes cazadores de herejes, encontraron su forma de ser útiles.

EL ANILLO AUTOMORTIFICANTE
Este ingenio se utilizaba para impedir la erección del órgano genital masculino mediante las púas dispuestas por el lado interior. A diferencia del cinturón de castidad femenino, que era una forma de humillación impuesta para asegurar la fidelidad conyugal, y más a menudo, impuesta por el terror a sufrir actos de violencia carnal, el anillo auto mortificante era una forma de sufrimiento que el hombre, generalmente el religioso, se imponía voluntariamente para intentar alcanzar un estado de perfeccionamiento moral o espiritual.

EL APLASTACABEZAS
Los aplasta cabezas, de los que se tienen noticias ya en la edad media, gozan de la estima de las autoridades de buena parte del mundo actual. La barbilla de la victima se colocaba en la barra inferior y el casquete es empujado hacia abajo por el tornillo. Primero se destrozan los alvéolos dentarios, después las mandíbulas, hasta que el cerebro se escurre por la cavidad de los ojos y entre los fragmentos del cráneo.

 “ARAÑAS ESPAÑOLAS”
También llamadas “arañas de la bruja”, garras con cuatro puntas unidas en forma de tenazas constituían herramientas fundamentales del verdugo. Servían tanto frías como calientes, para alzar las victimas por las nalgas, los senos, el vientre, y la cabeza, a menudo con dos puntas en los ojos y en las orejas.

LA AUREOLA DEL TONTO o LA CORONA DE ESCARNIO CON CAMPANILLA
Se trata de una modalidad de escarnio público suave, aplicado sobre todo a aquellos que se habían comportado de una manera estúpida, absurda o necia hasta el punto de haber ocasionado molestias a la colectividad. El castigo era encadenado durante horas al palo de la picota , o simplemente en la plaza publica , llevando en la cabeza este ridículo aparato , siendo incluso obligado en ocasiones a llevarlo puesto mientras hacia su vida cotidiana. Hasta aquí todo podría ser soportable... pero la feroz crueldad de la gente le hacia sufrir no solo humillaciones, sino que también era mancillado en publico, y recibía golpes, patadas, pedradas... y otras cosas.

“LA HIJA DEL BASURERO”

Aunque a primera vista parezca únicamente otro método de inmovilización o de contrición, no mas temible que millares de artilugios mas o menos similares, la hija del basurero provoca en la victima, a menudo ya, a los pocos minutos, fuertes calambres: primero de los músculos abdominales y rectales, y luego de los pectorales, cervicales y de las extremidades; calambres que con el paso de las horas conducen a una única, continua y atroz agonía sobre todo, parece ser, en el abdomen y recto. En tal situación la victima puede ser golpeada, pateada, quemada y mutilada a placer.

EL CILICIO DE PINCHOS

Los instrumentos provistos de pinchos en su interior eran y en determinados ambientes, aun lo son, predilectos de religiosos auto mortificantes. Naturalmente, los mismos instrumentos servían también para la tortura inquisitorial y punitiva.

EL CINTURÓN DE CASTIDAD

Un imperecedero mito popular, aunque recogido en publicaciones académicas, mitifica el uso de este aparato. La opinión tradicional es que el cinturón de castidad se usaba para garantizar la fidelidad de las esposas durante largas ausencias de los maridos, y sobre todo nadie sabe porque ya que no hay evidencias documentales que den soporte a tal idea de las mujeres de los cruzados que partían a Tierra Santa.
        
Esto es lo que les ofrezco de entre lo mucho que hay allí sobre las torturas y creo que como muestra es suficiente.
        
Por otra parte, puedo asegurarles que quedé con muy mala conciencia. Me sentía, en cierto modo, culpable de que miles y miles de personas hubiesen padecido tan atroces torturas y, por supuesto, me sentía y me siento solidario con los que las padecieron. Es más, si pudiera hacer algo por ellas, lo haría porque éste es un capítulo de la historia de los hombres que jamás se debería haber escrito. Que quede claro. Pero dicho lo que antecede, me hago y les hago una pregunta, la de si ser solidario con los torturados me permite a mí abusar, no ser honesto, no cumplir con mis obligaciones como profesional y ciudadano… Dicho de otro modo, mi rechazo de las torturas ¿me da patente de corso para aprobar o suspender a mis alumnos universitarios según mi capricho y eventual conveniencia?
        
Las preguntas que acabo de hacerme y de hacerles vienen a cuento de un artículo de Alfredo Abián, vicedirector de La Vanguardia en el que decía que “Juan Gelman no entiende el acoso al que está siendo sometido Baltasar Garzón”.
        
Abián cuenta en su artículo quién es Gelman y explica sus enormes padecimientos (torturas) llevadas a cabo en su persona y en su familia por la dictadura militar argentina y añade que está agradecido a Garzón por la atención humana que de él recibió. Debido a esta solidaridad de Garzón con los perseguidos, no entiende Gelman que ahora él (Garzón) pueda acabar malamente, como si el haber obrado bien y solidariamente en un caso le diera patente de corso para hacer ya siempre lo que le viniera en gana y decidir arbitrariamente como juez. Y ahora me vuelvo a hacer la pregunta que me hice y les hice más arriba. Contéstenla, por favor, pero referida a Garzón. Por favor.
        
Y algo más. ¿Es lícito que un vicedirector de un periódico utilice argumentos que pueden confundir a los lectores?
        
Ya hay demasiadas cosas en España que no hay por dónde cogerlas.


Entre la excitación, el control y el derroche

Qué cachonda.
        
Aído gasta 850.000 € en financiar una cosa que llama “Mapa de Inervación y Excitación sexual  en el clítoris”.
        
Qúe cachonda. Al parecer la profesora Nieves Martín Alguacil, de la Universidad Complutense de Madrid, cobrará 26.000 € por el trabajito, por este trabajito.
        
No hace mucho, Aído concedió 200.000 € para el “fomento de la edición de publicaciones relacionadas con las mujeres”.
        
Qué cachondeo.
        
Verdaderamente esta es una ministra como tiene que ser. Y verdaderamente este es un ministerio que está proporcionando satisfacciones a las mujeres españolas para compensar el desastre del ministerio de economía y del de trabajo que al parecer han llevado al paro a más del 40% de las mujeres.
        
Insisto. Esta es la ministra de la excitación, que el tiempo y los dioses nos la tienen que conservar porque otros gobernantes se dedican a controlar: noble y productiva actividad la del control.
        
En Bilbao, según mis noticias, está vigente una normativa por la cual la distancia mínima entre dos bares tiene que ser de 50 metros, aunque ahora, por culpa de la crisis, quieren dejarla en 30 metros.
        
Qué cachondeo.
        
Me gustaría saber si existe también una normativa por la que se mande que los ciudadanos residentes al salir a la calle cada día deben estornudar tres veces seguidas, con intervalos de tiempo no superiores a los 15 segundos, so pena de no hacerlo de ser multados con 1.500 €.
        
Sería lo propio de este país de la excitación y del control.
        
En Cataluña, el gobierno catalán, el gobierno más serio de todos los tiempos, el que le planta cara al gobierno central y le dice serio y campanudo que se va de España si no suelta cada vez más pasta y si no mantiene un chorro de transferencias que se traducen en privilegios, quiere y destina, porque puede hacerlo, 1,5 millones de euros para el doblaje de películas al catalán.
        
Noble destino del dinero.
        
País el nuestro de la excitación, del control y ahora también del derroche.
        
Ni libertad, ni justicia, ni progreso. Ni trabajo.
        
Pero políticos cachondos donde los haya. La España de Zapatero está asombrando al mundo y a pesar de todo aquí habría buenos vasallos si hubiera buenos señores. Que quede claro.



Políticos sin estudios de humanidades

Ya el martillo del oído parece que no puede martillear más de tanto tener que hacerlo para oír las diversas voces que dicen que la incultura es el rasgo sobresaliente de las nuevas generaciones de españoles y que los políticos, muchos políticos, son unos deficientes intelectuales y que el nivel y conocimiento de las humanidades en España es bajísimo. Tengo unas cuantas afirmaciones recientes al respecto y una colección de ejemplos. Vamos con las afirmaciones y a continuación con los ejemplos. Gustavo Bueno, uno de los pensadores con más prestigio en España y nada sospechoso de ser de derechas, decía, en Crónica (7 de febrero de 2010), respecto a si Zapatero era el peor presidente de la democracia que “sin duda, que (Zapatero) “ha querido imponer una ideología fundamentalista e ingenua” y que “además es un ignorante”. Fíjense bien en las palabras de Bueno: “ideología fundamentalista” que lo equipara, por lo tanto, con los clérigos religiosos más intransigentes y con los caciques más férreos; pero además Bueno dice “ingenua”, es decir, tonta, fofa, insulsa y sin soporte intelectual alguno. Y por si fuera poco añade como caracterizador, como rasgo inherente a su persona, el de  ser “un ignorante”. Ya estamos, un español típico, un español ignorante, un español en la media intelectual de las nuevas generaciones, pero con el privilegio de ser el presidente del país. Político sin estudios conocidos efectivos y eficientes de humanidades.
        
Don José Blanco, ministro, acaba de ponerse delante de los micrófonos de las televisiones para denunciar una conspiración casi judeo masónica, como las que veía Franco, en “las editoriales” de los periódicos, de las radios y de las televisiones contra el gobierno y la figura de José Luis Rodríguez Zapatero. Dijo don José: “en las editoriales”. Pobrecito. Parece que don José está tomado medidas acertadas como ministro, pero se pone en evidencia cuando se trata de mostrar su preparación humanística. Aquí no llega.
        
Dejo a los políticos y voy con algunos periodistas porque en el periódico más importante de Tarragona, el lunes 8 de febrero de 2010, encontramos perlas como éstas:

         -Hay una foto en la que se ve una gran multitud en torno a una mesa y en el pie se lee: “varias personas se reunieron ayer alrededor de una gran mesa…” ¿Cuántas personas tendría que haber para pasar de “algunas” a “multitud”?
         - Hay una foto del director de un Instituto de Formación Profesional y al pie la explicación pertinente que dice: “Más de la mitad de los alumnos que estudiaron Formación profesional en el instituto, durante el año pasado, ya trabajan”. Es decir, que se presenta como un logro que trabajen más de la mitad cuando las estadísticas muestran que el paro juvenil está en el 40%. No veo el milagro. Mejor; estoy seguro de que está mal redactado el pie de la foto.
        
Titular en p. 8: “El taller Baix Camp dará empleo a 35 discapacitados con una lavandería”. Es decir que los discapacitados que obtienen empleo van con una lavandería bajo el brazo o la llevan arrastras. No se especifica.

         -Y así sucesivamente. No quiero citar más para que no parezca que me estoy ensañando con algo o alguien. Pero queda claro como está la cultura de las humanidades en sectores (políticos y periodistas) en los que debería brillar a gran altura.

Para finalizar propongo la promulgación de una ley que no permita a nadie ocupar ningún cargo político si no tiene unos estudios reglados de humanidades. Con dicha ley se conseguiría una mayor cultura en general y una afluencia importante a los estudios universitarios de humanidades con lo que el saber adquiriría prestigio y los charlatanes y los indigentes intelectuales quedarían con sus vergüenzas al aire. De paso, se aprendería a valorar el esfuerzo, porque aprender, aprender latín, español..., exige esfuerzo.         


La anécdota del emigrante

Que conste que los emigrantes por el hecho de serlo y por el drama que llevan a sus espaldas me caen bien. Una persona no se desplaza de su país de origen si no es por una auténtica necesidad y como la tierra es para que la habiten los hombres, no para el viento, el concepto de emigrante es una categoría de los Estados y del mundo con fronteras que intelectualmente rechazo. Además, los españoles siempre hemos ido por el mundo adelante peregrinando como aventureros, como desterrados y como emigrantes. Hemos ido a América en busca de oro y huyendo de la inquisición, de las limpiezas de sangre, de los propios crímenes y robos… Hemos ido a México, a Argentina… como desterrados, como apestados por haber perdido una guerra civil y hemos salido a Alemania y a otros lugares como emigrantes cuando España era rechazada internacionalmente y teníamos que buscarnos las habichuelas por el mundo adelante. Sabemos de todo esto bastante. Pero dicho lo dicho, tal como están organizados los Estados no podemos ser la sartén para los guisos de todo el mundo. No podemos recibir a todo el que viene porque perderíamos lo que hemos conseguido tras siglos y siglos de lucha por vivir mejor y por hacer de España un lugar habitable y confortable y eso a pesar de gobernantes y de necios, que también los tenemos.
        
Tendríamos que tener unas leyes para regular la inmigración y sólo debería entrar aquí quien tenga trabajo y pueda vivir, pero los gobiernos y este gobierno hacen demagogia y política partidista con los emigrantes. Los gobiernos y este gobierno elevan a categoría universal la anécdota que me acaban de enviar por correo electrónico y que les ofrezco a continuación para que reflexionen sobre el tema. Ahí va:

         “Un emigrante de Somalia llega a España y es inmediatamente trasladado a Madrid. En su primer día, decide salir a ver los alrededores de su nueva ciudad. Andando calle abajo por una de esas del barrio de Lavapiés, para a la primera persona que ve y le dice: Gracias señor español por permitirme estar en este país donde me han dado piso y comida gratis, seguro medico y educación gratis, gracias. La persona sonríe y le responde:  ¡lo siento, pero yo soy lituano! El somalí continúa calle abajo y encuentra a otro que caminaba en dirección opuesta, le dice: Señor español, gracias por este país tan bello que es España. La persona le responde: Lo siento, no soy español soy rumano. El nuevo emigrante continúa su camino y para a la siguiente persona que ve en la calle, le da la mano y dice: Gracias por esta España tan maravillosa. La persona dándole la mano le dice: Muy bien pero yo no soy español, soy marroquí. El somalí continúa su camino y finalmente vea a una señora bien vestida que le viene al encuentro y le pregunta: ¿Es usted española? La mujer sonríe y le dice: No, yo soy ecuatoriana. Extrañado y confuso, el somalí pregunta a la mujer: ' ¿y dónde están los españoles? La ecuatoriana le mira de arriba abajo con curiosidad y le responde:
¡¡¡ Espero que currando, tienen que mantenernos !!!”

La situación no es así exactamente, porque durante algunos años los emigrantes trabajaban en los peores puestos para que los españolitos viviéramos más regaladamente, pero aunque no sea así ilustra una situación que se le va de las manos al gobierno porque este gobierno más que gobierno es una camarilla de eso, de eso innombrable.



José María Fernández
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