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artículo de fondo
.........................por José María Fernández, escritor y prof. titular de universidad
Imperialismo lingüístico

Hace ya un mes aproximadamente recibí este correo electrónico que no traduzco porque incluso los que no conocen el catalán pueden entender lo suficiente para el caso:
A partir del 19 de maig s’inicia el termini de presentació de sol·licituds per a la convocatòria de selecció de professorat de català a les universitats de fora del domini lingüístic de la llengua catalana per al curs 2010-2011 organitzada per l’Institut Ramon Llull. Amb aquesta convocatòria s’inicia el procés de selecció dels futurs professors de català a les universitats en què la plaça ha quedat vacant, entre les quals s’inclouen universitats d’Alemanya, Cuba, Estat espanyol, Estats Units, França, Índia, Irlanda, Itàlia, Regne Unit, Federació Russa i Sèrbia.
El termini de presentació de sol·licituds és del 19 de maig al 2 de juny de 2010.
Caldrà que les persones aspirants emplenin el formulari en línia disponible al web de l’Institut Ramon Llull (http://www.llull.cat/_cat/_convocatories/lectors_formularis.shtml) on hi ha també les bases de la convocatòria, i adjuntar la documentació requerida.
Detrás, o como soporte de la convocatoria hay un evidente imperialismo lingüístico y ustedes mismos: son adultos e inteligentes para pensar lo que quieran del asunto. Háganlo.
Una consecuencia de este imperialismo lingüístico es que quienes lo practican y el país que se lo permite se está empobreciendo a causa de los gastos que ocasiona. Esto es un gasto. No produce nada. No genera riqueza.
Cataluña gasta más de lo que podría y al quedarse sin un euro reclama, incluso con amenazas, para que España le ponga la ubre y Cataluña se cuelga de ella y tira y la exprime hasta que la deja seca. Y no perdona nada.
Las autonomías, los gastos de las autonomías nos están arruinando. No se puede seguir así. No es lógico un horizonte de hambre por mantener unas autonomías que no resuelven nada, que no aportan nada. No es lógico que los hombres no seamos lógicos. No es lógico que mantengamos a tantos y tantos políticos parásitos que viven de las autonomías. Y la catalana y la andaluza se llevan la palma.
Y en Cataluña con el agravante de que muchos dirigentes políticos odian lo español, establecen distancia con España porque yo no sé interpretar de otra manera la expresión de que para enseñar en España se diga “Estat espanyol”.
Zapatero anda rebajando el sueldo a los funcionarios para ahorrar dinero y Cataluña creando una red de profesores de catalán por el mundo y otra de embajadas. De pena lo de Cataluña y de asco lo de Zapatero.
Crónica de una ruina anunciada

No he pertenecido ni pertenezco a ningún partido político. Mi padre (q.e.d) siempre me decía que huyera de ellos y de los sindicatos como de la peste porque, en general, eran mala gente. Y me decía, aunque no quería hablar mucho del desastre de la guerra, que si algo había aprendido de ella era que unos y otros eran ruines y crueles; que cuando en la peña de los Barrios de Luna estaba los rojos se cepillaban a los nacionales o a los que se querían quitar de en medio por rencillas y cuentas pendientes personales y que cuando mandaban los nacionales pasaban por las armas a los rojos o simplemente a los que les resultaban odiosos. Mundo elemental. Caín y Abel. Unamuno cuenta estas rencillas y odios en una novela suya.
Pero como mal necesario, a veces hay que depositar la ayuda en alguien si este alguien que llega al gobierno parece que es culto, tiene sentido común y se rodea de gente sabia para trabajar por el bien y el progreso de España, pero si este alguien es un “ascendido” por las triquiñuelas y las malas artes de los partidos hay que darle… Y cuando subió Zapatero al poder no hacía falta ser muy inteligente para saber qué daría de sí. Yo, entonces, estaba en México y me sucedió lo que sigue. Lo cuento en una carta personal que envié hace unos días a una amiga mía:
“Ana, te pongo dos letras para recordarte una conversación que tuvimos nosotros y dos amigas tuyas en un bar frente a la Universidad ahí en Guanajuato. Una de tus amigas medio se enfadaba conmigo porque yo decía que Zapatero era un inútil, un impresentable y que arruinaría España. Ya la ha arruinado. Nos bajan el sueldo. Ha conseguido que el euro se desplome. Ha conseguido que toda Europa se burle de España. Aquí hoy hay paro y ladrones.
Ladrones autonómicos.
Ladrones en el gobierno.
Sectarios autonómicos.
Sectarios en el gobierno.
Estamos bajo vigilancia de Alemania, Francia, EEUU y China.
Cuéntaselo a tus amigas, que tal vez tenga que pedirles que me busquen una casita ahí en México para pasar los últimos días de mi vida lejos, para no ver cómo se desangra mi país.
Un abrazo.
José María”
Y Ana me contesta muy diplomáticamente lo que sigue:
“Hola, José María:
No estoy segura si fue Lupe (…) quien te lo dijo, o Malú (…). Por si acaso, a las dos les daré tu mensaje. Creo que los hechos son más contundentes que los discursos y la realidad es que España pasa por un muy mal momento. Por cierto que nosotros estamos peor, pero con gusto te recibiremos.
Dime si sigue en pie tu idea de venir a Guanajuato. Pepe (…) llegará la próxima semana, espero que todo salga bien.
Cuéntame cómo está M., tus hijos y (…). Saluda a los amigos de mi parte.
Un abrazo,
Ana”
Como han podido leer, mi amiga Ana se toma totalmente en serio lo de acogerme. Y me conmueve. Me advierte, no obstante, que en México están “peor”. Pero como no me sirve lo de “mal de muchos, consuelo de tontos”. Me sirve la reflexión, la de que frecuentemente los políticos son un desastre y son la causa, casi la única causa, de la ruina y el descrédito de los pueblos. Lo que no entiendo es cómo el conjunto de los hombres que forman un país no se han dotado de los instrumentos necesarios para quitarse de en medio a esos políticos, a los dañinos. Algo no es lógico en el sistema.
En España no es lógico que esté J.L.R. en el gobierno y tal vez no sea lógico que en México esté C. en el gobierno y lo que no es lógico no es propio de la especie humana.
Sobre Gibraltar

Ya no entiendo nada de lo que hace este gobierno. Lo veo como un náufrago de esos que aparecían en los cuentos que leía de pequeño y que se aferraban a un tablón que flotaba en la mar inmensa a ver si mientras tanto llegaba algún barco “milagroso” que les rescatara. Está dando bandazos y en cada uno de ellos España pierde algo. Y ya casi no queda nada de España.
Ahora el gobierno está entregando Gibraltar a los ingleses o a los propios gibraltareños y lo hace no porque haya una razón convincente para ello, o por lo menos no nos la han dicho, sino porque es más cómodo para él porque así no tiene un problema internacional que le obligue a actuar como gobierno de España. Problemas fuera. España no importa.
Leo en El Mundo la noticia de que la Guardia Civil retira su vigilancia de las aguas españolas próximas a Gibraltar porque, se dice, ni el titular de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba; ni el director general del Instituto Armado, Francisco Javier Velázquez, han dicho claramente cómo debe actuar la Guardia Civil en aguas españolas próximas a Gibraltar. El objetivo es que no se produzcan incidentes, al margen de que para ello la Guardia Civil ha tenido que sacar muchas veces a sus naves de aguas españolas: los británicos les han expulsado de territorio español. Qué bochorno.
Ahora, se seguía informando en El Mundo, se ha cursado la prohibición de patrullar a milla y media del Peñón. Los agentes creen que ya solo falta que el Gobierno de Zapatero firme un acuerdo con el Reino Unido en el que certifique la entrega de estas aguas españolas a Londres. El malestar y, sobre todo la desilusión, imperan en el Instituto Amado.
La Guardia Civil desilusionada y maniatada, como si fuera una ONG más, otra como el ejército que tiene en el exterior la ministra Chacón. España se desangra mientras pone tiritas por el mundo adelante.
No sé qué pinta este gobierno ni para qué lo tenemos.
Por parte británica y de la noche a la mañana comenzó a expulsar a los españoles de lo que considera sus nuevos límites de aguas, pese a ser españolas. La única explicación plausible es que, tras las conversaciones de Moratinos en el llamado Foro Tripartito, el gobierno de Zapatero reconoce la soberanía de Gibraltar sobre aguas circundantes como si de un estado más se tratara.
Tres siglos de diplomacia, de tensiones, de firma de declaraciones tendentes a acabar con un vestigio de colonialismo vergonzante y de repente este gobierno, que lo es porque tiene el título, no porque gobierne, cede ante Gibraltar y se inician de forma sistemática acciones de hostigamiento a la Guardia Civil por parte de la Royal Navy y por la policía gibraltareña.
Es que sobran los calificativos que este gobierno se merece porque es lo peor de lo peor, lo nunca visto.
Zapatero es uno de éstos

El caso que voy a contar es el de un periodista (o aficionado) que cuando escribe comete tal sarta de incongruencias que habría que prohibirle hacerlo. Y dicho periodista es reflejo de lo que hace Zapatero en el gobierno. Tal para cual. Habría que echarlos, no por cráneos privilegiados sino por cráneos hechos caldo.
El periodista (o aficionado) escribe:
“El autor de apedrear un bus, a disposición de la fiscalía
Pasa a disposición de la fiscalía de menores el presunto responsable de apedrear un autobús urbano de la Empresa Municipal de Transports (EMT) la semana pasada. Los hechos sucedieron sobre la una y media de la tarde, cuando el vehiculo circulaba por la calle Riu Besos, en el barrio de Campclar.
Los pasajeros que iban en el autobús se llevaron un buen susto después de que la piedra lanzada por este individuo impactase contra un cristal lateral, que se rompió en añicos. Una ambulancia se trasladó al lugar de los hechos pero no tuvo que evacuar a ningún pasajero. Sin embargo, los cristales cayeron muy cerca de un bebé de dos meses que resultó herido.
La Empresa Municipal de Transports se presentará como acusación particular.”
Sin ánimo de agotar la enumeración de los errores, faltas e incongruencias del texto, decimos:
-El título es inexacto porque “apedrear significa “tirar piedras” y más adelante se dice que el sujeto en cuestión sólo tiró una piedra.
-La palabra “vehículo” está escrita sin acento. Por lo tanto, mal.
-“Romperse en añicos” no es muy correcto, mejor sería: “el cristal se rompió y quedó hecho añicos”. Y lo de que un cristal de un autobús se rompa y quede hecho añicos es muy extraño porque estos cristales, por ley, son laminados y cuando se rompen quedan destrozados, pero enteros. Se hace ( o la ley está así) para evitar accidentes.
-Lo de la ambulancia que se traslada para evacuar, pero sin evacuar es gracioso.
-“Los cristales cayeron muy cerca de un bebé de dos meses que resultó herido”. Esto es buenísimo. Los cristales “caen cerca” y al caer cerca “hieren” a un niño, precisamente un “bebé de dos meses”. Con la tragedia mascándose, la ambulancia no había “evacuado” a nadie.
-El último párrafo hay que interpretarlo con buena voluntad por parte del lector porque no se dice adónde se presentará la EMT como acusación particular.
Un desastre. Falta de preparación del periodista o vaya usted a saber. Lo de Zapatero. También es lo de Zapatero. Sólo que al periodista si uno quiere no le lee más y a Zapatero nos lo tenemos que tragar y tenemos que soportar sus incongruencias, padecer la ruina a la que nos ha llevado, el desprestigio en el que nos ha hundido, ver su cara de netol mintiendo y perder el tiempo haciendo cábalas sobre si en aquella cabeza, la del presidente, hay algo más que odio porque lo que hace a España sólo un malvado lo puede hacer, o porque sólo hay caldo y caldo en descomposición. Caldo cerebral en descomposición. Es una metáfora, pero si bien se mira, leve para el caso.
¡Gentes preparadas para el oficio que desempeñan!
Gibraltar más inglés

Terminaba recientemente un artículo sobre Gibraltar con estas líneas:
“Si pensáramos en la existencia de Gibraltar como colonia, que es lo que es, tendríamos que concluir que los gobernantes son una lacra para los pueblos, que tal vez los Estados carezcan de razón de ser si no resuelven asuntos como éste. En fin, un desastre.
Pero dicho lo anterior, no tengo claro si es mejor que Gibraltar siga siendo lo que es otros tres siglos o treinta siglos más. Lo que sí tengo claro es que España no debería seguir dejando robar terreno español a las autoridades gibraltareñas. Pero así son los gobiernos, sobre todo este de Zapatero que padecemos, que sufrimos.
Quedaba claro en mi escrito que no era el mío un ataque de patriotismo furibundo, que era una reflexión sobre la ineptitud de los gobiernos y los gobernantes que no son capaces de arreglar nada que sea un poco complicado.
Quedaba claro que los gobiernos son como un clan de merluzos amigos que se reúnen para dar de comer a otros merluzos afines al poder para que les sigan votando y para que ellos se sigan manteniendo en la poltrona.
Quedaba claro todo eso y que lo de Gibraltar les desborda.
Pues, por si fuera poco, leo que, tras una serie continuada de escaramuzas entre los guardacostas gibraltareños y la guardia civil española, el ministerio de Fomento español ha cedido y fija unos límites, una frontera acuática en torno a Gibraltar, muy similar a la que se viene reclamando por el Reino Unido desde hace años. Es decir, España se la envaina. Es decir, Fomento otorga más soberanía a Gran Bretaña sobre las aguas del estrecho y de la Bahía de Algeciras.
Las autoridades británicas reclamaban tres millas alrededor del Peñón como aguas propias y ya casi las han conseguido.
Zapatero ha arruinado a España. Eso está clarísimo.
Ahora Zapatero regala trozos de España, de soberanía española. Y esto es tan evidente o más que el sol, de momento, sale cada día.
Falta lo que se avecina sobre Ceuta y Melilla.
Esto que he dicho creo que se entiende, pero yo, en cambio, no entiendo cómo seguimos manteniendo a un gobierno como el que tenemos. Me parece una muestra de cinismo social.
Lecciones del campeonato de fútbol

La Selección Nacional (española) acaba de ganar el Campeonato Mundial de fútbol. Lo ha hecho jugando bien (es decir, haciendo bien su trabajo), poniéndole ilusión, derrochando entrega y sacrificio y defendiendo el proyecto común de su país, España.
La Selección española ha conseguido cohesionar de la forma dicha el sentimiento de pertenencia a un pueblo, el español, que muchos políticos y sus acólitos han ido minando y resquebrajando.
De lo dicho se desprende que la solución para España está en el pueblo, en sus hombres y no en los políticos profesionales ni en los que se ponen incondicionalmente a su servicio para que unos y otros vivan extraordinariamente bien a costa del sudor de los trabajadores. Y esto no es un discurso demagógico; es la constatación de lo que está sucediendo y la lección que se desprende del Mundial de Fútbol.
Un político (Presidente del Gobierno), Zapatero, afirmó solemnemente que “el concepto de Nación era algo discutido y discutible” y que el proyecto de estatuto que saliera del Parlamento catalán se aprobaría sin tocarle una coma”. Es decir, Zapatero sentó las bases de una España troceada en 17 mini estados, de una España con cientos y miles de normas distintas según el territorio en el que uno viva o se quiera establecer y dio el visto bueno a que los nacionalistas, particularmente los catalanes, puedan perseguir y persigan a quienes no sean de su clan fascista y excluyente. Y estableció la persecución sistemática al español hasta el punto de que, a pesar de ser la lengua común de los españoles, no se pueda hablar en Cataluña. Y para colmo nos ha arruinado. Zapatero es, por lo tanto, uno de estos políticos que sobran, uno de estos políticos que han hecho lo contrario de lo que nos ha enseñado la Selección Nacional de fútbol que se debe hacer si se quiere triunfar.
Lo que ha hecho Zapatero lo ha hecho contando con el apoyo de unos cuantos acólitos, un gobierno de personajillos y últimamente con la colaboración del Tribunal Constitucional que dictó sentencia bastante más política que jurídica sobre el Estatuto de Cataluña. Luego son perjudiciales para España el uno y los otros. Y no me entretengo ahora en explicarles lo que pienso de las “gentes” que atienden más a sus intereses y su pesebre que a la rectitud en las acciones y a la exposición seria de la doctrina que emane de sus conocimientos, jurídicos en este caso.
Y como consecuencia de este desastre de políticos que padecemos y de estas “sesudas y encumbradas” instituciones que se alinean con los políticos dichos salen a escena otros personajes desinformados y siniestros para que España siga siendo un espantajo de España. Me refiero ahora a Montilla, Presidente catalán, que se permite afirmar que las valoraciones de la Sentencia “tienen el efecto de tocar las narices”, es decir que él puede y está dispuesto a no cumplir ni un ápice de lo que ha declarado inconstitucional el TC. Y Zapatero “silbando melifluas melodías”.
Y el bachiller Montilla, presidente de la Generalidad de Cataluña, que hasta aquí han caído las instituciones españolas, afirma, en una acto de rebeldía y situándose, por lo menos verbalmente al margen de la Constitución, que las Normas del Parlamento catalán “se aprobarán no a la luz de lo que diga la sentencia”. Y Zapatero de calzonazos.
En resumen que sólo nos queda el fútbol y la gente trabajadora y con ilusiones que hay detrás.
Enrique Moriel

Enrique Moriel es un seudónimo de Francisco González Ledesma (Barcelona, 1927). González Ledesma se dedicó primero a la abogacía y más tarde al periodismo en el que llegó a ser redactor jefe de La Vanguardia. Por “Crónica sentimental en rojo” recibió en 1984 el Premio Planeta y dos de sus novelas recientes, “La ciudad sin tiempo” y “El candidato de Dios”, que es de la que nos ocupamos ahora, han tenido un éxito importante de lectores y de la crítica.
En “El candidato de Dios” se cruzan las vidas de dos personajes, Timothy Taylor, un banquero discreto que sabe del ansia de poder y de la utilidad del mismo y Christian Earth que predica el amor y la concordia para acceder, puesto que es candidato, a la presidencia de los EEUU de América. Ironía. Intriga. Misterio mezclado con psicología y comportamiento de personajes. Y el mundo de la política y de los trapicheos políticos.
“Goren ( que está pensando si aceptar o no el puesto de asesor de la campaña del candidato a presidente) entra con paso decidido.
Y he aquí la habitación: una mesa anticuada sacada de la última reforma del hotel Newyorker, una silla giratoria tipo Adams, un sofá que a lo peor se convierte en cama y una butaca en la que debió de pasar su última noche el último suicida de Atlantic City. Goren lo sabe porque él tiene otra igual. Sobre la mesa hay un ordenador antiguo y varios archivos; en la pared del fondo, un retrato del presidente Lincoln y una bandera norteamericana tan vieja que por lo menos debió de ser subastada en Gettysburg.
Y si aquí está la habitación, aquí está también el pájaro. Tendrá poco más de treinta años, luce una barba corta, tiene los ojos claros y lleva el pelo largo. Viste muy sencillamente, con unos pantalones azules y una camisa blanca. Nunca se lo podrá imaginar hablando en el Congreso ante los viejos buitres, porque su cara refleja inocencia.
Justo en ese momento, Goren es consciente de que no va a cobrar.
Y si aquí está la habitación y aquí está el pájaro, justo es que también esté la pájara. Goren la ve con su faldita corta comprada en una rebaja de Sacks, sus botas de color canela y su blusa blanca, tan abierta que parece diseñada para la lactancia humana. Seguro que es una prostituta, y además negrita. Y en ese preciso instante, Goren no solamente sabe ya que no va a cobrar: también empieza a temer que le acaben pidiendo un préstamo.” (P. 11)
El pájaro y la pájara. El pájaro que aspira a ser presidente de los EEUU de América, el país más rico y más influyente del mundo. Y en despacho de candidato un pájaro y una pájara. Esto es lo que hay en la política, frecuentemente un pájaro y cerca una pájara.
No dice Enrique Moriel por qué al candidato lo nombra como el pájaro, ni por qué la que está al lado es la pájara, aunque de ésta aventura que lo es por lo que sospecha que sea. Grandes personajes, sin duda. Y uno se platea si no habrá otros más preparados y aparentemente más dignos para ser presidentes de los EEUU de América, el país más rico e influyente del mundo y, como uno no encuentra respuesta, repasa algunos nombres de Presidentes de países, unos, la verdad, más importantes y otros no tanto, y se encuentra con José Luis Rodríguez Zapatero en España, un José Luis que ha arruinado a su país y con Evo Morales en Bolivia cuyo discurso más importante fue uno en el que afirmó que los hombres de su país estaban amariconados porque comían pollos criados en sitios desarrollados del mundo, pero alimentados con comidas no naturales. Y se encuentra uno con otros por el estilo, como Hugo Chávez al que llaman el “gorila rojo”. Bueno que así está la política.
¿Y las pájaras?
Calandria y Gorrión

Vamos a ser anacrónicos. La primera parte de la canción tiene un escenario: la Moncloa. Y unos personajes-pájaros: la calandria y el gorrión.
La historia, es decir la letra de la canción dice así:
“En una jaula de oro, pendiente de un balcón
se hallaba una calandria, cantando su dolor.
Hasta que un gorrioncillo a su jaula llegó:
Si usted puede sacarme con usted yo me voy.
Y el pobre gorrioncillo de ella se enamoró,
y el pobre como pudo los alambres rompió.
y la ingrata calandria, después que la sacó,
tan luego se vio libre, voló, voló y voló.”
Y estos días de atrás, Sonsoles, en una jaula de oro, en La Moncloa, cosa que nunca soñó, con criados, servidores, aduladores, euros y dólares para veraneos, para trajes de firmas pijas, para viajes góticos gratis para ver a Obama, dice que se ha cansado de vivir en una jaula porque allí sólo tiene por trabajo cantar su dolor. Y cuando llega el gorrioncillo ella le pide que la saque. Y la segunda parte de la canción no sabemos si se cumple o no. No sabemos si el gorrioncillo rompe los alambres, por amor. Y no sabemos si la calandria terminará volando o se quedará al lado del gorrioncillo. Y como no sabemos el final, la letra de la canción no puede ser un cuento de hadas. Tiene que ser algo trágico. Y, desde luego, a los españoles ya nos parece trágico lo de la calandria y el gorrión en una jaula de oro mientras, por no hacer (hacerse) nada más que arrumacos, arruinan al país. Y no sabemos por qué se mete en una jaula de oro (¡jaula de oro!) a dos pájaros que no han demostrado méritos objetivos para tener más privilegios que el común. Es más, yo diría simplemente para tener privilegios, porque, bien mirado, lo de los privilegios es algo, digamos, anacrónico. Porque la canción, en realidad, dice “gorrioncillo”, es que ni a gorrión llega. Es que se quedó en gorrioncillo. Es que, si gorrión fuera, tal vez tendría autoridad. Pero ya que la calandria, caprichosa ella, ansiosa ella, anhelante ella, quiere salir de la jaula y el gorrioncillo (illo, illo, illo) está enamorado, les pedimos que no sean crueles con sus propios sentimientos, que sigan la llamada de la naturaleza, los impulsos del amor, de las plumas y de la carne y que se vayan, que vuelen, que desaparezcan, que crucen el charco y que no vuelvan más. Puente de plata.
¡Qué historia de amor!
Novela de Clara Sánchez

Suelo relacionar lo que leo últimamente con acontecimientos actuales para así poder ofrecer a mis lectores dos aspectos que me parecen interesantes, el de la noticia o comentario del libro y el de la relación del mismo con aspectos sociopolíticos. Hoy, con Lo que esconde tu nombre de Clara Sánchez, seguiré en esa línea.
Clara Sánchez ya tiene una trayectoria consolidada como novelista. Comenzó con Piedras preciosas en 1989, siguió con No es distinta la noche en 1990, El palacio varado en 1993 y otros cinco títulos más hasta llegar a la que hoy nos ocupa, una novela en la que como en otras suyas los tintes de crueldad son matizados o disimulados con una dosis de indulgencia ya que, según dijo Ricardo Senabre en El Mundo “debajo de la historia de los nazis supervivientes, Lo que esconde tu nombre contiene también una reflexión sobre el amor como un impulso que estalla al margen de toda lógica”.
En Lo que esconde tu nombre, Julián, un superviviente del campo de concentración de Mauthausen, persigue, o, más bien, vigila a los antiguos nazis que ahora viven regaladamente en la costa mediterránea de Alicante. No es que Julián quiera ponerles una bomba en sus casas, no es que quiera denunciarles al juzgado por sus crímenes, es que siente la necesidad, por coherencia y por el recuerdo de un compañero ya muerto, de desenmascararles, de no hacerles la vida fácil, de que no olviden que sobre ellos pesan torturas y crímenes atroces para que no puedan vivir sus últimos días ocultando lo que esconde el nombre de cada uno de ellos. Esto es lo esencial, aunque hay más: amor, afectos, misterios que poco a poco vamos desvelando e interesantes historias personales.
Pero ya he dicho que el núcleo de la historia es el del relato de la vida regalada de la que disfrutaban algunos nazis en la costa alicantina durante los últimos años de sus vidas.
No entro a valorar si individualmente cada uno de ellos habían sido unos sujetos siniestros o si algunos no fueron nada más que piezas de un sistema, gentes que entraron en un engranaje y cumplieron con el cometido cruel que les tocó. El lector decidirá sobre esto. Pero sí entro y llamo la atención sobre jueces, miembros del gobierno, policías, etcétera, que se doblegan a los intereses políticos, que arruinan el país en el que gobiernan y que no persiguen al delincuente sino al que es molesto al poder, puedan algún día descansar cómodamente y disfrutar de la arena dorada de una playa escondiendo las vilezas que oculta su nombre.
Ya sé que es mucho pedir que todos estos terminen en la cárcel, pero no me parecería desatinado que todos ellos tuvieran detrás de sí, por sus días, una mosca cojonera que les recordara cuál ha sido su pasado y de dónde les viene su riqueza. Esto sería un acto de higiene democrática y de justicia. Lo malo es que en España, tal como se ven las cosas no sé si tendríamos playas suficientes y moscas cojoneras suficientes.
Lo que Sancho dice a don Quijote

Francisco de Quevedo escribió un poema, el testamento de don Quijote y en él Sancho le dice que en hora tal y en trance tal no debe decir “sandeces fieras” sino obrar y testar con sensatez.
Con el consejo de Sancho termina el poema. Y lo hace así:
“y llamad a un religioso
que os ayude en esta brega.”
“Bien dices (le respondió
Don Quijote con voz tierna):
” ve a la Peña Pobre, y dile
a Beltenebros que venga.
En esto la Extremaunción
asomó ya por la puerta;
pero él, que vio al sacerdote
con sobrepelliz y vela,
dijo que era el sabio proprio
del encanto de Niquea;
y levantó el buen hidalgo
por hablarle la cabeza.
Mas, viendo que ya le faltan
juicio, vida, vista y lengua,
el escribano se fue
y el cura se salió afuera.”
Don Quijote, capítulo XXV, había ido a la Peña Pobre y allí trasformó el Amadís enamorado de su dama en Beltenebros (él mismo) enamorado de Dulcinea. Amadís, que es Beltenebros, hace penitencia por su dama. Las razones aparecen en el poema, capítulo XXVI:
Árboles, yerbas y plantas,
Que en aqueste sitio estáis,
Tan altos, verdes y tantas,
Si de mi mal no os holgáis,
Escuchad mis quejas santas.
Mi dolor no os alborote,
Aunque más terrible sea,
Aquí lloró Don Quijote
Ausencia de Dulcinea del Toboso.
Es aquí el lugar a donde
El amador más leal
De su señora se esconde,
Y ha venido a tanto mal,
Sin saber cómo, o por dónde.
Tráele amor al estricote.
Que es de muy mala ralea,
Y así hasta henchir un pipote,
Aquí lloró Don Quijote
Ausencias de Dulcinea del Toboso.
Buscando las aventuras
Por entre las duras peñas,
Maldiciendo entrañas duras,
Que entre riscos y entre breñas,
Halla el triste desventuras.
Hirióle amor con su azote,
No con su blanda correa,
Y en tocándole el cogote,
Aquí lloró Don Quijote
Ausencias de Dulcinea del Toboso.
Quevedo en su poema testamento (en los versos citados) vuelve a dejar claro que don Quijote a la hora en la que iba a entregar su alma seguía estando loco y loco de amor:
Ve a la Peña Pobre y dile a Beltenebros que venga.
Y Quevedo remacha el asunto, el de la locura porque, cuando aparece el cura, don Quijote lo transforma en el “encanto de Niquea”. Es decir, que don Quijote seguía totalmente loco. Murió totalmente loco, tal vez, porque en España no quedaba otro remedio que ser loco ya que cuerdo no se podía vivir.
Lo de ahora. Lo de España de ahora. Lo de la España de Zapatero. Sólo estando locos (o siendo inconscientes o borregos) se puede vivir. Cinco millones de parados. 20% de la población sin trabajo. De locos. Sólo estando locos se puede toleras esto que nos pasa. Y a Quevedo lo encarcelaron por decir verdades. De locos.
Gobernantes de la peor calaña

He titulado este artículo como “gobernantes de la peor calaña” porque el título lleva la letra ñ, la única letra específicamente española y porque estos de la peor calaña son como un estigma que arrastramos en España, sobre todo si los gobernantes son nacionalistas, tienen que ver con los nacionalismos, especialmente el catalán, o se encaman con él.
Cuando a los nacionalistas no les salen las cosas exactamente como ellos las quieren arremeten contra todo y contra todos y se saltan las leyes, la legalidad, las Constituciones y ponen patas arriba el orden social que debería imperar siempre en un país civilizado.
En 1934 (7 de octubre), el Presidente del Consejo de Ministros, Alejandro Lerroux y el Presidente de la República, Niceto Alcalá-Zamora, publican en el Diario Oficial de la Guerra un texto espeluznante:
“En Cataluña, el Presidente de la Generalidad, con olvido de todos los deberes que le impone su cargo, su honor y su responsabilidad, se ha permitido proclamar el Estat Catalá. Ante esta situación, el Gobierno de la República ha tomado el acuerdo de proclamar el estado de guerra en todo el país…
El gobierno, está seguro de que ante la rebeldía social de Asturias y ante la posición antipatriótica de un Gobierno de Cataluña, que se ha declarado faccioso, el alma entera del país entero se levantará, en un arranque de solidaridad nacional, para restablecer, con el imperio de la Constitución, del Estatuto y de todas las leyes de la República, la unidad moral y política, que hace de todos los españoles un pueblo libre, de gloriosas tradiciones y glorioso porvenir."
Queda claro que el gobierno de España, para que Cataluña no adquiera la independencia, tiene que “proclamar el estado de guerra”, porque a esto conducen indefectiblemente los tejemanejes nacionalistas y porque los nacionalismos alimentan el odio y el separatismo.
Cuando esto sucedía estábamos en 1934. Ahora, finales de junio de 2010, el Vicepresidente de la Generalidad, Carod Rovira, acaba de afirmar que el Estatuto no es suficiente para que Cataluña alcance la independencia por lo que hay que buscar alternativas que concedan al pueblo catalán la soberanía. “Ya llevamos (dijo) 300 años por esta vía y sinceramente ya no sirve de nada”. Es decir, que el Vicepresidente de la Generalidad de Cataluña no tiene ningún interés en el respeto a las leyes, el orden democrático y la Constitución. Lo único que le importa es que Cataluña sea independiente, ya. Pero ahora, 2010, el Presidente del gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, no suspende la autonomía de Cataluña, sino que silba melodías y mira para otro lado.
Más recientemente, 1 de julio de 2010, el bachiller Montilla, Presidente de la Generalidad de Cataluña, presiona a Zapatero, todavía presidente del gobierno de España, para alterar y recuperar, mediante modificaciones legales, algunos preceptos del Estatuto de Cataluña que acaban de ser declarados inconstitucionales, en concreto los que hacen referencia a un sistema jurídico específico para Cataluña y Zapatero declara enfático: “Recibiré a Montilla para analizar la sentencia y, en su caso, por si hubiera que tomar alguna iniciativa para reforzar el esfuerzo del desarrollo del Estatuto”, lo que traducido al lenguaje llano e inteligible significa que el Presidente del gobierno español colaborará con el de la Generalidad para intentar burlar el fallo del Constitucional. Es decir, que en 1934 los intentos de disolución de España eran respondidos con la proclamación del “estado de guerra” y ahora con una alianza para burlar la Constitución y para que los independentistas consigan sus objetivos.
Lo de Rodríguez Zapatero no se sostiene.
Asno de Buridán

“Asno de Buridán” es el nombre que se le da al animal que protagoniza un antiguo argumento de reducción al absurdo contra Jean Buridan (1300 - 1358), teólogo escolástico discípulo de Guillermo de Ockham, defensor del libre albedrío y de la posibilidad de ponderar toda decisión a través de la razón. Para satirizar su posición, algunos críticos imaginaron el caso absurdo de un asno que no sabe elegir entre dos montones de heno (o, en otras versiones, entre un montón de avena y un cubo de agua), y que a consecuencia de ello termina muriendo de inanición (o de sed). Se trata, según algunos, de una paradoja, ya que, pudiendo comer, no come porque no sabe, no puede o no quiere elegir qué montón es más conveniente, ya que ambos montones le parecen iguales. Así es el caso del asno de Buridán y así se explica en la red por si quieren comprobarlo y ver que no me saco nada de la chistera.
Junto al caso del asno de Buridán está otro no famoso porque es una historia que me he inventado, la de aquel médico que atendía a los heridos en accidentes en la carretera y se le morían todos porque no se decidía sobre si debía hacerles antes un torniquete para que no se desangraran o darles un masaje cardíaco.
El asno era un asno tonto y poco práctico para la vida porque no sabía o no quería tomar decisiones a tiempo.
El médico era un mal médico, aunque hubiese sacado buenísimas notas en la carrera, porque no servía para tomar decisiones a tiempo.
Estas dos historias tiene un reflejo fiel en los miembros del Tribunal Constitucional español porque los miembros del TC han estado cuatro años debatiendo entre el torniquete y el masaje cardiaco y lo que han hecho después de cuatro años, sea torniquete, sea masaje, no sirve para nada; y menos si se decidieron por medio torniquete y medio masaje cardiaco, que es lo que hicieron.
Los miembros del TC serían unos magníficos juristas y unos hombres que sacaron en su carrera más matrículas que asignaturas tuvieron, pero han sido un desastre para la buena marcha de la sociedad civil española porque no han sabido tomar la decisión que tenían que tomar en el tiempo en el que tenían que haberla tomado. Han sido lo que no quiero decir que han sido porque, encima, les pagamos, y bien, todos nosotros.
Y partiendo de que su sentencia está fuera del tiempo, me da igual que hayan dicho que Cataluña es una unidad de destino en lo universal, una nación, un Estado, una grande y libre, una república democrática, una esencia nacionalista, o lo que hayan dicho. No sirve. Y punto.
Ese Estatuto era un “sinsentido” y ahora es una aberración.
Si en España queremos encarnar al asno de Buridán, al médico indeciso y al TC que sienta doctrina cuando ya el cadáver huele por la descomposición, sigamos adelante por este camino. Vamos al desastre.
Estatuto de Cataluña

El Tribunal Constitucional acaba de dictar un fallo en el que declara, según dicen los periódicos y las radios, inconstitucionales 14 artículos y se interpretan 27, pero se rechazan otros 84 que el recurso pretendía que fueran también inconstitucionales.
Este es el resumen de lo que creo que ha dicho en Tribunal Constitucional porque, por absurdo que parezca, no pienso tomarme la molestia de leer cuáles sí y cuáles no son inconstitucionales y cuáles hay que interpretar como sus señorías mandan. No leo lo que ha hecho el TC porque todo esto me parece una inmensa chapuza y, si no estoy de acuerdo con la deriva de mi país, me voy, porque hay países por el mundo adelante donde se puede vivir entre gentes serias y preparadas.
Este Estatuto es un capricho de Zapatero, es un trágala para España, es la declaración palmaria de que Zapatero estaba decidido a destrozar España y su historia porque él dijo lo de que “aprobaré lo que salga del Parlamento Catalán” y así lo hizo. Después se convocó a las urnas al pueblo catalán y lo aprobó un 33% de la población y los nacionalistas dijeron que una amplia mayoría quería y exigía el Estatuto. Y al resto de España no se le dejó decir nada, a pesar de que este Estatuto esquilma al resto de los españoles, les lleva a la ruina y a tener que tolerar que exista un territorio y unos ciudadanos dentro de España que tienen muchos privilegios y que además de tenerlos se los refrotan al resto de los españoles.
El TC ha estado no sé cuantos años para lo de “parturiunt montes, nascetur ridiculus mus”. Y esos del TC van en coche oficial y tienen un sueldazo.
Uno sospecha que el TC sólo se ha ocupado de lo referente a la justicia porque el Poder judicial que figuraba en el Estatuto ha sido anulado. Da, por lo tanto, la impresión de una sentencia corporativista; de colegas para colegas. Sólo esto ya es de escándalo.
El fallo mantiene la Ley de Normalización lingüística, la que permite a las autoridades catalanas obligar a los padres de los alumnos catalanes a que estudien en la lengua que les dé la gana a las autoridades que, por supuesto, es en catalán.
Y del artículo 6.1 del que pomposamente dicen que ha sido declarado inconstitucional sólo se suprimió la palabra “preferente”: pamplina o retoque en el maquillaje, porque el artículo sigue diciendo que “la lengua propia de Cataluña es el catalán. Como tal, el catalán es de uso normal… y es también la lengua vehicular y de aprendizaje en la enseñanza”. En resumen, que se destierra el español de Cataluña, que se seguirán poniendo multas a los que hablan en Cataluña la lengua común de los españoles. Y esto dicen que es una sentencia de unos sesudos señores que piensan y que dictaminan conforme a una Constitución que dicen que les sirve de faro y guía.
Cataluña, a partir de ahora se organizará en Veguerías y tendrá sus embajadas en el extranjero…
O alguien suprime las autonomías, o hay que largarse de aquí. No queda otra.
Saldríamos de la ruina ahorrando

Ni sé lo que pasa en Grecia ni tengo demasiado interés en documentarme sobre el asunto porque, entre otras casas, todo lo que me iba a llegar por la prensa y los comentaristas iba a guardar un remoto, remotísimo, parecido con la realidad. Pero leo que en Grecia van a recortar los sueldos de los funcionarios un 16%, que van a suprimir pagas de las pensiones, que van a subir el IVA al 23%... lo que traducido significa que pague el pueblo y que se joda el pueblo mientras los políticos y las tribus mafiosas en el poder siguen con su tren de vida.
En España el gobierno nos está arruinando, pero el gobierno y los clanes en el poder siguen tirando de “visa marisco”, de gastos de representación, de asesores hasta para evitar que les caigan las cagadas de las palomas urbanas cuando salen en contadas ocasiones a la calle, de guardaespaldas, aunque su espalda sea la de un tísico, de fanfarria, de avión de las fuerzas armadas y de suculenta nómina. En cambio, el particular que tiene una empresa pequeña tiene que cerrar y mandar al paro a la gente porque no obtiene créditos para seguir trabajando y no puede pagar la voracidad, lo de los impuestos, lo de los atracos del poder.
La crisis, puesto que es culpa de políticos y gobernantes deberían pagarla ellos exclusivamente. Y, ¿saben cómo se solucionaría el problema? Pues, para empezar:
Modificando y flexibilizando el mercado de trabajo.
Modificando y racionalizando el sistema financiero.
Haciendo retoques en la fiscalidad.
Suprimiendo las 200 embajadas que tienen las comunidades autónomas por el mundo adelante, la mayor parte de Cataluña.
Suprimiendo el chorro de dinero que va a los sindicatos y acostumbrándoles a que vivan de las cuotas de sus afiliados.
Prohibiendo los dispendios gratuitos del gobierno, tipo miles de euros para gays y lesbianas de no sé dónde de África.
Suprimiendo tres o cuatro ministerios inútiles y una vicepresidencia tan inútil como los ministerios.
Prohibiendo taxativamente que el presidente del gobierno tenga más de 20 asesores y cada uno de los ministros más de cinco.
Modificando la Constitución y eliminando las autonomías con toda su parafernalia, con todos sus gastos, con todos sus parlamentos, con todos sus coches oficiales, con todas sus mamandurrias, con toda su burocracia trasnochada e inútil.
Poniendo un techo de gasto y de endeudamiento a los Ayuntamientos y limitando el sueldo de alcaldes, concejales y cargos municipales.
Prohibiendo los viajes de los políticos si no son estrictamente necesarios.
Dejando reducido al mínimo el parque móvil (coches) que utilizan los gobernantes y obligándoles en los desplazamientos urbanos a hacerlo en coches eléctricos o de bajo consumo.
Y para finalizar: darle unos días a Zapatero para que convoque elecciones para que venga otro, porque él ya sabemos lo que ha dado de sí.
Todo lo dicho es urgente y necesario y no sirven las medidas sueltas ni los parches. Tienen que pagar y apechugar quienes han hecho el desaguisado, no el pueblo, no los sufridos ciudadanos.
Masacre de Katyn

La Agencia Federal Rusa de Archivos ha abierto los archivos sobre la tristemente famosa masacre de Katyn en 1940, en la que se ejecutó en masa a miles de oficiales polacos. Este es el titular de la noticia.
En el sitio web de la Agencia han colocado ‘imágenes electrónicas’ de los auténticos documentos sobre Katyn que se guardan en el Archivo ruso de la Historia Sociopolítica. Esta es la ventana al mundo y las imágenes de aquellas barbaridades.
Estos documentos, de suma importancia, fueron “clasificados como secreto máximo” y a ellos sólo habían tenido “acceso contadas personas”. Este es el comportamiento típico de gobernantes y gobiernos que ocultan la basura, los crímenes y las barbaridades que hacen. Pensemos a qué gentes encomendamos el gobierno de nuestros pueblos. Pensemos.
Los documentos afirman que la decisión sobre el asesinato de polacos en 1940 fue responsabilidad personal de Stalin y contó con la colaboración de otros miembros del Buró Político. Además, en los papeles publicados se especifican todos los lugares y fusilamientos concretos, con datos documentados de testigos. Este “gran hombre”, como tantos que hemos padecido y padecemos, ha gobernado su pueblo. Quiero decir con ello que el que una persona gobierne un país no es garantía ninguna de que esta persona merezca llamarse tal. Y quiero decir que estos canallas se las arreglan para ocultar durante tiempo y tiempo sus canalladas.
Finalmente, según Konstantín Kosachov, presidente del Comité de Asuntos Internacionales de la Duma (Parlamento ruso), al publicar los archivos sobre la masacre de Katyn “les exigiríamos la promesa de respetar la intimidad de las personas, cuyos nombres pudieran figurar en las mismos. Ha pasado demasiado tiempo y no tiene sentido despertar a los muertos para atormentar a los vivos”. Esta es la exigencia: no revolver en la porquería porque la porquería termina cubriendo a todos. O lo que es lo mismo, cerrar con siete llaves, no el sepulcro del Cid, pero sí la memoria (histórica) de unos hechos funestos.
No sé si Zapatero conocerá la noticia.
No sé si Zapatero se habrá enterado de que “no tiene sentido despertar a los muertos para atormentar a los vivos”.
Fuera autonomías

Hay afirmaciones que la gente da por válidas y que, sin embargo, me parecen estúpidas y fruto de la irreflexión. Una de estas, el que lo de las autonomías fue un hallazgo para descentralizar la administración, gestionar mejor los recursos y acercar el poder a los ciudadanos. Una mamarrachada.
Las autonomías no han resuelto nada, pero nos han arruinado y han encumbrado a unos políticos, casi todos mediocres, que de no ser por ellas estarían ganándose unos euros para sobrevivir en cualquiera de los miles de trabajos que ejercen los españoles honrados.
Pues fuera las autonomías.
Ni comeremos caliente, ni seremos la España que fue a lo largo de buena parte de la historia de la humanidad con las autonomías que nos arruinan y que resucitan odios tribales.
Pues fuera las autonomías.
Hay un Manifiesto por la Reforma del Estado de las Autonomías (www.estosololoarreglamossinlasautonomias.org) que señala sin complejos los males que acarrean las autonomías. En sus dos primeros párrafos se dice:
“Ha llegado la hora de afirmar sin titubeos que el Estado de las Autonomías es el Inmenso error que nos está conduciendo a la ruina, a la división entre los españoles y a la desintegración de la unidad patria. El Estado de las Autonomías, en su concepción actual, impide la recuperación y el desarrollo económico de nuestra nación y contribuye de forma probablemente irreversible a la destrucción de la igualdad, la cohesión y la solidaridad que son fundamentales para el sostenimiento de la integridad de la nación española.
El Estado de las Autonomías y su altísimo e injustificado coste es el problema nuclear de la actual crisis. La atomización de leyes dispares, la existencia de políticas económicas, sociales, sanitarias, fiscales y sobre todo en materia de educación diferentes, resta fuerzas al Estado y por lo tanto lastra nuestras posibilidades de salir rápidamente de la actual crisis, a diferencia de otros Estados europeos. El Estado autonómico, justificado tanto por los partidos nacionales (PSOE y PP) como por los nacionalistas, constituye el gasto más importante, con diferencia, de nuestro presupuesto y la razón fundamental de nuestro déficit público; es por lo tanto la partida que precisa de un ajuste inmediato, cuando no de su eliminación.”
¿Qué prefiere?:
¿Seguir siendo una cabeza del rebaño, un señor que repite como un magnetofón consignas que sólo favorecen a los políticos y que les dan el pan que nos quitan a los demás?
¿O ponerse manos a la obra y que se le oiga y que se sepa que tiene criterios propios y piensa y habla?
Pues elija. Y empecemos a ser consecuentes que el olor no es de Dinamarca es de España.
Buen juicio el de don Quijote

Ya han pasado más de cuatro siglos desde que Cervantes escribiera su don Quijote y desde que don Quijote adquiriera carta de naturaleza, tanta que hoy no se sabe a ciencia cierta si es más real don Quijote o Cervantes.
Más de cuatro siglos en los que don Quijote alumbra las inteligencias y es guía de buen hacer y de sensatez. Más de cuatro siglos en los que, de diversos modos, a veces contradictorios entre sí, don Quijote es el caballero que reúne en su persona la grandeza del hombre que no se agota con su generación porque siempre es faro y guía.
Don Quijote es un clásico de la literatura universal. Y del pensamiento. Y del humanismo. Es único.
Quevedo, otro grande de nuestras letras, le rindió un homenaje interpretando supuestamente su voluntad y escribiendo su testamento en verso, un testamento que en un momento dice: “Mando que al moro encantado
que me maltrató en la venta,
los puñetes que me dio
al momento se le vuelvan.
“Mando a las mozas de mulas
volver las coces soberbias
que me dieron por descargo
de espaldas y de conciencia.”
Ya he dicho algo de las excelencias de don Quijote. Y no es que lo diga yo, es que lo dice la humanidad entera, los sabios que han sido durante más de cuatrocientos años.
Por la pluma de Quevedo, don Quijote mandaba en su testamento que al moro que tanto le había maltratado en la venta le dieran la misma medicina y que a las mozas de mulas que le habían propinado coces, las recibieran también ellas. Pedía algo muy humano y lógico. Pedía justicia, la justicia que él creía que era, digámoslo de una vez, más justa para reparar el daño que le habían hecho.
Si don Quijote pide este tipo de justicia en su testamento, yo también quiero la misma vara de medir y el mismo rigor con algunos gobernantes que nos están arruinando la vida, que nos están degradando como pueblo, que nos están arruinando. Pido para estos gobernantes su degradación como personas y su ruina: que vaguen pobres, desamparados y despreciados por el mundo adelante hasta el fin de sus días.
Es lo mínimo que podemos pedir si somos españoles (¡qué digo españoles, ciudadanos libres y con sentido de la justicia del mundo!) y somos amantes de la figura de don Quijote.
José María Fernández
redaccion@diarioliberal.com |
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