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El apunte político

...................................... El Último de Filipinas
Razones para indignarse y/o mosquearse 
Son las nueve de la noche en la Puerta del Sol, Madrid. A las ocho arrancaba la concentración de los “Indignados” en la ciudad donde naciera el llamado Movimiento 15-M el pasado domingo. Movilización de los sectores más precarios de la sociedad (jóvenes, parados, pensionistas o amas de casa) surgida al calor tuitero. Con el abrasador horizonte de cinco millones de parados y unos niveles de desconfianza en políticos e instituciones por los suelos.
Varios miles de personas llegaron entre ese día, como los dos siguientes, para reunirse allí. Hoy, cuarta jornada, y a esta hora, parece que el Kilómetro Cero se llena. Pese a la prohibición de la Junta Electoral Central amparándose en que actos de este tipo “no afecten a la campaña electoral ni a la libertad de voto”. Ha dado igual.
Porque la gente ha vuelto a concentrarse. Parece que en mayor número que en la treintena de capitales que viven movilizaciones similares. Menos mal. Porque esta misma tarde, aquello ofrecía un paisaje desolador. El apuntador se daba un garbeo para pulsar el ambiente. Y la impresión que se traía no podía ser más decepcionante. Apenas dos centenares de personas, asambleas setenteras, mayoritaria estética “perroflauta” (no había instrumentos musicales aunque sí dos raquíticos canes husmeando el lugar), opiniones -algunas de contenido cuasi opiáceo- micrófono en mano, por turnos, sobre cómo orientar la “spanish revolution”… Y aplausos para todos.
Vale. No sé cómo acabará la historia esta noche, pero hoy el apuntador quiere anotar algunas observaciones, más que opiniones. Tanto de lo que ha visto en vivo como de lo que está viendo ahora por la tele:
- la simpatía inicial por el “Sin curro, sin casa, sin futuro”, (logrado eslogan) cuando uno visita el sarao de Sol desaparece cuando lee en el lugar otros lemas allí pintados en carteles y pancartas: “¡A por ellos como en Paracuellos!, fue uno de ellos; como los que escucha a esta hora, entre carteles de “paz” y puños en alto este apuntador. “No pasarán” gritan en este instante en que escribo;
- en una de las mesas informativas, el apuntador presenciaba hoy dos episodios que cree dignos de hacer constar: cómo un ciudadano exponía que le parecía “muy bien que la gente se mueva”. La reacción del público era en un inicio de agrado, hasta que el interesado completaba su intervención preguntando “ pero ¿no os parece que el que esto se monte a tres días de las elecciones canta un poco”? el rumor desaprobatorio resultó patente; otra osada paseante tampoco fue despedida entre ovaciones cuando inquirió "por qué ahora, y no antes, cuando llevamos tres años de crisis y siete y medio de ZP”. Y hubo de retirarse con bastantes prisas;
- más notas: resulta inevitable no pensar en el marco espacio-temporal elegido por los “Indignados”: primero, el centro de Madrid, justo frente a la sede del Gobierno madrileño, “casa” de Esperanza Aguirre (el apuntador se pregunta por qué no otros escenarios, como La Moncloa, o la calle Ferraz). Y segundo, la coincidencia de que todo ello tenga lugar en la misma semana de unos comicios que auguran un “baño” del PP al PSOE;
- las declaraciones de destacados políticos, muchos en tareas de Gobierno, que se suceden en las últimas horas. Y todas en tono elogioso hacia los “Indignados”. El primero fue José Blanco. Le han seguido otros socialistas como Pachi López, Tomás Gómez o el propio Felipe González: “me parece un movimiento interesantísimo”, ha dicho. El PSOE ha llegado a “colgar” el manifiesto de “Democracia Real ya”, que así se autodenominan en su página web;
- varios portavoces de DRY ya han anunciado que el sábado “no respetarán la jornada de reflexión” porque “ya han reflexionado”;
- y para apuntar, por último, dos declaraciones asimismo recientes. La del Vicepresidente, Ministro y aspirante a la sucesión, Alfredo P. Rubalcaba: “entendemos que se sientan defraudados, pero tenemos que decirles que aquí se trata de confiar en los amigos o dejar el paso a los adversarios”. Y la de Zapatero días atrás en Valencia, vaticinando "una sorpresa" el 22-M para el PP. Analicen, sopesen y juzguen, amables lectores de estos fugaces comentarios filipinos. Pero la última vez que el apuntador vivió la confluencia de mosqueo callejero y vísperas de urnas fue en 2004. No hace falta decir qué fechas. Son sólo datos, pero decidan si es para estar “indignados” o no. O mosqueados. Ustedes mismos.
Invicto en trolas

Zapatero y Gómez descojonándose sobre un fondo de color rojo y sobre ellos la frase ''Cinco millones de parados''. Este cartel que el PP ha situado en numerosos puntos de Madrid ha suscitado las iras del Partido Socialista por “cobarde e intolerable”. Algo propio de “bellacos”, que diría el Ignaro Incapaz. Pero, cómo será, que el PSM lo ha denunciado incluso ante la Junta Electoral. Puesto que los socialistas suelen conocer el resultado de las resoluciones que adopte cualquier organismo o institución antes que el resto de los mortales (hemos tenido un lacerante ejemplo hace unos días con el TC), el secretario general de los socialistas madrileños y rival de Esperanza Aguirre en Madrid ha avanzado que la citada junta ha ordenado retirar las vallas objeto de discusión. El secretario general del PP de Madrid, Francisco Granados, corregía al candidato ex patilludo (creo que anda bastante molesto con los expertos en imagen de su partido después de que le impusieran el rasurado) acusándole de mentir. Porque la JE aún no ha decidido nada. Para ser más exactos, de las 11 denuncias interpuestas contra los cartelitos sólo les han atendido una. Aunque dé igual. No es la única trola de Tomás Gómez, alías "Invictus".
También ha dicho en esta campaña tan friki que la enseñanza pública la inventó Felipe González. Y echando unas cuentas que no requieren exceso de neuronas, si el mozo tiene 43 castañas sale que cuando iba al colegio, en su localidad, Parla, había 9 centros públicos antes de que el multimillonario y orondo ex presidente dejara la calle Pez Volador para instalarse en Moncloa. Otro camelo. Y por si fuera poco, promete “frenar la hemorragia privatizadora de Aguirre”. Lo suelta el que en su etapa de alcalde colocó a empresas más de una treintena de servicios públicos, desde sanidad a educación pasando por jardines, fiestas, limpieza urbana, centros de mayores o cementerios. “Trolero” y “mentiroso oficial” le ha llamado por todo ello Doña Esperanza (la auténtica, no esa que aparece con sobredosis de photoshop en las fotos electorales).
Lo cierto es que Tomás se va a parecer a José Luis mucho más de lo que intuíamos cuando le plantó cara en las primarias sociatas en el Foro. Porque ¡vaya morro, Invictus!
Yoko Aznar

Ahora dice que la culpa de los 5 millones de parados es de Aznar. Culpable, según su último desahogo, es su antecesor, el ex presidente artífice del milagro económico al que dejaron 3 millones de parados -los frutos que invariablemente recoge la economía española cuando gobiernan los socialistas, no es opinión es empirismo- y que puso la economía española a velocidad de crucero.
La verdad, en el fondo este tipo es admirable. Porque convendrán conmigo en que hay que tenerla de hormigón armado.
El Ignaro Incapaz, que pasea su verborrea por desangelados pabellones en esta campaña para deficientes que se han diseñado, tiene el estomagazo de acusar al PP de haber hundido al país en el desempleo. Lo hace mientras nos acechan unos nubarrones aún más negros de lo que imaginábamos, con un 2011 que todavía será mejor que 2012, con un ritmo incesante de destrucción de empleo y empresas, y nuevas subidas a la vuelta del 22-M: gasolinas, luz e IBI entre otras.
Claro que sus exabruptos (presidenciales, no se olvide) no sólo tienen por objeto el ámbito económico. También se lanza y reprocha a los populares “usar el terrorismo en el combate político”. Se atreve a ello el mismo individuo que engañó a la oposición desde antes incluso de llegar al poder pactando con ETA mientras firmaba “pactos por las libertades”, que siguió engañando cuando aseguraba que no negociaba, y que mantuvo la criminal patraña con muertos sobre la mesa, ya después del atentado de la T-4.
Lo hace, en última instancia, el hombre que ha convertido al TC en una corte de “agradaores” (¿saben ustedes lo que es el alipori, señores magistrados?) que han destrozado el texto que juraron defender merced a dos eximias sentencias: la del Estatuto de Cataluña y la de los terroristas de Bildu. Ambas pactadas de antemano, y estrenadas tras una estudiada puesta en escena, con Pérez R. -¿quién si no?- de coreógrafo (al que le interesa que el foco de la campaña de las elecciones locales y autonómicas se aleje lo más posible de la ruina total que amarga a millones y millones de familias).
Y ahora dice que la culpa del paro la tiene Aznar. El locuaz y vigoréxico ex presidente es como Yoko Ono. Ya saben, como aquella canción: “la culpa de todo la tuvo…”. Pónganle “Yoko Aznar”. Pues eso. Reconozcámoslo: tamaña desfachatez, semejante dureza facial... ¿no resultan admirables?
Hasta nunca, Osama

Cayó el enemigo público Nº1. De la Humanidad. Desde un 11 de septiembre de 2001, aquel tipo canijo, con turbante y barba rala entró en nuestras vidas. 3.000 personas, con su pasado, presente y sobre todo, un futuro, fueron hechas fosfatina por los aviones que mandó secuestrar y estrellar contra las Torres Gemelas, cambiando para siempre el “skyline” de la capital del mundo, pero, más aún, el de la civilización occidental.
Al conocer la noticia de la muerte de Bin Laden a manos de comandos USA, me propuse un simple ejercicio: contar las horas que tardaría en cuestionar la liquidación de este asesino en masa el nutrido colectivo (palabreja comodín que emplean hasta el hartazgo) del periodismo jetaprogre cañí.
Y acerté. Apenas unas cuantas. En las tertulias nocturnas ya escuché a algún “analista” poner trabas al asunto. Y en los periódicos adeptos, a la mañana siguiente, el remate: uno de ellos, auténtico “tebeo” nacido al calor del zapaterismo en sus años de gloria, incluso teñía su portada de luto: sobre un fondo negro, titulaba: "La venganza”.
Para nota también artículos de los provectos popes del chiringuito: los aguilares, ekáizeres, casados, sacos o marañas: con críticas por una operación que ha tenido "mucho de circo imperial romano", o en la que “ha faltado presentar la cabeza de Bin Laden en bandeja de plata”. Incluso hacia la justificada reacción de júbilo popular en las calles de NY: “algunas estampas no eran muy diferentes a las que muestran a grupos fanáticos islamistas festejando un atentado". Uno de ellos hacía esta mañana en la radio un desgraciado paralelismo con el GAL español de González, con barrido exculpatorio para aquel gobierno socialista, claro. Casi nada.
Qué les voy a decir, si yo acabo de llegar, que cantaba el gran Fito Cabrales. Creo que fue el gran Santiago Amón, uno de aquellos monstruos con quien este apuntador descubrió las primeras letras de este oficio, quien afirmó que “En España no cabe un tonto más”. No estoy muy seguro de ello. Como tampoco de que no haya una nación con más cobardes y estómagos agradecidos.
Leyendo a estos veteranos del Viet-trinque, no extraña que etarras y nacionalistas diversos se descojonen, un día sí, y otro también, de 45 millones de españoles, con sus bildus y demás zarandajas para seguir imparables su camino hacia la independencia. Eso sí, a gastos pagados. No se pierdan el numerito del TC este jueves…
En cualquier caso. El terrorismo islamista no se acaba. Y golpearán de nuevo a Occidente. Pero con el asesino podrido de pasta y muerte en el fondo del mar, como Bob Esponja, el mundo es hoy un lugar mejor. Por muchas pegas que le pongan sujetos que pierden el trasero en cogerse un avión y pasarse una temporada en el corazón de ese Imperio que tanto denostan. Hasta nunca, Osama. Los jetaprogres de urbanización de lujo y cocacola en la nevera... son los únicos que te saludan.
Palmeros en el Ritz

Sucedía este miércoles. Manuel Chaves ocupaba uno de los asientos de la mesa de honor en un desayuno de esos que abren agendas del “tout Madrid” político-periodístico.
Al que ya muchos se refieren como “el papá de Ivancito” (el niño comisionista, que a sus treinta y tantas primaveras se ha hecho de oro tirando de nepotismo puro y duro), le dieron la mañana.
Y es que asistía el Vicepresidente del Gobierno y Ministro de Política Territorial a la presentación en la capital del candidato socialista a la alcaldía de Sevilla -el ignoto Juan Espadas, que asiste impávido al vendaval Zoido, su rival en el PP- cuando le hicieron atragantarse con el café.
Al término de un plúmbeo discurso sin una sola referencia a esa tangentopoli en que 30 años de PSOE han convertido a esa bella sublime tierra que es Andalucía, llegaba el turno de preguntas al candidato. Fue entonces cuando un avieso periodista formulaba al ponente, por voz del moderador, la siguiente pregunta: “¿cree que compite ante Juan Ignacio Zoido con un doble lastre, el que tiene en el gobierno local, con el primer teniente de alcalde imputado por corrupción en Mercasevilla, y en el central, con los escándalos de la familia Chaves…?”. Alfonso Guerra, allí presente, y a quien los cafelitos de “Mienmano” - aquel espabilado gañán de Juan Guerra- le costaron salir del Gobierno por mucho menos no pudo reprimir una caústica media sonrisa desde la mesa principal.
En esos instantes, tras unos segundos de silencio que se le hicieron eternos, y a unos metros justo enfrente del atril, al papá de Ivancito, demudado, le cambiaba “la coló”. Mano en barbilla y con su notable cráneo reposando en la otra, dirigió sus ojos al infinito, como si traspasara con visión rayos X los muretes del Hotel Ritz.
La respuesta del ponente es lo de menos, créanme (un modesto capotazo a Manolo y sus cuitas familiares, sin referencia alguna a otro escandalazo, el del “EREgate”). Lo demás fue la insólita reacción observada en la sala: un amago de aplausos, tibios, casi afónicos, que sonaron casi como una de esas clac de bocata y lata de refresco que rellenan los shows de la telebasura patria.
El comentario, en mesas de periodistas y en las de no periodistas, fue generalizado: “en los desayunos informativos del Ritz jamás se aplaude a nadie, eso queda para mítines”. Y Manolo, que venía de recibir una somanta de obleas dialécticas el día anterior en el Senado a cuenta de los trinques de su millonaria parentela, seguía mirando los ventanales del Ritz como en estado de trance, completamente ausente. El papá de Ivancito, con su fiel y servicial Zarrías a su vera, quizá ni había escuchado a aquellos audaces palmeros. Pensaría para sí: “Menuda semanita. Gaspar: nunca debimos cruzar Despeñaperros”.
Desvergüenza extrema

Derecha extrema. La consigna ya recorre los buzones electrónicos, desde Ferraz hasta la última concejalía del último pueblo. El final de la partida que arrojará un vencedor un postrero día de mayo ha comenzado. Hay cientos de miles de nóminas en juego. Es un anticipo de la gran timba, la que quizá se precipite si el descalabro que sugiere la demoscopia fragua en realidad. Al frente del operativo, de nuevo Pepiño, que cuelga su terno de ministro para calzarse la cazadora y echarse el equipo al hombro. A diferencia de las campañas que coordinó desde que arrancara el nuevo milenio, lo hace más delgado, y, ya sin dioptrías (bendita cirugía), pareciera que ha emergido cual Clark Kent tras despojarse del traje en una cabina telefónica de las que quizá queden aún en Fomento. Blanco al aparato, oiga. Casi nada.
Y si hace falta desenterrar al dóberman, recauchutarlo y sacarlo de paseo aunque sea en andas, se hace. Todo vale. Y tras una aguada semana santa de recogimiento, ya ha empezado la soleada feria del dicterio. Hay cientos de miles de nóminas en el alero. Lo de Andalucía, con dossieres y heces volando, podría ser una broma si las encuestas se traducen en votos. Derecha extrema. Las televisiones adictas repiquetearán el mensaje. Siempre lo han hecho, y esta vez no será una excepción. Ya hay preparada otra serie sobre la guerra civil, esta vez la venden "en clave de comedia". La novedad es que en esta ocasión, los fachas no serán sólo los malos, sino además los gilipollas. Y el viernes, la EPA del primer trimestre. Los cinco millones de parados, esa espantosa cifra que han negado hasta la náusea, a punto de caramelo. No sería extraño que detuvieran a Mourinho acusado de doparse. O de formar parte de la derecha extrema. A la hora del telediario, claro, que Alfredo y Pepe son muy puntillosos. Todo vale. Atentos a las próximas semanas. Porque todo va a valer. No será la derecha. Será la desvergüenza extrema.
El ignaro y el mar

No es nuevo. Relacionar al Ignaro Incapaz con el Titanic no es algo que extrañe. Este devoto apuntador rememora una de esas ocasiones, en la sede de la soberanía nacional (o lo que va quedando de ella). Fue Rosa Díez, quien hace un par de años, le acusó desde la tribuna del Congreso de actuar como "el capitán del Titanic".
No, no es novedad. Lo que sí es llamativo es que sea él mismo quien ponga en suerte la desgraciada metáfora. Resulta que su garbeo oficial por Asia va y, para hablar del estado de la economía española, vuelve a tirar de símil naval.
Ha comparado a España con "un poderoso transatlántico" que seguirá navegando con fortaleza. Y, no contento, remataba: “Tranquilos. Estad tranquilos”.
Con un par. Porque en un alarde de inoportunidad, lo dice justo cuando se cumplen 99 años de la tragedia del buque británico que se llevó al fondo del Atlántico más de 1.500 vidas. Sembrado que ha estado el señor Presidente. Acabo de echar un vistazo a las redes sociales, y todas (sin distinción) arden en dicterios contra ZP.
De todo menos bonito le dedican al que muchos ven, más que como capitán, como al violinista que ameniza el hundimiento. Lo peor es que, como en aquel naufragio, no hay chalupas ni chalecos salvavidas suficientes para cinco millones de españoles que se ahogan.
Y es que lo de este hombre es incurable. Por eso engancha ridículo tras ridículo, por mucho que su provecta jauría mediática (me relamo pensando en cómo intentarán salvarle el tafanario sopenas ,mariantonias y azpioleas) se dejen el corega en la labor. Lo del transatlántico lo suelta sólo horas después de soltar su penúltima trola (siempre guarda una más en la manga). Ya saben: la de la inversión multimillonaria de China en las cajas españolas, que Moncloa publicitaba con alharacas y que acaba de desmentir el Gobierno de Hu Jintao.
Aquí lo que se “ha juntao” es su increíble desfachatez con una ignorancia oceánica. No la abisal, que se tragó a aquel barco del que alguien dijo que no podría hundir ni Dios, sino la de un incapaz que se va a ir de rositas, poniendo al personal de uñas hasta el día en que deje el cargo.
Impresionante lo de este sujeto. Al igual que lo suyo con la cosa náutica. “La tempestad es fuerte pero tenemos un barco muy sólido”, sentenció el Gran Timonel a finales de 2008. Y ahí sigue, vuelta la burra al trigo. Otra vez apelando a su destreza en el puente de mando y a la salud de la nave. Que lo pasen por la quilla, por favor. Cuanto antes. A él y al genio que le escribe los discursos. Porque no sé si le hundirán fuerzas divinas o mortales, pero empieza a no haber dios que lo aguante.
El ocaso del juez zurronero

Prevaricación. Delito que consiste en dictar una resolución injusta (judicial o administrativa) a sabiendas. Aquel concepto y su definición se me quedaron grabados a fuego la primera vez que los escuché en una Facultad de Derecho.
Curiosamente, eran los tiempos en que aquel juez que luchaba contra narcotraficantes y terroristas, que bailaba sevillanas y veía amanecer (no entre botellas de fino sino entre redadas) se convirtió en un héroe social.
La manzana que con que le tentó un González cercado por la corrupción lo sacaría para siempre de aquel Edén de reconocimiento.
Y pasó al otro lado. El oscuro. El de la política. Fue diputado, pero nunca llegó a ese Ministerio con que le engañó el hoy orondo y multimillonario ex encantador de serpientes. Por eso (y en un infamante viaje de ida y vuelta, permitido en España, pero contra los que se blinda cualquier democracia consolidada) dejó el escaño y recuperó la toga. Despechado, contribuiría a tumbar al Burlador de Sevilla trazando aquella famosa ecuación de la X del GAL.
Años después, ya en el siglo XXI, para que los socialistas sacaran su foto del congelador y conseguir ser repuesto en el laico altar de Ferraz, aquel Juez decidió volver a perseguir. Pero no terroristas, ni de boina ni de placa. Convirtió en su objetivo al partido que representaba a media España. Y en su cruzada, empleando la Audiencia Nacional como ariete, no se detuvo en las más elementales garantías constitucionales.
En estos días, el juez otrora estrella y hoy estrellado - hace un año ya fue apartado de la carrera por el CGPJ- es otra vez empitonado por la Justicia. Deberá sentarse en el banquillo acusado de otro delito: al que se le imputa por su torticera investigación sobre el franquismo, suma ahora la violación del derecho a la defensa de varios inculpados en el caso Gürtel (grabaciones ilegales, espionaje, y acceso a la estrategia de los abogados). Aún tiene pendiente un tercer delito, el de cohecho por archivar una querella contra Botín y el Santander, y que se instruye en el Supremo. El antaño “superjuez” se había llevado meses antes una “superfinanciación” de este banco para sus cursos en Estados Unidos.
Y es que la Ley (y el que nos vendieron durante lustros como su paladín debería saberlo…) tiene sus reglas. Como el Estado de Derecho. Y establece límites no traspasables. Garzón, un día Juez Campeador, siempre Filtrador, hoy más que nunca Prevaricador. Continuado además, según el devastador auto del TS. Podrían caerle hasta 20 años de inhabilitación.
En fin. Que como estos modestos apuntes filipinos intentan contribuir a la redención social, se me ocurre proponer al magistrado de atiplada voz un más que aconsejable retiro. A Jaén, de donde es natural, que siempre es bueno volver a la cuna de uno. Allí podría dedicarse su ex señoría a abatir venados con su amigo Bermejo. Por si no se acuerdan, el que fuera (dimitió por el escándalo por ambos protagonizado) ministro de Justicia. Y, entre rececho y rececho, Don Baltasar podría ir escribiendo sus memorias. Y como hoy estamos que lo tiramos, le sugiero incluso el título: “Memorias de un juez zurronero”.
Coda para los profanos en la caza: “zurronero: dícese del cazador furtivo, de oficio, que incumple la ley”.
Manolo, ¿la familia? Muy bien, gracias

Otra vez Manolo. La guasa de los sevillanos mantiene que tiene la cara como el escudo del Barcelona. Tiene cuatro pelos sobre esa cabeza de la que muchos dicen con malicia que es la más notable de Andalucía. Pero ni uno de tonto. Ni de descastado. Porque Manolo es un firme defensor de la Familia.
Aunque no de las diversas modalidades que ha intentado introducir a golpe de leyes y “epecés” -educaciones para la ciudadanía- su (todavía) jefe. Quiá. El bueno de Manolo es partidario de de la familia tradicional: “la-de-to-da-la-vi-da”, que podría decir, en plan López Vázquez, si su célebre dislexia (en la que se justificó cuando pidió excusas a ZP por irse de la mui revelando que éste tiraba la toalla) no se lo impidiera.
Ah…La importancia de la familia. Su hijo Iván, experto comisionista -quien a sus 30 añitos descubrió cómo se le abrían de par en par las puertas de cualquier empresa- la descubrió pronto. Y aprendió lo que es el valor de la sangre. Bastaba mostrar el apellido en la tarjeta de visita. Casó con una “niña”, como dicen al sur de Despeñaperros, a quien justo después, contrató una empresa de la Junta de Andalucía. Se divorciaron, se tiraron los trastos a la cabeza y ahora hay quien se apunta a aquello de “buscar a la mujer” para encontrar un responsable de que se hayan filtrado los pingües negocietes de Ivancito. Seis millones de euros “a dedo” para sus socios, que se sepa… de momento. Pobre. La ex esposa, claro. Se ha desatado la caza de brujas y aunque los dossieres hayan comenzado a volar desde el propio PSOE andaluz… ya han colocado a la ex nuera de Manolo en el disparadero.
Pero estábamos en que Manolo es un gran defensor de ese pilar social que es la familia. El mismo que impide que con cinco millones de parados (más de un millón sólo en Andalucía, y la cuarta parte del total en España) no haya barricadas en las calles. Por eso Manolo cuida de los suyos. Y de que ninguno tenga que acudir al SAE, el Servicio Andaluz de Empleo. No lo precisan. Tiene a tres colocados en la Junta de Andalucía: Leo, Paco y Carlos. Leo es director general de “Tecnología e Infraestructura Deportiva”. Toma nísperos. No es su primer puesto político. Su apéndice nasal, propio de un púgil y su canosa barba le confieren un cierto parecido a un ex compañero de Manolo en el PSOE de los GAL. Un tal Damborenea. Pero, siguiendo los designios de su estirpe, Leo prefirió hacer negocios en lugar de otras actividades más peligrosas.
Hermano de ambos es también Paco. Era administrativo en Canal Sur, esa tele donde en los telediarios sólo se habla de inundaciones, ferias e inauguraciones y donde toda mala noticia para los socialistas está prohibida. Y en la que a Manolo lo sacaban durante 20 años como notición de apertura, incluso visitando un teatro infantil. Verídico. Pero Paco, que debía ser un talento inexplorado, pasó de aporrear un ordenador a Jefe de Servicios Generales de la “tele” en sólo 2 años. Meteórica carrera similar a la de Carlos , el menos despierto de la familia, que de “segurata” pasó a Coordinador de Seguridad del Gobierno andaluz en tiempo récord.
La única hembra entre tanto varón hermano de Manolo es Rosamari (“Chati” como la llama su parentela), que también tiene nómina pública, en la sanidad andaluza en Huelva. Todos ellos, sin embargo, han pasado desapercibidos. No como Antoñito, el primogénito, quien saltó a la fama en 2006 tras descubrirse como su empresa se llevaba calentitos los millones que le concedía su hermano Leo. Un escándalo que no cruzó meseta arriba porque Manolo aún no había dado el salto a Madrid y seguía manejando el cortijo con mano de hierro. O con dos, derecha e izquierda. Gasparín para la Junta y Luisito, el dimitido, para el partido.
Pero Manolo, decíamos, nunca olvida a los suyos. Como tampoco lo hizo con su ojito derecho, Paula, la hermana de Ivancito. Una chavala que, recién licenciada en Derecho, no tuvo que emigrar como tantos compañeros de Facultad. Nada más salir de ella, encontró un puestazo en Abengoa, y se convirtió en un pispás en apoderada de cuatro sociedades anónimas del chiringuito de los Benjumea Brothers. Fue la penúltima etapa antes de recalar en Matsa, una multinacional forrada a subvenciones (10 millones) por la Junta que entonces presidía papá.
En fin, que es muy grande Manolo. Una grandeza que se pega si eres su pariente suyo. Porque Manolo cuida bien de su gente. Excelentemente. Y con razón, cuando le encuentran paseando y maqueado con su ropa de marca (la que nunca saca en los mítines) por el barrio de Santa Cruz, más delgado de lo que siempre le hace la tele (se nota el gimnasio de pijos que frecuenta), y algún espontáneo se arranca preguntándole en plena calle:“¿Manolo, qué tal la familia?”, va él y responde: “Bien, muy bien gracias”. Natural. ¿Por qué mentir? Qué grande, Manolo.
Se va. Pero no al paro

Se va. O se irá, mejor dicho, porque su intención es hacerlo lenta, cadenciosamente, como disfrutando el momento. Su larga (y, se antoja, pesadísima…) la ha comenzado haciendo el patético signo de “la ceja”, como en su primer mitin del día después, el pasado domingo en Murcia.
No se ha marchado y ya ha dejado claras sus intenciones. Con el desahogo que le caracteriza, probablemente considera que, ya fuera de la carrera de las próximas generales, podrá dedicarse a lo único que ha hecho bien desde su llegada a la Moncloa, si excluimos dejar sin un céntimo a todo un país (salvo a banca y grandes empresas): dar caña al PP.
Claro que el “liberado”, el presidente que demostró no sin cierta esquizofrenia que se puede ser Jefe de Gobierno y a la vez de la Oposición a la Oposición, no se irá gratis. Y no nos referimos a los numerosos destrozos (gran parte de ellos irreparables) por él causados.
Se largará, pero con el 80% del sueldo (casi 80.000 euros anuales) durante dos años y, cuando se jubile, con una pensión vitalicia (70.000) también por el 80%. También entrará en el Consejo de Estado (otros 74.000 euros al año). Añádanle gastos de oficina, dos funcionarios a su disposición, una secretaria, coche oficial, chófer, escoltas y gastos de desplazamiento. Todo esto ya “en la buchaca”, porque luego terminará en algún multimillonario Consejo de Administración, como sus antecesores. O llevándoselo calentito como “door opener” en predios de su exitosa Alianza de Civilizaciones.
El Ignaro Incapaz, que según sus exégetas y prensa lamelibranquia ha demostrado con su postrera decisión ser “un campeón de la democracia, de la generosidad y de la estrategia” se va. O se irá. Pero no al paro al que ha condenado a casi 5 millones de españoles (34.000 más el pasado marzo). Desde su refugio de un millón de euros en una elitista urbanización de Eras de Renueva (León), y paseando por sus 670 metros cuadrados , mirará de vez en cuando la evolución de las cifras del paro. Y contemplando su buen pasar, dirá para sus adentros “no está mal para alguien que no curró en su vida. Al final, no fui tan incapaz”.
Sonsoles, arrobada, le dará la razón mientras vela a las niñas góticas y piensa en todo lo que se habrían perdido si papá no hubiera pasado de jefe de ventas en un concesionario de León.
Casualidades

“Tres jueces abren el caso de los espías que contrató Aguirre”. Gran titular y principal noticia en una portada en la que no existe ni por ningún lado (ni siquiera un ladillo) información alguna sobre los grandes escándalos (ETA, actas, Faisán, Eres…) que crepitan estos días bajo el agrietado suelo de un Gobierno y una nación en coma.
Por no hablar de ese paro que asuela las vidas de 5 millones de personas (atención a los datos del mes de marzo que ustedes conocerán cuando lean estas líneas) y que parece haber sido desterrado de la actualidad. Más aún en ese diario que se decía antes “independiente” (menos de Pérez R., el fan del dúo Amaral).
El periódico de lo que queda de PRISA -lo que empezó siendo un hermoso sueño en los albores de la democracia y que acabó siendo fuente de extorsión y amenazas a gobiernos, jueces y políticos que no se plegaran al polancocebrianismo socialista- vuelve por sus fueros. Y, a las órdenes del alopécico Vicetodo, intenta distraer la atención desenterrando una chusca historia de espionaje político con la que intentaron perforar esa muralla que representa Esperanza Aguirre, presidenta de una comunidad que ha sido la aldea gala que resistió el acoso del Imperio Zapateril en su apogeo.
La Audiencia Provincial de Madrid acaba de rescatar ese caso, el del presunto seguimiento y espionaje a dos cargos del PP, el N º 2 de Gallardón, Manuel Cobo, y el ex consejero de Justicia, Alfredo Prada. Archivo que fue recurrido por la acusación popular del PSOE y que (¡oh, sorpresa!) ahora reabre la Luz Almeida, “casualmente” hermana de la ex candidata socialista a la Comunidad de Madrid, aquella olvidada tránsfuga de inconfundibles y rotundas formas llamada Cristina Almeida.
Casualidad dos. Mari Luz Almeida no es juez titular, ni hizo una oposiciones, es una abogada socialista que fue nombrada para hacer suplencias a través de esa figura tan explotada por el PSOE como es la de los “jueces sustitutos”. Otra aberrante broca en el andamiaje de la Justicia, y previo paso a aquella otra creación sociata: la del cuarto turno, del que se han aprovechado personajes como la ex vicepresidenta Fdez. de la Vega.
Y lo mejor. Por si esta nueva bofetada a Montesquieu fuera poco, adivinen quién decide prorrogar, un año más (“por casualidad” de elecciones) a la hermana de la que fuera cabeza de lista del PSM. ¿Saben qué organismo? El CGPJ, del que es vocal José Manuel Gómez Benítez, letrado afín al PSOE, íntimo de Garzón y negociador del tándem ZP-Rubalcaba con ETA, donde ofrecieron al juez prevaricador como “garantía” del proceso de rendición ante los terroristas. Para cerrar el círculo, sepan que Benítez comparte despacho con la señora suplente Almeida. Otra "casual casualidad".
El asunto no llegará a ningún puerto, pero (tiene aires a "deja vú), nos aguardan gloriosas portadas con las que distraer al personal de lo que está ocurriendo en este resquebrajado país. Otra vez haciendo vudú a Aguirre. El ínclito Pepe Bono cree "verde y con asas" que el PP utiliza faisanes contra Rubalcaba. Qué valor. Para “verde y con asas, alcarraza”…lo de Almeida, Benítez y sus mariachis. Hay que reconocérselo, y este apuntador filipino lo hace el primero. En desahogo son los auténticos números uno. Qué monstruos. Qué maestros.
Náuseas, mentiras y cintas de video

Barajas. T-4. 30 de diciembre de 2006. Una espectacular y flamante infraestructura era objeto de un atentado en el que murieron dos personas. En aquellos tiempos, ZP era ya El Felón, aunque todavía no el Ignaro Incapaz (la crisis no había estallado con la virulencia actual. Aún duraban las vacas gordas). Y lo era porque ya estaba cometiendo traición. Alta traición, dados su cargo y responsabilidad. Traicionaba no ya a una nación: al fin y al cabo, nunca creyó en ese concepto “discutido y discutible” (sic). Su felonía era para con más de un millar de asesinados, miles de heridos, 90 secuestrados y cientos de miles obligados a salir de Euskadi. Eso sí que no admitía discusión.
Decía entonces que su Gobierno no estaba negociando con ETA. Lo hizo la víspera de aquella furgoneta bomba mediante una repugnante sentencia: “estamos mejor que cuando teníamos trágicos accidentes mortales”. Así llamaba nuestro presidente a los asesinatos.
Mintió en aquellos días. Como en tantos otros. Vaticinó el fin de “la violencia”. Mintió de nuevo, horas después, incluso con dos cadáveres más en la macabra cuenta de resultados de esa S.A. del terror: garantizó que no habría más negociaciones.
No sólo se hacía desde antes de su llegada al poder, apuñalando al PP y ciscándose en aquel “Pacto Por las Libertades”. Carod Rovira podría aportar detalles muy jugosos. Se hizo después y se hace ahora. Que le pregunten a Chuchi Eguiguren, el de los paraguazos a su santa. Menudo personaje si no fuera porque es (lo sigue siendo) el enlace del PSE con los asesinos.
El pastel, el gigantesco y hediondo pastel se descubre ahora. Y con revelaciones que en cualquier país sin una sociedad amnésica y garbancera derribaría un Gobierno entero.
Las actas manuscritas (un 22 de junio de 2006) por los negociadores etarras durante el “proceso de paz” e incautadas por la Guardia Civil en 2008, deparan una escalofriante sorpresa cada día. Había que leer ayer la portada de El Mundo. Retrotraía a los mejores tiempos del GAL.
Todo encaja. Y todo lo confirma esa banda terrorista que, como dijo Rubalcaba en los días de infamia del 11.-M…”nunca miente”. Que con ZP en Moncloa, el primer movimiento de piezas fue el de quitar de en medio a un fiscal molesto, el indomable Eduardo Fungairiño. La Audiencia Nacional quedaba expedita. Luego, el acoso a la AVT, con Peces Barba como ariete. Un tipo que trató de dividir y desacreditar a las víctimas del terrorismo. Las que no pasaban por el aro (o la subvención).
Todo se destapa ahora. Que se frenó la redada un 4 de mayo en el Bar Faisán, donde se cobraba la extorsión criminal (“impuesto revolucionario”) para no entorpecer la negociación. Desde el Gobierno se negaba que los empresarios vascos siguieran recibiendo cartas de los bravos gudaris que se defecan cuando son detenidos (Iragi Gurruchaga, asesino del Dr. Muñoz Cariñanos; Aitzol Iriondo, sucesor de Txeroki, que se meó encima…). Pero la policía de Rubalcaba acudía regularmente a ese bar, y no a tomar “cacharros”. Hay hasta vídeos.
En suma, que el Gobierno socialista (y no el Estado, como afirmaba hoy uno de esos provectos tertulianos que pontifican cada mañana desde las radios españolas) se puso de rodillas prometiendo no sólo una negociación política, con Navarra, la legalización de Batasuna y excarcelaciones a manta como monedas de cambio, sino incluso dejar sin efecto la doctrina Parot, la que elimina la reducción de penas.
Con todo, en ese río de podredumbre, lo más estremecedor: para lograrlo, se lo dejó meridianamente claro a los terroristas: “que salgamos reforzados en las elecciones es básico para el proceso”. Toda una declaración de intenciones. Porque pensar en las distintas interpretaciones, y en el abanico de medios para llegar a esos fines…es para echarse a temblar. Como el temblor que sacudiera años atrás la Historia de un país entero en aquellos malhadados idus de marzo.
Y este martes, El País, el diario independiente (menos de Pérez R.) actuando de altavoz de su amo, tratando de justificar lo injustificable, y de salvar la cara…No sólo la suya. En cuatro páginas interiores de relato sobre los papeles de la banda…sólo una escueta referencia en una esquina al favorito en la sucesión, y a cuenta de las explicaciones que le exige el PP por el affaire Faisán.
El velo del secreto de sumario irá cayendo. Su señoría Ruz, un joven juez de la Audiencia Nacional no parece dispuesto a manchar su toga con el polvo del camino, como los pumpidos de turno. Veremos si aguanta el tipo y resiste los embates del lado oscuro. Que la fuerza le acompañe. Darth Vader se pone el CD de Amaral y diserta en el Congreso sobre “índices de criminalidad”. Que dice que bajan. Serán los que no tienen por protagonistas a un Gobierno y unos alguaciles y magistrados que sí pensaron que merecíamos sus mentiras. Todo especialmente nauseabundo.
Y lo llaman justicia

El del "marrón". No le habría cambiado ayer el sitio a Alejandro Vián. Su señoría es el titular del juzgado de Menores Número 1 de Sevilla. Este togado es el que se ha tragado el sapo de difundir la sentencia del juicio celebrado contra uno de los encausados por el asesinato y violación de Marta del Castillo. Cincuenta folios de oprobio y subterfugios legalistas.
La sentencia. El protagonista. Javier G. (apellido camuflado por mor de la protección que la ley otorga a los menores delincuentes) y más conocido como “El Cuco” ha sido condenado a dos años y once meses de internamiento (no de prisión), y de los que el último mes podrá pasarlo en libertad vigilada. La condena es por el delito de encubrimiento del crimen. Se le absuelve de los de asesinato y violación, a falta de pruebas concluyentes.
El crimen. Aquella gélida noche hispalense de enero de 2009, el niñato y sus compinches sabían lo que hacían: por eso, tras divertirse a sus anchas y acabar con la vida de la adolescente, drogados y ahítos de sexo y violencia, se deshicieron astutamente del cadáver. Después de una repugnante comedia en la que participaron hasta en manifestaciones, fueron descubiertos. Entonces se rieron de todo un país, y marearon a la policía y cuerpos de rescate indicando hasta tres localizaciones distintas para el cuerpo. En esa fútil tarea de búsqueda, del Guadalquivir a Alcalá de Guadaíra, cientos de miles de euros de todos los españoles fueron tirados a la basura. Tal y como ellos arrojaron a Marta… quién sabe dónde.
Más allá del dolor. El que muchos consideran el dispositivo de búsqueda más caro de la historia penal española quedará también absuelto. Según la Justicia, el niñato tampoco tiene responsabilidad civil por el gasto.
Las reacciones. Los padres de Marta, aún bajo el shock judicial, vadean entre la indignación y esa exquisita educación que han demostrado durante 36 agónicos meses. Ello aunque ni siquiera estos "ninis" psicópatas, carne de Gran Hermano, chocolate y botellón, hayan tenido una mínima muestra de piedad: la de revelar el paradero de los restos mortales de su víctima. De esa abyecta forma la mataron dos veces.
Para Antonio del Castillo, la sentencia es “el mejor ejemplo de que la justicia está hecha para los delincuentes". La madre ha apelado a lo único que le queda: “la justicia carcelera”.
Las siguientes etapas del vía crucis. Queda pendiente el juicio al ex novio y principal imputado, Miguel Carcaño, su hermano, la novia de este, María García, y Samuel Benítez. Pero juristas consultados por este no tan anonadado apuntador coinciden: la sentencia del “chavalito” (17 años ya, un figurín de incipientes musculitos que se plantea futuros platós televisivos para contar su inmundo salto a la fama) influirá en penas “a la baja” para ellos. Es lo que hay.
Reflexiones finales. Dura lex sed lex. Es la ley, y es obligado respetarla, aunque apeste. Mari Luz Cortés, Sandra Palo, Maores, Salvador Cortés, Cristina Martín…Nombres que esconden dramas horripilantes con críos como pasto de hienas de fin de semana, y asimismo vergonzosas sentencias detrás de la palabra “caso”, y de unos legisladores y magistrados cuyo único temor se sustenta en dos cosas: que se les pueda acabar el chollo y no parecer poco “progres”.
Es cierto, hay que respetar la ley. Pero en este país cuesta mucho. Y quizá nada cambie, como ha lamentado hace unas horas el padre de Marta hasta que algo así le suceda a la hija de un político. Hasta ese día, tendremos que seguir aceptando lo inaceptable. Aunque sea tapándonos la nariz y apretando los puños. O las puñetas.
Ya tiene su guerra

Y se oyó el grito. No uno cualquiera. Sino el que, en 2003, provocó las primeras fisuras en el hasta entonces pétreo gabinete Aznar. Las reticencias de un sagaz Rato fueron desatendidas. Pero esa es otra historia.
“¡¡No a la guerra!!” se ha podido escuchar con nitidez en el Congreso. Hace unas horas. Mismo lugar (la tribuna). Distintos voceros (esta vez no estaba entre ellos esa pandilla basura que entonces capitanearon la madre de “Ja” y suegra de “Pe”, y el verborreico multimillonario Monzón, más conocido como Wyoming).
Ocho años después. De aquella sesión donde, aprovechando escenario tan solemne, los artistas de la subvención presentaron formalmente credenciales: las de “sindicato de la ZEJA”.
O tempora, O mores. Sólo han pasado ocho primaveras. También entonces se avecinaban municipales y autonómicas. Pese a la agitación callejera coproducida con sindicatos y terminales mediáticas, y ni siquiera a lomos de la foto de las Azores (meses antes se había encaramado al Prestige), el por aquellas fechas pancartero “Bambi” no pudo dejar K.O. a Aznar. 200.000 votos de ventaja fueron el fruto de aquel ensayo de “putsch” cuya exitosa puesta en escena tendría lugar un año después sobre el paisaje apocalíptico de la estación de Atocha.
Y es que en estas jornadas de sonrojo, de excusas no pedidas, pero de lacerantes acusaciones manifiestas (y en las que no acudir a la hemeroteca es simplemente un acto de piedad) no son pocos los que recuerdan. Por ejemplo, que la campaña de aquellas urnas pivotó sobre Irak. Sobre aquel trío de súcubos con el del bigote cabalgando junto a Bush y Blair por las llanuras de esa polvorienta tierra entre dos ríos. Sobre un doble grito: el de “no a la guerra” y el de “asesinos”. También sobre una demanda desgarrada, insistente, cansina: "PAZ”, se desgañitaban, prostituyendo tan sagrado concepto en sus resplandecientes cartones de diseño. Qué recuerdos.
Por eso se hace necesario, higiénicamente preciso, no solamente evocar. También analizar. Que el villano a derribar era entonces Sadam, pero que a aquella guerra (y a diferencia de ahora) el Gobierno no mandó tropas a combatir. El apoyo, como bien me explica mi admirado Inocencio Arias (que no todos nuestros diplomáticos son como el que vegeta en Japón…) fue estrictamente político, no bélico.
En Irak se envió a nuestros militares a tareas de reconstrucción, a limpiar escombros, llevar agua, medicinas, a levantar escuelas. Eso es lo que hacían los soldados españoles en la antigua Mesopotamia. Ahhh...Irak...Cinco letras malditas para Josemari, veneradas para Joseluis. Al menos hasta antier. Y que explotaron hasta la náusea tertulianos y gabilondos a sueldo de Ferraz.
Nada que ver con la operación norteafricana, aseguran. Ésta tiene luz verde de la ONU, esgrimen ahora para justificar el “Amanecer de la Odisea” libio. La misma que -aducen- no tuvo aquella otra denominada “Libertad iraquí”. Ocultan que Naciones Unidas no autorizó, mas tampoco prohibió una intervención que ahora se lleva a cabo porque Francia quiere lavarse la cara tras su apoyo al derrocado sátrapa tunecino. Y a la que Estados Unidos retirará sus “tomachák” (que diría el excelso Chencho) por dos motivos: a Obama le vigilan hasta el último centavo y, además, no interesa exacerbar el antiamericanismo por el mundo mundial, comenzando por el árabe. Como, por cierto, pasó entonces, y aprovechó tan mezquinamente el pancartismo profesional del “No a la guerra”.
Así fue. No de otro modo. Y… sí, Hussein era un déspota cruel como Gadafi, pero inspiraba mucho más miedo y no se paseaba por Europa con su jaima y sus huríes como no hemos olvidado. Resulta imposible hacerlo. También habitó los jardines del palacio de El Pardo…antes de ser recibido por ZP.
Penúltimo martes de marzo. El Ignaro Incapaz, en un extraño giro del destino, dirá adiós al poder con una guerra con la que dar el coñazo como el que da (apenas unas fechas atrás en Túnez) con el abuelito Lozano. Claro, que para entonces, podrá contar que él, el otrora adalid de la alianza de civilizaciones, mandó incluso aviones contra aquel tipo con cara de plástico y túnicas fosforescentes que se parecía a Jesús Quintero.
336 votos, 3 en contra y una abstención. Bono, que ya no prefiere morir a matar, refrenda la votación. Mariano acude a la razón de Estado para burlar lo que le pide el cuerpo. Los nacionalistas preparan su siguiente factura y el vitriólico Llamazares, ex compañero de “manifa” exclama la única verdad que ha dicho en su vida: “señor presidente, ¡quién le ha visto, y quién le ve!”.
Zetapé ya tiene su guerra. Justicia poética. Y no a la guerra, que es muy perra.
Incompetencia radiactiva

Una semana después del terremoto, el tsunami y la crisis de la central nuclear de Fukushima (sobre la que convendría, cuando todo acabe, hacer un inventario de barbaridades difundidas por los media españoles, a los que no se les cae de portadas y sumarios la palabra “alarma” ¡¡viva el amarillismo, sobre todo si con él no se habla de ETA, Sortu, Faisán, los EREs del PSOE andaluz y la eZPeluznante situación del paro y la economía!!) no deberían pasar desapercibidos algunos detalles.
Y me quiero detener en un nombre: Miguel Ángel Navarro Portera. Este caballero, zaragozano de nacimiento, es el embajador de España en Japón. Lleva 32 años en “la carrera”, y ha pasado por Corea, Polonia, Australia y las instituciones europeas. Ahora ejerce en el país del sol naciente, o al menos eso dicen en Asuntos Exteriores, los que capitanea la señorita Jiménez, alías "MinisTrini". Lo cierto es que, según viene demostrando con tanta contumacia como pericia, el señor embajador tiene por costumbre eludir a los medios de comunicación españoles. Con alguna escueta -y selectiva- excepción para determinada cadena de radio, tradicionalmente proclive a PSOE y Gobierno.
Llamar a la embajada en Tokio y preguntar por él es perder el tiempo, siendo más fácil contactar con diplomáticos de otros países de habla hispana, que se muestran encantados de cumplir con la que debería ser una de sus obligaciones: atender a la prensa para hacer llegar a su país la situación de sus nacionales en coyunturas de una gravedad excepcional como la que se vive en tierras niponas.
Pero ahí no quedan los méritos que estos días adquiere Navarro Portera. El funcionario (aspecto éste nada desdeñable: su sueldo lo pagamos todos los españoles, desde usted, amable lector, a este modesto apuntador…) no sólo suele estar “missing” para prensa, radio y TV. Es que además, el “Wally” maño de nuestras cancillerías tiene indignada a la colonia española: unos 2.000 registrados, según datos oficiales, y que desde el pasado viernes tratan de salir de Japón, o al menos de que se les atienda e informe.
El Último de Filipinas ha tenido acceso a quejas varias de compatriotas allí atrapados, de amigos y familiares de éstos que denuncian el vergonzoso escaqueo del excelentísimo ¿trabajador?: la embajada no se ha interesado por su situación ni les ha ofrecido ningún tipo de ayuda. Pero es que, si así lo desean, pueden ustedes comprobarlo echando un vistazo a las redes sociales de Facebook y Twitter. En ellas, un denominador común: Navarro Portera no es lo que se dice el más popular de la clase.
Y mientras el contestador telefónico automático es lo único que se oye cuando uno llama a la delegación española en la metrópoli tokiota, Navarro Portera ha tardado cinco días en balbucear que "no se va a repetir un Chernóbil en Japón” y que “no hay ningún español a 30 kilómetros de la zona crítica tras las explosiones de Fukushima”.
Pues menos mal. Jodó, Navarro, porque si lo llega a haber… quizá habría algo más radiactivo que su excelentísima incompetencia.
Se extrañan

Y se extrañan. Se extrañan en el país donde millones de paisanos se creían hasta hace dos días los embustes de un incapaz que negó la mayor crisis económica desde la posguerra.
Y se extrañan. Se extrañan que ahí siga, impasible el ademán, aquel al que ahora venden como “Reformator” (y que no es que se cayera del caballo camino de Damasco…, sino que le bajaron a guantazos en Bruselas).
Y se extrañan. Se extrañan los que, aún con una nación abierta en canal y que hocica ociosa en la telebasura -y en ese opio del pueblo, tongo futbolero a dos-, con 5 millones de parados y donde el cielo augura nubarrones para varios años, no se muestran sin embargo nada extrañados de que ese partido tendría a día de hoy casi 10 millones de votos.
Y se extrañan. Se extrañan los que justifican que se sigan haciendo manitas con unos catetos con boina que producirían risa si no llevasen pistola. O que, en virtud de ese tramposo “hecho diferencial” con diferencias inventadas haya regiones que pueden retozar en el déficit mientras arrastran, discriminan y sojuzgan a esa España a la que vampirizan.
Y se extrañan. Se extrañan los que mientras ondean unos trajes por tierra, mar y aire, miran hacia otro lado después de destaparse la tangentopoli andaluza, con cientos de millones de euros robados a pensionistas y jubilados. Hasta sedes del partido se compraron con lo que trincaron. Se extrañan.
Y se extrañan del “torrentazo”. De que “Torrente 4”, la película de Segura (un “crack”) , Paquirrín y Belén Esteban se haya convertido en el mejor estreno del cine español de todos los tiempos. Y de que amenace con ser el film más recaudador de siempre, con 8 millones de euros de taquilla y millón y medio de espectadores sólo en su primer fin de semana. Torrente, rey de un país torrentiano. ¿Huida ante un panorama horripilante o epítome de todo un pueblo? ¿Pero de qué demonios se extrañan? Qué quieren que les diga. Por lo menos nos descojonamos. Pero es que encima…se extrañan.
11-M: cuando empezó todo

11-M. 192 asesinados (191 en los atentados en los trenes y el GEO al que mató la misteriosa explosión de Leganés con la que tres semanas después ¿se suicidaron? siete de los presuntos autores de la masacre). Casi dos mil heridos.
Hoy se cumplen siete años del mayor atentado de la Historia de Europa. Del mismo que cambió el curso de otra Historia, la de este viejo país. Ese infausto día, cuatro trenes volaron por los aires merced a un salvaje ataque terrorista con demasiados puntos todavía por esclarecer.
11-M de 2004.El pánico se apoderó de una sociedad conmocionada, y de natural gallinácea, aspecto que conocían bien quienes diseñaron el gigantesco crimen. Este humilde apuntador tuvo la oportunidad de informar sobre el terreno de otra vileza de tintes similares. La de las bombas en el metro y autobús de Londres, el 7 de julio de 2005. Y allí comprobó, a pie de calle, como los orgullosos “brits” plantaban cara al terror. “Hitler no nos derribó, ahora no lo harán los yihadistas”, escuché como (todavía consternados), me decían con el pecho henchido y la frente alta varios de ellos en Tavistock Square, objetivo de la cuarta y última bomba.
En las Islas Británicas, una ciudadanía, una nación, enteras, con su Gobierno al frente, no se amilanaron. Allí se investigó a fondo. Allí no se borraron pruebas. Allí no surgió el sectarismo cainita y a sueldo en las asociaciones de víctimas. Ni el periodismo de sobre hizo su repugnante trabajo.
Claro que tampoco allí se cercaron sedes del partido de la oposición ni corrió peligro la integridad física de sus dirigentes. Y así, a lomos de la infamia, de aquel ignominioso “merecemos un Gobierno que no nos mienta” (que inmortalizara a uno de los mayores embusteros de la política española de todos los tiempos) llegó al poder un tipo del que alguien dijo que, en un país normal, jamás habría pasado de jefe de ventas en un concesionario de coches.
Y después…Después, el desastre. Aquel del que este pueblo medroso, hedonista e indolente ha tardado en hallar al responsable cerca de 7 años. Porque, seamos sinceros. Sin la hecatombe económica probablemente habría continuado en Moncloa varias legislaturas. Sus destrozos en materia de convivencia, derechos, libertades, solidaridad, unidad e igualdad nacional, y sobre ese concepto cuasi místico denominado como “valores de la Transición” muy posiblemente le habrían salido gratis en esta raída piel de toro con encefalograma plano.
Lo supo desde el primer momento, cuando le robó la cartera por sólo 9 votos a un Bono al que meses antes había ordenado investigar sus trapos sucios. El arriba firmante vivió como informador aquel butrón a las sentinas de Ferraz, en ese tristemente trascendental 35ª Congreso del PSOE. Por entonces, el indocto y despiadado killer no se había quitado la careta de bambi ni daba el coñazo con el abuelito. Y cuatro años después…
Cuatro años después…el 11-M. Bombas. Confusión. Cuerpos mutilados. Lágrimas. Ulular de sirenas. Silencio en el corazón de España. Un provecto locutor inventándose terroristas suicidas con doble capa de calzoncillos. Pérez R. y su armada mediática agitando las masas. Un Gobierno bajo estado de shock. Una nación rota. Entonces no lo sabíamos, pero ya para siempre.
11-M de 2011. Siete años después, parece que todavía resuenan aquellos teléfonos móviles, inertes y salpicados de sangre sobre las vías.
11-M de 2011. Pérez R. en el hospital burlando un tumor de próstata y despejando el camino a Bono y Blanco. El Ignaro Incapaz, hoy en Bruselas donde una vez más le leerán la cartilla. El Consejo de Ministros lo presidirá esta mañana la gran cabeza de la corrupción en Andalucía, Manolito Chaves. Almodóvar y Bardem, protagonistas destacados de la movilización del PSOE aquellos días de ira de 2004, no recordarán a víctima alguna de aquella tragedia. Estarán apoyando a otro corrupto, el que fuera conocido como Juez Garzón “por su defensa de las víctimas del franquismo".
11-M. 192 asesinados. El día de la infamia. Un sujeto de mirada metálica, cejas afiladas e inepcia y resentimiento cósmicos nos lo recuerda cada día. Pero en esta fecha…mucho más que nunca.
Y ahora… Dios

Pérez R., en la UCI con fiebres y complicaciones debidas a una infección urinaria (¿estrés por esas megatrolas sobre el 11-M, ETA y el caso Faisán que le tienen de los nervios y que en cualquier democracia decente ya le habrían costado el puesto? ¿algún peculiar ritual de ZP, como se malician algunos…?). En cualquier caso, se descarta que padezca cáncer de próstata o páncreas, lo que celebramos. Al mismo tiempo, Gómez, de baja por fuertes dolores de espalda, justo cuando los sindicatos anuncian que volverán a pelear para echar abajo la reforma laboral y los trabajadores de AENA demuestran con sus amenazas -con la Semana Santa como objetivo- la imperiosa necesidad de promulgar una Ley de Huelga.
Fatal cúmulo de adversidades ante las que un compañero de ambos en ese Gabinete tumefacto, Miguel Sebastián, descarta le hayan echado "un mal de ojo al Gobierno".
Y ante semejante panorama trufado de esotéricos signos y chascarrillos, se produce el retorno del Ignaro Incapaz. Rampante, revitalizado, crecido, quizá, tras la obligada ausencia del heredero, del alopécico “Ausente”. En fin. El que faltaba para una auténticamente “de miedo”.
Porque mientras, gracias a la pueril política energética de los socialistas nos crujen con el recibo de la luz, las gasolinas y los multazos -que resulta muy de izquierdas el “Nuclear No”,aunque tengamos que comprar energía a precio de oro al otro lado de los Pirineos- a nuestro (¿hasta cuándo?) ínclito presidente sólo se le ocurre lo único a lo que se ha dedicado durante 7 años. A tocar los dídimos al vecino, vaya. Con esa patética a la vez que siniestra sonrisa de “joker” (les rogaría observen con atención el vídeo), va y responde de un singular modo a un Rajoy que viene reclamando una política energética "como Dios manda" y no "medidas ridículas" como las de velocímetros y bombillas.
El tipo que más daño ha hecho a este exhausto país desde la Guerra Civil se arranca, como en sus días de gloria, cuando aún se le guardaba un cierto respeto y su nombre no provocaba ira o chufla en cualquier barra de bar, y le espeta a Mariano, entre risitas: "que hable con Dios y diga cómo es el plan que hay que hacer" para ahorrar energía.
Acongojante. Y cambien “n” y “j” si lo desean. El Gran Timonel que ha intentado imponernos de todo, hasta su ateísmo, hace una lamentable gracieta faltando al respeto a una gran parte de la ciudadanía para la que la palabra Dios merece, cuando menos, una mínima consideración.
En su payasesca chanza, ZP El Felón, el sujeto a quien un periodista nada sospechoso de ser “facha” o “antipatriota” como es el izquierdista José García Abad descubre en un revelador libro (“frío, mesiánico, le definen siete particulares rasgos: rencor, deslealtad, iluminación, gula por el poder, envidia, engaño y soberbia) ha recurrido a la zafiedad para escapar de la incómoda verdad energética. Porque no de otra manera se puede calificar el uso del nombre de ese “ALGO” de esa entidad superior para muchos, pervirtiendo una añeja expresión del español que significa “hacer las cosas debidamente”.
De dos cosas está este modesto apuntador seguro. En primer lugar, de que el Maquiavelo de León (Pepe García Abad, gracias otra vez por ese magnífico retrato del caballerete…) jamás habría empleado el nombre de Alá o de Mahoma en un trance similar. Y en segundo, de que morirá matando. Su país, esa “nación discutible” y a cuyo frente le van a mantener hasta el final los que quieren reventarla, le importa una higa. Ni la ruina, ni el paro, ni una eventual debacle de su partido en mayo le harán tirar la toalla. Ni siquiera problemas familiares como, según cada vez más voces, soporta.
Es él. El Ignaro Incapaz. Un sujeto que probablemente se aplique estos días máximas del diplomático florentino. “Dios no quiere hacerlo todo, para no quitaros el libre albedrío y aquella parte de la gloria que os corresponde”, sentenció Nicola Macchiavello. Como también que "El que quiere ser tirano y necio mata a Bruto y el que quiere establecer un Estado y no mata a los hijos de Bruto, sólo por breve tiempo conservará su obra." Menos mal que Rubalcaba no tiene descendencia. En todo caso, el Cielo, los Astros, Alá o el Walhalla nos asistan. Ha vuelto.
El buen vino de Antoñito

70 EREs falsos. Hay 30 más por escrutar…De momento. 700 millones de euros (más de 100.000 millones de pesetas) destinados a colocar amiguetes y familiares, incluso a ellos mismos. Epatantes algunos casos, como el de Fernández. Antoñito Fernández, se llama el “nota”, como dicen por el mediodía español. Este crack, más que del progresismo de la progresión (la que te lleva de botones a forrarte con una jubilación de banquero, a costa del dinero de parados y jubilados), aprovechó su cargo de Consejero de Empleo para hacerle “unos favorcillos” a su antigua empresa. La bodega jerezana en la que prestó sus servicios antes de conocer el maravilloso mundo de la política y el trinconeo fue la destinataria.
No sólo firmó un expediente de regulación (gestionado por el ex director general de Trabajo y Seguridad Social, Francisco Javier Guerrero, implicado en esta red de latrocinio de la res pública a gran escala) para los señoritos de González Byass, sino que le concedió una ayudita extra de nada: 17´5 millones de euros, incluyéndose él mismo en la lista de prejubilados con una antigüedad …¡¡desde el día de su nacimiento!! Y aún más. De ese dinero, 400.000 euros iban destinados al bolsillo del ex consejero como beneficiario de dos pólizas de seguro, a razón de 3.000 y pico “leuros” mensuales que cobraría a partir de 2012.
El carrerón de Antoñito (que fue en sus inicios abogado laboralista de UGT yCCOO ¿por qué en este país son una cantera de jetas y vividores los dos grandes sindicatos?) le ha llevado como último destino, hasta la fecha, a presidir el Consejo Regulador del Jerez. Pues 800.000 euros también le metió al CRJ.
Claro que en esta España donde se lía por el tabaco y no se mueve una calle con varios millones de parados, da todo igual.
Lo de Andalucía son “situaciones discordantes”, como las denominan los probos y abnegados gobernantes de la Junta de Andalucía. Enfrente, Arenas, con Sanz y Zoido de guardaespaldas, exige desde la bancada del Palacio de las Cinco Llagas una Comisión de Investigación. Algo elemental en cualquier democracia en la que no lleven los mismos en la poltrona durante 30 años.
El ex ministro campeón, que se patea cada semana la autonomía más grande de España, pide en el parlamento andaluz que otro ex del ramo (socialista, y al que sustituyó el popular. ¿Profético?), José Antonio Griñán (otro “Pepe” forzoso, al objeto de eludir su nombre de pila, impuesto como a tantos niños de la época en honor al hijo de Primo de Rivera) dimita. Y Griñán, contra el que el chavismo maniobra cada vez más a la luz para que no se les termine la inagotable bicoca en una comunidad la que han condenado al atraso y al paro endémicos (1.100.000 personas y 300.000 familias sin ningún ingreso) dice que verdes las han segado. Que “hay transparencia y que esas ayudas salvaron muchos empleos” (sic).
El “marrón” se lo está comiendo Griñán. El que debería comerse, sí, pero siempre después de Chaves, que estuvo lustros dirigiendo el cotarro. El mismo que echa balones fuera sin morirse de vergüenza asegurando que “son cuatro o cinco” los que han cometido “irregularidades” (que es como los socialistas llaman a meter la mano en el cajón).
Ahora, que para buen vino, el de Antoñito. Fernández está superando a los de Gran Hermano y las belenesesteban como ejemplo para ese 40% de jóvenes españoles en paro. Qué arte, el tío. Antoñito, hijo, estírate y a ver si al menos te pagas la ronda…
El candidato contra las camarillas

Fue en una entrevista en Onda Cero, la pasada primavera.
El por entonces “sólo” ex secretario general del PP y ex ministro, Francisco Álvarez Cascos, habló sobre la existencia de una “policía de camarilla”. La que, aseguró, integraban agentes que “falsificaban papeles y preconstituían pruebas”. Se refería al Caso Gürtel, que por aquellos días tenía más que preocupados a los populares, y con el que bombardeaba a diario la trompetería mediática del Gobierno.
Un día antes, FAC se había hecho la foto del 20º aniversario del Congreso del partido en Sevilla. Y reivindicando el espíritu de aquel cónclave hispalense (el que seis años después llevaría al castellano leonés a la Moncloa), frente a la Torre del Oro, “Paco” se hizo la instantánea flanqueando a Aznar. El otro costado lo ocupaba Mariano, cuyo liderazgo comenzaba a asentarse. Un posado a tres, a orillas del Guadalquivir, que remitió a tiempos de ilusión popular y tras el que Aznar soltó una de sus lapidarias frases: "Los españoles no entenderían que el PP dejase de ser incompatible con la corrupción”. Ha pasado menos de un año…Pero la correa de Gürtel ya no aprieta tanto y Mariano ahora se da abrazos con Josemari después de partir las peras con Paco.
Este martes hemos conocido que la Audiencia Provincial ha estimado el recurso interpuesto por una asociación denominada “Preeminencia del Derecho” (con dos “e”, por cierto, que causa bochorno cómo reproducen erróneamente esta palabra gran parte de los medios: la LOGSE, como se comprueba día a día en digitales e impresos, y ayyyy…en los faldones televisivos, causa estragos…) y que FAC tendrá que declarar en el Juzgado por presuntas injurias.
Salvo sorpresa, comparecerá ante la Justicia por llamar “camarilla” a los miembros de la Policía Judicial de Madrid. Los de la Comisaría General de Canillas, “home” de uno de los polis favoritos de Rubalcaba, y que se hiciera famoso por sus declaraciones en la comisión parlamentaria del 11-M: el inefable Sánchez Manzano, uno de los pocos mandos del cuerpo a los que no cambió el Gobierno ZP y a quien incluso se condecoró con Cruz al Mérito Policial. Recompensa al trabajo bien hecho.
Cascos preocupa. Será “ungido” candidato a las autonómicas por su nuevo partido, “Foro Asturias”, el próximo sábado. Una formación que inquieta tanto a populares como a socialistas en el Principado. Otro tipo de camarillas, de mucho más poder y envergadura que las lideran la bella Espinosa y el ingeniero Fernández.
Qué casualidad que sea ahora, en este momento, cuando se le quiera embarrar el campo al morrosko astur desde instancias judiciales. Que sea ahora cuando florecen sus cuitas con los expertos en puñetas.
No ha llegado la primavera, pero en lo que nos resta hasta el mes de las flores, atentos a sus pantallas. Nos aguardan emociones fuertes.
Pepe ha empezado las primarias

En el fútbol son conocidos como “tribuneros”. En el toreo, a lo que hacen se le llama “hacer al revuelto del capote”. En política, podríamos acuñar un nuevo término, quizá no tanto: la “bonada”. Consiste en buscar el aplauso fácil mediante el adorno del que podría prescindirse: es el recurso a las emociones desde la demagogia.
El alegato de José Bono en defensa de Adolfo Suárez, aprovechando los fastos del 30 aniversario del 23-F es un ejemplo de libro de ese tipo de conducta. Pase de farol, espuela fútil a la grada, las palabras del presidente del Congreso, ex ministro y ex baranda autonómico ayer, lamentando las “críticas inmisericordes y horribles" que recibiera el abulense en aquellos años de plomo y escarnio no hacen sino retratar al personaje.
Conociéndole como le conocemos -jamás deja nada a la improvisación: ni un discurso ni una “ocurrencia”, ni una colección de trajes del mismo modelo con que disimular sus problemas sudoríficos- , seguramente estuvo trabajándose la página unos cuantos días.
La ocasión era ideal. La inmensa ola de papanatismo que ha recorrido instituciones, medios y predios en la fecha en que se cumplen 30 años de aquel vergonzoso espectáculo constituía el marco perfecto para que el piloso prócer se luciera. Tenía que lucirse, y pese a los murmullos suscitados en los escaños, devenidos en aplausos un tanto forzados (Suárez es el tótem al que se aferra un país que añora políticos de talla. González y Aznar fueron los últimos mohicanos…) no desperdició ni el lugar ni la tribuna.
Eterno niño en el bautizo, novia en la boda y muerto en el entierro, la pasión del patricio salobreño es patológica. El castizo diría que le gusta más una cámara que a un tonto una tiza. Y lo ha vuelto a demostrar.
Tenía que dar la nota, y a su verborreico estilo, tirando de capote y faroleando. Buscando el “olé” del respetable. Y a fe que lo logró. Los murmullos que suscitó su discurso en escaños y bancadas, que la mala conciencia transformó (no sin algunos tibios y algunas dudas…) en aplausos no esconden lo inocultable.
Lo que a este apuntador le sugirió el espectáculo, y que comparto con ustedes: el absoluto fariseísmo de los grupos parlamentarios que parecen haber elevado a los altares a quien crucificaron sin piedad. El de quienes convirtieron en ignominioso el epílogo del que había sido el primer Piloto de nuestra joven Democracia. El PSOE , el primero.
Machacado sin piedad en un país noqueado por el terrorismo, el paro y la inflación (sustituyan, 30 años después, terrorismo por nacionalismos ¿les suena el panorama?) no sólo le dinamitaron UCD, sino que le dedicaron todo tipo de insultos -el más benigno el de “Tahúr del Mississippi”- e incluso le montaron una moción de censura que lo acabó de rematar.
Suárez no fue un zapatero de la política: el auténtico desastre llegaría en el siglo XXI. Y cometió muchas equivocaciones, entre ellas las que atañen al Estado Autonómico. Se le ha ensalzado en exceso, y algún día no muy lejano se le valorará de forma más neutra y ecuánime de lo que lo hacen los onegas de fortuna. La edad y la nostalgia todo lo endulzan.
Pero lo que no admite discusión es que el de Cebreros fue un tipo honesto y que creyó en su país. Por eso, muy sinceramente, produce alipori ver a tanto aprovechategui intentando patrimonializar su figura. La de un hombre que, perdido en las brumas de una tenebrosa enfermedad, si volviera del limbo y recuperase la memoria querría volver a perderla al contemplar tanta hipocresía. Y eso que lo vio venir, cuando dejó aquella frase para la Historia: “quiéranme menos… y vótenme más…”.
A tenor de su lacrimógeno y tramposo “speech” de ayer en Las Cortes, y que hoy jaleará el nutrido periodismo lamelibranquio de que goza este señorito de estirpe camisa-azul (otro como el bufón Revilla pero con infinitamente más talento), no pierdan de vista el nuevo paso. Uno más, ya que irá cogiendo velocidad.
Pepe ha empezado las primarias sociatas. Quizá las inició cuando se reunió con el que dicen su chivato en el PP -el diputado dipsómano Uriarte- para conseguir zafarse del cerco por sus pelotazos urbanísticos. Ahora ha tratado de vampirizar un símbolo de lo que (fugazmente) pareció que pudo llegar a ser esta ingrata nación tras la larga noche del guerracivilismo. Pero, “ej-que, Pepe, hijo, acaudala-díjima tercera autori-daj del Ej-tado, ni ji-quiera así, vale todo”.
Porque no todo vale. Pues eso.
La pillada del camarada bufón

"Tenemos que hacer comprender al mundo que el pensamiento joseantoniano tiene plena vigencia en el contexto actual. Somos una unidad de destino en lo universal, tenemos pleno derecho a proclamarlo y a mantener la soberanía de nuestro esquema institucional y de nuestro contenido espiritual". Miguel Ángel Revilla Roiz, julio de 1973. Era entonces Delegado Comarcal del Sindicato Vertical.
Este politicastro chocarrero y torticeramente populista, locuaz hasta la pesadez y famoso tanto por sus latas de anchoas como por sus dotes de chivato, no salía de su asombro cuando una periodista le sacó en directo ese pasado tan convenientemente borrado de sus biografías oficiales.
En los años 70, Revilla era un palmero del Régimen, daba conferencias en la Guardia de Franco y loaba a Girón de Velasco, además de al decrépito general y, por supuesto, al “Ausente”.
Una etapa de bastantes años que el pasieguín -que empequeñece cada día la que no deja de ser una institución del Estado- ha ocultado intencionadamente en su cada vez más rodada condición de friki catódico.
Sí. Este bufón que asoma en las noches del fin de semana en esa cadena a la que se despacha de forma tan fácil como ingenua con el calificativo de “telebasura” (es mucho más, y uno de los grandes errores en comunicación del PP: los socialistas, y de modo especial el tándem ZP-Blanco lo entendieron hace mucho tiempo..), esa hidra -con varios canales ya, gracias a la TDT- que moldea y vacía cerebros a escala industrial en la España del Sálvame y el Gran Hermano, no es cualquier paisano.
Es, para desgracia de Santander, presidente de esa comunidad autónoma a la que un día empezaron a denominar Cantabria. Un jeta experto en exprimir la Ley D'Hondt y que lleva años haciendo de tonto útil del PSOE.
Su lanzamiento mediático no fue casual. Comenzó a aparecer en la TeleZP, la de los multimillonarios con salvoconducto progre, Milikito, Wyoming, Buenafuente, y el jefe de todos ellos: ese trotskista amante de los coches de lujo y los restaurantes de cinco tenedores que se hizo rico olvidando su nacionalismo catalán cuando de vender heces televisivas a España se trataba: Jaume Roures.
Ellos dieron su primera oportunidad al “clown”. El mismo que, una vez fogueado, pasó a las grandes ligas. La cadena amiga (del exabrupto, de la secta, del progresismo rancio y casposo) le recibió con los brazos abiertos. Estaba listo para soltar su demagogia cutre en millones de hogares que se reúnen en torno a la caja tonta como si de un ara sagrado se tratase.
Su “éxito” ha facultado la renovación del espectáculo. En horario diurno y nocturno. Interviene en Telecaca por las mañanas, pero es que además ha firmado un mínimo de ocho apariciones en el show sabatino que presenta un tipo que se levanta 2,5 millones de euros anuales vendiendo doctrina progre a granel y atacando desde una hipócrita neutralidad a todo lo que no huela a socialista y nacionalista. Lo hace flanqueado siempre por dos acreditados mamporreros: los chuscos Iglesias & Sopena, dos Bonnie and Clyde de grasienta feria de pueblo.
Ver a este trío cada sábado le reconcilia a uno con dos grandes de verdad, los inolvidables Pajares y Esteso. Ah, y de lo mejor que ofrecen, su enfermiza obsesión con la Iglesia y el Papa, ya legendaria.
Casi como el cemento armado del rostro del vivales apuntado hoy. El pequeño bufón que no lo es tanto (ni un pelo de tonto, pueden estar seguros), y que estará dando la tabarra en la tele al menos hasta las próximas elecciones. Álvarez Cascos en Asturias, y Revilla en Cantabria. Dos caudillos a los que mimarán el Ignaro Incapaz y sus mariachis aunque estén en estado de descomposición. Se juegan el pan en dos comunidades “de segunda”.
Pero al payasete del puro y las anchoas le han pillado con el carrito del helado. Resulta que -como casi todos los que mandan en este pobre país hace años- no sólo vivió como dios con Franco. Es que también lo escondía. Qué gracioso eres, Revilluca. Y qué vergüenza cómo utilizas y arrastras el nombre de Cantabria.
El ejemplo de la banca española

El último, al menos de momento, se llama Marcial Portela. A ustedes no les sonará, pero hablamos de un Director General del Banco Santander. Un tipo cuyo hito profesional es haber supervisado la integración del brasileño Banco Real chez Botín.
No es su única muesca en el mundillo. Banco Exterior, Hipotecario, Caja Postal, BBV y Argentaria también ocupan un lugar en su CV. Un historial en el que, como curiosidad “off banking”, aparece además su paso por Telefónica. Allí, Marcial EEMG (Eres El Más Grande) fue fulminado por el compañero de pupitre de Aznar. El que -junto, al yerno del vigoréxico ex presidente- probablemente haya sido el tipo que más tajada le ha sacado a una, sin duda, provechosa amistad: el ínclito Juanito Villalonga.
Pero, volviendo a nuestro apuntado de hoy, un tipo afortunado, está claro. Tras salir de la que muchos llaman “Timofónica” (el ex monopolio mantiene las tarifas más caras de ADSL de Europa. Son datos de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, y que deben encantar a la Ministra Sinde …) llegó a su destino final, el más jugoso: el del tercer banco con más beneficios del mundo, sólo superado por los voraces e imparables chinos. El que le haría cruzar el charco de compras con Don Emiglione.
Por aquel entonces, EEMG reportaba directamente a la mano derecha del montañés, Alfredo Sáenz, recientemente condenado por el Supremo por estafar cuando trabajaba para el Banesto de Conde.
Pues bien, no ocupará portadas, pero Portela se jubila. Y lo hace con una pensioncita de 30 millones de euros. No es la de Sáenz (85 millones le han quedado de “paga”), pero no está nada mal. Y eso que EEMG se va pero sin llegar a irse. Deja la Dirección General pero seguirá como Consejero Delegado en Santander-Brasil.
Es el último. De momento. Y para él, 30 milloncetes de pensión. Casi lo mismo o que ha evitado Rodrigo Rato que otro filántropo de la causa, Miguel Blesa, repartiera a modo de premio entre 10 directivos de Cajamadrid. Blesa, el penúltimo. También.... de momento.
Este viernes se celebra un Consejo de Ministros muy importante para nuestro sector bancario: el de peor servicio y con las comisiones más caras de Europa (según estudios de la Unión, aunque ya lo sabíamos todos los españoles). La megapublicitada reforma de las cajas puede ver la luz. Una medida que, so capa de un pretendido saneamiento, abrirá a la vez la cueva a arribistas y filibusteros de todo tipo. Nos hablan de necesitan convertirse en bancos. Del futuro de sus honestísimas obras sociales -residencias, colegios, becas…- pocos hablan.
Ya nadie lo hace de los 20.000 millones de euros de FROB que nos costó la juerga cajera, especialmente intensa en las taifas zetapeicas. El ciudadano no llega a fin de mes y los préstamos son misión imposible, pero ahora, reformazo y transformación en bancos, con Botín y los futuros EEMG sobrevolando en círculo. Seguro que Elena Salgado, MAFO y el Ignaro Incapaz, inasequible “deus ex machina” hasta el final, nos cuentan una de indios.
A veces no veo muertos. Sino a tipos de chistera y puro que te estrangulan detrás de una ventanilla. Viva Portela.
Pasión por la autozancadilla

Se hizo "a instancias de la dirección nacional”. La proclamación de Francisco Camps como candidato del PP por el Comité Electoral autonómico (sin esperar a lo que se decida en Génova en las próximas horas) fue teledirigida por Génova. Al menos, eso es lo que afirma la portavoz Soraya Sáenz de Santamaría. Los populares hacen de la necesidad virtud, y presentan el abierto desplante de Camps como una decisión soberana.
Item más. Ante el guante arrojado a Madrid por los aguerridos campistas, Esteban González Pons, Vicesecretario de Comunicación, dice poner "las dos manos en el fuego" por el presidente de la Generalitat valenciana. Huelga decir que por la inocencia de Camps en las cuitas judiciales en que le metieron los trajes regalados por los gürtelmen.
No sólo eso, Pons (a su pesar, uno de los candidatos a tomar el relevo de “Paco”) le ha expresado públicamente el aval de la cúpula del partido. Surgen, inevitables, las primeras preguntas. ¿Resulta creíble? ¿A qué esa demostración de manualidades ignífugas cuando no resultaba necesaria? ¿Qué temor subyace tras las palabras de Pons?
Me cuentan que Camps decidió lanzarse por su cuenta y riesgo harto del “síperono”, del “depende”, del “esperaunpocomás” de Mariano Rajoy (MR). Nada “notable”, en uno de los adjetivos predilectos del favorito a llegar a la presidencia del Gobierno. Es el “dejar que escampe”, que siempre ha puesto en práctica ante los problemas el líder gallego; o el “quien resiste, gana” celiano, según su hagiógrafo de moda, Graciano Palomo. Elijan ustedes.
Pero, más allá de interpretaciones subjetivas, vayamos a los hechos. Camps y sus huestes presionan al presidente del partido. A lo que surgen nuevas preguntas. ¿Es tolerable que un líder autonómico que se autoerija Nº 1 de una candidatura autonómica? ¿Es permisible ese desafío a MR, que ve como el horizonte judicial de Camps puede ponerle inesperadas curvas a la autopista que parece llevarle a la Moncloa? ¿Qué pelos puede dejarse MR en la gatera de uno de sus actuales graneros de votos, el valenciano?
Prescindiendo de circunstancias de todos conocidas, y sólo posibles en un país con graves déficits democráticos e institucionales (lo desproporcionado de una sañuda actuación de la Justicia por 12 trajes, 4 americanas, 5 pares de zapatos y 4 de corbatas, frente a su absoluta ceguera ante los cientos de miles de euros en porsches y obras también “regaladas” a todo un presidente del Congreso… ¿Y ahora con el escandalazo de los ERES falsos en Andalucía…? ¿Dónde están la Fiscalía Anticorrupción?), la torpeza de Camps debería haberle hecho recapacitar. A él, evidentemente, antes de plantear semejante pulso. Pero también a su jefe directo, un MR que -como de costumbre- ha tardado en ver las consecuencias de su sesteo. Lamentablemente, ahora es tarde.
Sobre cómo saldrán (si es que lo consiguen. Y deberían, está en juego mucho más que el gobierno de una comunidad autónoma…) de la emboscada levantina MR y los suyos, entre los que hace tiempo ya no incluye a Camps, se admiten apuestas. Pero lo único seguro, el hecho incontrovertible a día de hoy, es que, apenas días después del “show” asturiano de Cascos, Gabino y la bella Espinosa, el Partido Popular vuelve a ponerse palos en su propia rueda. Definitivamente, los populares tienen una enorme afición a la autozancadilla.
ERE-Faisán. ¿Por qué no los dos?

Yerra el PP. Porque, siendo tremendamente importante el caso Faisán (un asunto que haría caer un Gobierno en países normales), está apostando la mayoría de sus fichas al rojo del chivatazo. El negro, el del escandalazo andaluz de los ERE falsos, parece gozar de menor atención por parte de los Hombres (y Mujeres) de Rajoy.
Es cierto que en la cima de ese K2 de las cloacas de Estado que es el del aviso policial a ETA está Rubalcaba, avezado sherpa de otros Ejecutivos envueltos en el crimen organizado desde una Administración socialista. Y que Pérez R. es la pieza a batir, dado que si Zapatero no lo remedia (por ahí podría ir la reciente reactivación judicial del caso), ni el PSOE decide optar por unas primarias que le cierren el paso, el “Vicetodo” se antoja el siguiente rival de Mariano en las próximas generales.
Sobre la base de ese objetivo, APR deberá responder también esta semana en el Congreso a una nueva pregunta del correoso deiputado Gil Lázaro. En esta ocasión, en torno a la súbita amnesia del inquietante ex Comisario General de Información, Telesforo Rubio.
Rubio es uno de esos altos cargos de las FF.SS. que ha hecho carrera con el PSOE desde los infames días del 11-M. Al actual agregado de Interior en la Embajada de España en Moscú (donde se embolsa un sueldo de cine), se le acusó de hacer desaparecer un informe que vinculaba a etarras con islamistas en aquel atentado a lomos del cual llegó Zapatero a la Moncloa. Ahora, en el caso Faisán, la propia Policía apunta a que Telesforo intentó borrar pruebas clave (grabaciones telefónicas) del soplo a ETA.
Todo ello, indudablemente grave. Y con el tufo a corrupción institucional que suele desprender Interior cuando gobiernan los socialistas. Cuando no lo hacen, sus agentes “durmientes” suelen dedicarse a preparar el regreso de “los suyos”.
Dicho lo cual, el PP debería pensar en algo más que conseguir derribar a Pérez R. Y, en su camino de intentar convencer a los españoles de que no llegará al poder por W.O. (walk over) del incompareciente Felón, sino por méritos propios, la desvergonzada y multimillonaria trama de los expedientes de regulación de empleo de la Junta de Andalucía debe erigirse en una Omaha Beach sin condiciones. En una cabeza de playa desde la que llegar a Madrid.
¿Por qué este apuntador piensa así? Porque la denuncia y exigencia de depuración de responsabilidades en esta red de mangancia a gran escala (700 millones de euros que podrían ser el doble), con altos cargos del PSOE, de la Junta de Andalucía y de los sindicatos “en la pomada” no puede despacharse con una fugaz rueda de prensa en Génova, con Pons trayéndose “por los pelos” en el AVE a ese tan honesto como incansable candidato sevillano que es Juan Ignacio Zoido. Y postergando nuevas comparecencias, en especial de pesos pesados a nivel nacional, por ir a remolque de otros acontecimientos.
Quien quiera ideas sobre qué estrategia adoptar, que imagine por un instante el despliegue que, por tierra, mar y aire estarían haciendo Ferraz y sus múltiples terminales con una trama de semejantes características. Tendrían pontificando hasta a Belén Esteban y los de GH…
En fin. Los populares van a preguntar también este miércoles al Vicepresidente Tercero, Manuel Chaves, y al Ministro de Trabajo, sobre ese escándalo que ayer mismo deparaba otro implicado: el cuñado del líder del PSOE en Sevilla. Otro que se lo llevó “calentito”.
¿Y después qué? Insisto. Se equivocará el PP si con una tropelía que -tirando por lo bajo,¡¡¡ triplica el presunto montante de los golfos de la Gürtel!!!- no hace bandera absoluta del Caso ERE-Mercasevilla. Aunque sea en un país tan blandito y laxo de principios que, con 5 millones de parados, no sale del Barça-Madrid, del Cuéntame, La República, e-te-cé y de la telebasura variada, mientras en lo único en que piensa es el próximo puente.
Que alguien se lo cuente a Ángela

Una Consejería de Empleo de una autonomía que pone en marcha un “fondo de reptiles” para pagar ERES´s fraudulentos. Como en aquella visionaria murga de Carlos Cano, el “¡Colócanos, colócanos!” constituía la divisa. Así era. La multimillonaria red colocaba a falsos prejubilados en expedientes de regulación de empleo (ERE) financiados por el Gobierno autonómico.
Daba igual que no hubiesen trabajado en la empresa objeto de ERE. O que no hubiesen trabajado en ninguna otra. Se llegaron a pagar hasta 150.000 euros…a viudas, a trabajadores contratados para el business... unos meses antes de cumplir la edad de jubilación. Incluso se ha detectado la concesión de dos prejubilaciones al mismo paisano. El personal, eso sí, cobraba religiosamente su "paga", en dinero que se le ingresaba cada mes y que sacaba tan ricamente de su cajero automático.
Pero la gran jugada estaba en las subvenciones.
La trama incluía al “agraciado/a” en un expediente y la empresa de marras (siempre cercana al Partido, Gobierno o sindicato afín) trincaba la subvención. Y que en ocasiones rondaban el millón y pico de euros.
Se calcula en casi 700 millones (más de 100.000 millones de pesetas) el desfalco. El triple de en lo que se ha estimado el Caso Gürtel. Y eso siendo optimistas: podría alcanzar el doble por las cantidades aprobadas que quedaron pendientes de pago.
Del grado de perfección, impunidad y aquiescencia por parte de las máximas esferas da idea un hecho: se estudió dar a la trama cobertura legal. Con ese fin, ocho borradores de decretos y otros diez de órdenes circularon por ciertos despachos. Nunca se llegaron a tramitar.
Como suele suceder, los que empezaron a “cantar” son algunos que se quedaron sin el pastizal. Pero el testimonio que hace explotar el caso es el de un ex director general de Empleo. Confiesa que el engranaje funcionó durante la década que estuvo en el cargo. Treinta años de régimen facilitan mucho las cosas.
Confesión. Confirmación. Y expresión, literal, piedra del escándalo: un “fondo de reptiles” para “empresas en crisis”. Y todo un iceberg que empieza a emerger. La punta del mismo fue un caso de corrupción con uno de los ayuntamientos más importantes de España de por medio y una red de “trinque” con un mercado de abastos como campo de operaciones.
Sólo fue el inicio. Ahora, hay al menos cinco consejeros implicados, varios directores generales, altos cargos, y miembros del servicio jurídico de tan creativa Consejería. Ex alcaldes, sindicalistas, y militantes también están en la pomada. El Defensor del Pueblo, un tipo habitualmente “bizcochable”, habla de “inquietud y gran preocupación” ante las evidencias que se están conociendo.
Porque la ciclópea y hedionda masa de hielo va asomando un poco más cada día. 37 falsos prejubilados más detectados y siete detenidos, sólo este martes. Ya son 13.
Nadie cree que la cúpula del régimen no estuviera al tanto. El presidente de esa comunidad autónoma y Secretario General del Partido en la misma; su predecesor, actual Vicepresidente Tercero del Gobierno y presidente de honor del Partido a nivel nacional; también el que fuera su mano derecha durante lustros y al que se trajo a Madrid como Secretario de Estado.
Asisten anonadados a este seísmo de corrupción cañí con epicentro en las cloacas del régimen 1,2 millones de parados y 300.000 hogares sin ningún tipo de ingreso.
Imaginen que la inmensa tangentopoli se hubiese descubierto en la comunidad de Madrid, la de Murcia, o la de Valencia. Arderían las calles y los telediarios. Ha ocurrido en Andalucía. Suerte que gobierne el PSOE. Que alguien se lo cuente a Merkel. Como lo de Cataluña.
Tontos y mamones

El caballo de Troya que volará la integridad territorial de lo que va quedando de Hispania se llamó “Estatut”. De Cataluña, que desde que sus señorías pinganillean, hay que dejar claro de dónde. En esa bomba de relojería fabricada -y reparada cuando se le paró el temporizador- por el Ignaro Incapaz en 2006, figuraban 40 nuevas competencias que terminarán de talar la ya de por sí frágil arboladura constitucional.
Once (de las cercanías de RENFE a la inspección de trabajo) ya les fueron servidas al tan voraz como inepto Tripartito.
Restan 29. Durante el trayecto, nada importó, sin embargo, a los gobernantes catalanes que la norma estuviese sub iudice, hasta que el TC falló sobre ella cuatro años y medio después. En ese ínterin, aprobaron medio centenar de disposiciones, en una política de hechos consumados sin parangón en ninguna democracia europea.
Y es que Cataluña, por si usted, amable lector de estos apuntes, lo ignora, es la comunidad autónoma donde no rigen muchas de las leyes que los demás tenemos que cumplir. Incumplimiento impune y chulesco de leyes, pero además de sentencias. Los dictámenes del TC y del TS que no interesan al establishment nacionalista (el 85 %, de izquierda a derecha) directamente se ignoran, convirtiendo en un mal chiste el artículo 118 de la Constitución, aquel que rezaba que “es obligado cumplir las sentencias y demás resoluciones firmes de los Jueces y Tribunales, así como prestar la colaboración en la ejecución de lo resuelto”. Ja.
Sirva la anterior introducción para entender la visita ayer del presidente de la Generalitat. Arturo Mas y Gabarró, más conocido como El Malo de Shrek, realizó ayer su primera visita a la Moncloa desde su llegada a la Generalitat. Y lo hizo ¿alguien lo duda? Más que como “president”, como “cobrador del frac”. Le faltó portar un atttaché con la pegatina “El Cobrador del Mas”.
Mas vino para ver “qué hay de lo suyo”. Y no sólo lo vió. Sino que, una vez más se lo llevó.
Y lo suyo, transferencias pendientes aparte, era meterle un nuevo mordisco al “Estat” para intentar suturar la sangrante herida producto de 8 años de dispendios, los de embajadas, lanzas y saraos varios producto de la insaciable y payasesca mente de los Montilla, Carod y compañía.
Baste un dato: Cataluña soportará una deuda de 40.000 millones de euros en 2012. Y un “tebeo” sin apenas repercusión en mercados y economías internacionales, el Finantial Times advierte estos días del peligro de la ingente deuda de Cataluña para España. Un “pufo” agigantado por la nefasta gestión del Tripartito, es cierto, pero alimentado por el inagotable apetito del soberanismo marchaatrás de la ardiente muchachada de CIU.
Por eso, El Malo de Shrek se fue a ver a Mr. Bean. Y éste, siempre solícito, le sacó la banderita habitual a la puerta de Moncloa, para conseguir el efecto de negociación bilateral, de igual a igual entre estados soberanos (siniestra moda que puso en boga cuando empezó a dinamitar la estructura de este pobre país).
Lo que le ha arrancado en esta ocasión: autorización para seguir endeudándose hasta las trancas, saltándose a la “correbous” (que los toros son cosa española y además prohibida) las advertencias de la UE.
Y además, de propina, 759 millones de euros para infraestructuras.
A cambio, el zombi leonés podrá seguir jugando a las reformas sin sustos en el Congreso de los Diputados. Quid pro quo. No queda ahí todo. El político barcelonés ha dejado claro que su Gobierno “pasa” de las reticencias que pueda despertar esta nueva tajada en otras comunidades. Y aviso a los navegantes, con esa reforma de las cajas que entusiasma a botines y demás escualos de la hedionda charca financiera patria: Cataluña no quiere perder “músculo financiero” por lo que aspira a que las cajas regionales sigan teniendo su centro de decisión en la comunidad. Todo, haya mediado o no cigarrillo rubio entre Lord Farquaad y Bean, muy risueño y civilizado.
Esto es España. O lo que va quedando de ella, en febrero de 2011. Y por si aún albergan alguna duda sobre lo narrado en este apunte, les dejo una reflexión ciertamente clarificadora: “Cataluña es a España lo que Alemania a Europa, la locomotora económica, la teta de la que chupan todos". Lo ha dicho otro independentista, aunque éste no de la modalidad “a plazos”. El regüeldo corresponde a Joan Ridao, el secretario general de ERC. Al final es en lo que nos dejan.
Como tontos, y encima, como mamones.
El día de la marmota en Moncloa

“Señoras y señores, se va a proceder a la firma del acuerdo económico y social para…”. Toma ya. Y con speaker. Sólo faltaron las fanfarrias. Así se anunciaba en el Salón de Tapices el Pacto de la Foto (otra más) del peor presidente de la Historia de España.
De la misma a la que, en el discurso posterior -no era cuestión de desaprovechar los micrófonos- incluía en ese “grupo de grandes naciones que sabe ponerse en pie y volver a caminar”. Hilarante. Sobre todo viniendo del personaje que afirmara en el Senado, en un no tan lejano 2004, que el concepto de nación era “discutido y discutible”. Tal vez sea necesario recordar que se le preguntaba por la española.
Pero…qué foto, amables lectores. Fotografía, en rigor, para vender un acuerdo vacuo e inane, y que sólo persigue poner rostros (¡¡y tanto!!) a las reformas a las que mañana pasará revista en su fugaz visita Frau Merkel. Y a la que no se ha querido sumar -en estudiada mise-en-scéne…- nadie del resto del arco parlamentario. No acudió un solo portavoz, pese a estar todos invitados (mayo aguarda, con urnas que darán de comer a mucho estómago agradecido. Con las cosas de comer no se juega).
En esa instantánea del alipori, y a la izquierda del Ignaro Incapaz, el ministro de Trabajo (no es un sarcasmo. Así lo denominan en un país que roza los 5 millones de parados). Los dos, sonrientes, el mismo día en que el paro oficial les arroja 131.000 dramas más a sus marmóreas jetas. Y junto a ellos, entrelazando manos (¡¡qué bonito!!), dos parejitas casi de hecho: por un lado, los Laurel y Hardy del sindicalismo subvencionado, el que nos cuesta a usted y a mí un dídimo y parte del otro. Y que estarían llamando a las barricadas si, con la que está cayendo, el de en medio de la foto fuese un señor de Pontevedra.
Por otro, dos barandas empresariales, uno de ellos el anasagastizado nuevo capo de la patronal (española), el mismo que apoyara un estatuto de autonomía que reventaba las costuras de esa nación que finge haber descubierto ahora el Ignaro Incapaz. ¿O no se refería a la española? A lo mejor se lo desvela cigarrito en mano (qué tiempos, José Luis, los de El Pacto del Tabaco…) la semana que viene, al “cobrador del Mas”, cuando venga a por lo suyo.
La imagen. La que hoy llevan a portada todos los periódicos. Mirando la foto, sólo he echado en falta tres posantes más: un nacionalista, un banquero y un representante de la Corona. Habría sido la verdadera foto del Régimen. La del colapso que viene. La de la desfachatez que nunca se fue. La de este perpetuo Día de la Marmota en que vivimos.
Obsérvenlos. Están encantados de conocerse. Ellos no tienen problemas ni para encontrar trabajo, ni con la pensión, ni para llegar a fin de mes. Tan sólo para hacerse sitio en la foto. La que "infunde confianza", suelta a modo de adorno el risueño zombi leonés. Sobre todo entre tanto vivo.
Entre el pesimismo y el desencanto

"España no puede competir ni en Europa ni en el mundo con 17 comunidades autónomas aspirando a convertirse en mini-estados". (José María Aznar, Madrid, 31 de enero de 2011).
“Nadie como Aznar ha alimentado ni generado más votos a los separatistas. Cuando el PP habla de recentralizar el Estado, es evidente que lo que quieren hacer es desconectar a las CCAA. Desenchufarlas. Apagarlas”. (José Blanco, Zaragoza, 29 de enero de 2011).
“Cuestionar el diseño actual del Estado de las Autonomías sería hoy un disparate". (Rajoy, El Mundo, lunes 31 de enero de 2011).
Tres sentencias. Sus protagonistas: pasado, presente y futuro del Gobierno de España. El primero es el más sincero, pero a la vez el más desahogado. Habla a toro pasado. Lo hace siete años después de su traumática salida del poder (al que llegó de la mano de los pactos del Majestic, cuando decidió hablar catalán en la intimidad). Pero es que además, no puso remedio cuando pudo, cuando cabalgaba a lomos de una (a la postre) letal mayoría absoluta.
El segundo no conoce la palabra sinceridad. Ha hecho del trazo grueso y de la chusca mentira más que una política “concetual”. Por eso, a su manera, es coherente. Especialmente porque la alianza de su partido con los que no creen en España ni como nación ni como Estado le ha permitido llegar a ministro. Incluso jugar a las intrigas, una vez maten al padre político, para soñar con ocupar su puesto. Un sujeto que no aprobó ni primero de Derecho, fantaseando con alcanzar una Secretaría General, y, quizá, la presidencia de un Gobierno. Es humano. ¿Cómo no seguir con el tinglado?
El tercero…El tercero es el que causa mayor desazón, el que produce más tristeza. La de lo inevitable.
No hay cascabel. Pero tampoco gato. Desengañémonos. Ni lo hay, ni lo habrá. El pandemonium autonómico, el ruinoso sistema al que Europa mira entre el escándalo y la alucinación, es parte del negocio.
Nadie en esta santa -o condenada- tierra va a poner en almoneda el suculento statu quo le proporciona un estado elefantiásico al que parasitan desde hace lustros. Nadie va a enfrentarse a una rehala de taifas regida por la insolidaridad de insaciables reyezuelos que han copiado lo peor de la metástasis nacionalista. Mucha gente vive de ello. Como también de unos partidos políticos transformados en sectas donde la democracia interna es anatema. Y donde se premia el servilismo en vez de la capacidad.
Por eso, no cabe esperar que los dos grandes partidos se pongan de acuerdo, como se haría en cualquier país “normal”, en “replantear” (este país es el reino del eufemismo) un modelo de Estado que no es otro que el del saqueo; tampoco, -y requeriría de menor complejidad-, modificar la Ley Electoral, el auténtico catalizador de este nuevo 98 que estamos viviendo (el germen está en las concesiones sin freno a los nacionalismos y en un malhadado Título VIII. Por cierto: ¿cuándo se dirá le verdad sobre la chapuza perpetrada por ese septeto conocido -otro eufemismo- como el de “padres de la Constitución”…?).
Lo peor, lo que a este apuntador le induce a la melancolía es saber que aunque uno de esas dos máquinas de colocar mediocres tuviese la facultad de hacerlo, gracias a una eventual mayoría absoluta, tampoco se atrevería. Nadie. Absolutamente nadie con posibilidades reales de arribar a la Moncloa se plantea acabar con el “chollo”, esa palabra que tanto repite el hombre que asegura “arreglará la economía en 2 años” (sic).
A quienquiera que fuese, no le dejarían, los primeros los barones de su propio partido. Lo otro, lo segundo, es que tampoco lo van ni a intentar. No hay redaños. El cáncer autonomista hace tiempo mutó en nacionalismo voraz. Y se sabe fuerte en un país de débiles. Por eso lo seguirá siendo. Y por eso continuará carcomiendo lo poco que queda de estructura común del Estado. El Hombre Impasible no aplicará tratamiento alguno, más allá de políticas tan cosméticas como pasajeras.
Asumámoslo. La decepción será menor. Es lo que hay.
Un tipo honesto

Siempre me lo pareció. Pese a pertenecer a un ecosistema de profesionales de la subvención, siempre atentos a la pancarta y o al guiño progre. Me ganó para su arte cuando demostró que en este país se podían hacer películas que no versaran sobre el mismo coñazo (y además siempre desde determinado sesgo) de la Guerra Civil.
Tan irónico como talentoso, este “gafapasta” genialoide no será Kubrick, pero ha hecho cosas muy estimables en su ámbito. Y la última fuera de él. Alex de la Iglesia ha anunciado que hará uso de ese verbo que no se conjuga en las Españas. Sí, dimite como Director de la Academia de Cine por no estar de acuerdo con la Ley Antipiratería en Internet.
La conocida como “Ley Sinde”, que PSOE y PP (¿ahora sí, Mariano? ¿ahora no debe dimitir la Ministra de bellos y notables pabellones auditivos, González Pons? ¿tanto miedo le tenéis al lobby de la Zeja, Arriola?) han aprobado dos meses después del primer intento, es para el dimisionario director una ley “impopular”. De acuerdo, Alex. A lo que añades que “no conviene a nadie”. Ahí he de disentir. Sí que es conveniente, pero para empresas del sector, multinacionales y productoras de cine, música y TV; para los grandes grupos de comunicación; para los principales bufetes y sobre todo para los forajidos de la Banda de Teddy, más conocida como SGAE. (Entrañable el multimillonario artista gaditano de Moratalaz, Alejandrito Sanz, festejando la ley con un “se ha hecho justicia” . A ver si se la haces tú a las canciones que escribías antes de montarte en el dólar y te pones a crear un día de estos. Que ya te vale y me has partío el corazón, picha).
Garantías con la intervención de un juez y una Comisión de Cultura. Son los cambios introducidos al texto que abortaron en diciembre, y con el que defienden esta Ley los dos grandes partidos y CIU, que siempre está por medio cuando de recaudar se trata. Y al ciudadano, que le vayan dando, que como no paga ya el impuesto revolucionario del canon digital, ahora deberá pagar el de un DVD o un CD aunque aquí cuesten mucho más que en países de nuestro entorno con salarios y nivel de vida mucho más altos. Todo por la pasta, y con la coartada-mantra con la que irrumpen y atracan hasta en los banquetes de boda: “alto, derechos de autor”. La libertad de compartir archivos con quien te dé la gana sin que te persigan y censuren, la de información, el derecho a la intimidad y el secreto de las comunicaciones al guano.
En fin, Alex. Te empezaron a crujir por ser honesto, al reconocer que hacías lo que todo dios: bajarse series, películas y música de la Red. Lo extraño es que no te lapidaran cuando confesaste que te bajabas porno. Si en la Comisión que se van a sacar de la manga mete mano Leire Pajín te habrían mandado al talego. Has anunciado que te vas. Una decisión encomiable, pero sobre todo digna. Hace tiempo ganaste un espectador. Desde hoy te has ganado mi respeto. Menudo guión te podrías escribir con lo que has vivido entre políticos. Este apuntador te sugeriría una segunda parte de aquel visionario relato tuyo de hace unos años. Llevaba por título “Payasos en la lavadora”.
Apocalipsis Mayo

Una frase. “Nada más llegar, he olido a triunfo”. Como el Teniente Coronel Kilgore cuando olía napalm (“…bombardeamos durante 12 horas y cuando acabamos aquella colina olía a...¡ victoria!), y también como aquel inolvidable militar lunático que interpretara Robert Duvall (“¡qué delicia olerlo por la mañana!"), Rita Barberá hizo alarde de pituitaria en la mañana del sábado al llegar a Sevilla.
La observación de la alcaldesa de Valencia en la Convención Nacional del PP sintetiza muy bien el ambiente que reina en las huestes populares.
Como también la instantánea que ha ilustrado portadas un día después: la de esa tribu de Brady que ya ha iniciado el tránsito del vídeo de encargo para coger, sin prisa pero sin pausa (no sea que conduzca Uriarte), el autobús del poder. En la foto de marras, Mariano Ness y sus intocables aparecían risueños y dicharacheros en mitad del autocar que les transportaba de regreso al alegre “happening” pepero. Sólo les faltó entonar “qué buenos soooooon, los padres marianistas….qué buenos sooooon…que nos llevan de excursión”.
Y es que, en estos tiempos, todo es harina en el Partido Popular. La que falta en familias y empresas españolas en medio de la peor crisis desde la posguerra, se atisba, se tiene casi a punto de caramelo en Génova. Atrás quedó la mohína de Valencia, donde hace dos años y medio Rajoy tuvo que caminar sobre un alambre lleno de brasas para salir vivo de aquel congreso.
Los entre 15 y 18 puntos que ahora le conceden la mayoría de sondeos han cambiado el panorama. Se acabaron las rencillas, el navajeo y los críticos, y hasta Josemari se funde en abrazos con un Mariano que ni echa de menos a FAC (de foros por Asturias) ni se inquieta por el futuro judicial del otro Paco, su ya no tan íntimo Camps.
Y del sarao hispalense del PP (éxito organizativo que se anota ese campeón de muñidores que es Arenas), poco más que rescatar, salvo el anuncio del gran líder de que acabará con las privilegiadas - y sangrantes- pensiones de los políticos. Amén, Mariano, pero a ver si es verdad porque hace un mes tu partido y el PSOE lo rechazásteis cuando lo propuso Rosa Díez. Y de euforias, tú verás, pero de aquí al 22 de mayo (autonómicas y municipales) queda un trecho...
El otro punto de atención en un fin de semana la mar de entretenido ha estado en Ferraz. Los socialistas contraprogramaban las convivencias de la muchachada pepera con una reunión del Ignaro Incapaz y sus barones. El objetivo: que en la acera de enfrente no chuparan demasiados telediarios y escenificar que los disidentes están controlados.
Porque no es tan sencillo despotricar contra el Nº 1 con él delante que hacerlo en la radio. Así que, el miedo a Zparo pudo más que el miedo al 23/5/11, cuando los virreyes sociatas tendrán que acoquinar la primera factura de la juerga montada por su jefe. En todo caso, y por si las flais, cierre de filas con apoyo a las reformas que le imponen desde Europa: pensiones, negociación colectiva y cajas. Eso sí, me cuentan que, casi en tono de súplica, ministros y señoritos autonómicos pidieron al presidente pactar con los sindicatos “porque sólo nos faltaba otra huelga general”.
“He visto un caracol. Se deslizaba por el filo de una navaja. Ese es mi sueño, más bien mi pesadilla: arrastrarme, deslizarme por todo el filo de una navaja de afeitar, y sobrevivir”. El coronel Kurtz se desahogaba con esta onírica analogía cuando, en “Apocalipsis Now” (1979) filosofa sobre la guerra y los mandatarios. Lo hacía en la piel de un crepuscular y orondo Marlon Brando. Zapatero no está en Vietnam, donde según el protagonista de esa joya del cine, el Capitán Willard, (Charlie Sheen) “la mierda” (sic) se acumulaba tan rápido, que necesitabas “alas para salir volando” (algo que deben pensar hoy día el actual capitán socialista, Pérez.R. y el resto de oficiales del Estado Mayor del PSOE).
Pero Zapatero-Kurtz sí sabe que está en el filo de la navaja (europea) y sólo intenta sobrevivir todo lo que pueda. Como aquel tarado en medio de la jungla. Porque es un cadáver político, y es bien consciente de ello. ¿O no? Sea como fuere, su Apocalipsis será en mayo. Si antes al zombi leonés no le dan un empujoncito. Por cierto ¿recuerdan quién acaba con el tarado de Kurtz en la peli de Coppola? Mucho cuidado con Willardcaba…
Se blindan

Se aferrarán al cargo hasta el último segundo. Muchas miles de mamandurrias (sueldos, tertulias radiotelevisivas -son siempre los mismos, algunos mudan ya al quedarse sin pesebre - dietas, chóferes, secretarias y visas) y de barras libres al nepotismo y la prevaricación están en juego. La ubre hay que exprimirla a fondo.
No, no van ceder una sola oportunidad. Perfectos inútiles en la vida real (la que requiere levantarse a las 7 de la mañana para luchar por un negocio, una empresa, llenar la cesta de la compra, pagar la hipoteca, malvivir con una pensión de miseria, o hacer cola en el paro), son profesionales de la política en el peor sentido de la palabra. Y de ningún modo van a facilitar su desalojo. Incluso aunque el marianismo haga lo de siempre: acomodar a muchos de ellos para hacerse perdonar la vida. Si acaso, todo lo más, piensan estar fuera del chollo un corto espacio de tiempo. Y por eso han puesto en marcha una doble estrategia: retrasar al máximo la democrática patada en el tafanario y acortar todo lo posible el regreso.
Violencia política en Murcia. Si no gobiernas, mete miedo. Una ciudadanía ovina que sólo piensa en el próximo puente te premiará. Nada que descubrir, se puso en marcha hace años. El banco de pruebas fue el Prestige. Se doctoraron el 13-M.
Restauración de la censura. Amenaza de multazo, cierre y persecución a cualquier medio de comunicación discrepante. Con atención especial a los que consiguen el favor del público. El laboratorio de algo que sería inaudito en cualquier democracia occidental lo abrió la Generalitat montillesca hace 3 años. El CAC asentó definitivamente la ciénaga catalana. Ahora (y con la burda excusa de vigilar la telebasura), ultiman un engendro similar a nivel estatal.
Hoy (por ayer) han dado un paso más: control del Tribunal Constitucional. Ya tiene nuevos presidente y vicepresidente, Pascual Sala y Eugeni Gay. Dos magistrados afines, firmes defensores del Estatut y que votaron en contra de los recortes a ese rejón de muerte a la Constitución. El marcador del “tecé” queda de esta forma: progresistas 7, conservadores 4.
Se blindan. Y todo quedará bien atado. Lampedusa Gran Reserva.
La vergüenza de Babel

No dejan de humillarnos. Diría que hasta se regodean en el escarnio. Los políticos, esa maldición divina que representan en este país de caínes, truhanes e indolentes, vuelven a la carga. La última de su bochornosa saga la han estrenado en el Senado. Sus señorías han decidido gastarse 350.000 euros al año en la contratación de 25 traductores de euskera, gallego, catalán y valenciano. A 12.000 del ala la sesión.
Desde ahora, si a los señores senadores no les sale del níspero hablar en español (español y no “castellano”: imponer este término fue la primera victoria semántica impuesta por la presión nacionalista. Ya lo dijo Cela: “castellano es lo que se habla en castilla, español en España”), o si lo hacen, pero el oyente legislador tiene ganas de hacer el numerito del pinganillo -400 auriculares han comprado- y oírlo en su lengua “cooficial” (otra concesión que pagamos, y de qué manera…), un intérprete les traducirá.
Traducción no para invitados alemanes, japoneses o swahilis, no. Serán conveniente (y nada gratuitamente) interpretados para que un señor de Cuenca, Baracaldo o Don Benito se entere de lo que dice otro de Salou, Vigo, Bilbao, o Cullera.
Hay que aclarar que el “show” lo montan no en el Salón de Plenos, porque en la cafetería, o en el restaurante (donde por cierto, por si Vds. lo ignoran, se come bien a un precio más que económico, como si sus señorías necesitasen más bicocas ), cerveza en mano, comentan la jugada con perfecto dominio de la lengua de Cervantes.
Así que, al circo de las banderitas, añádesele el de los pinganillos. Lo intentaron en varias ocasiones en el Congreso, pero al final (y gracias a la insistencia del nacionalismo catalán, el mismo que persigue el “espanyol”, idioma “cooficial” pero vetado en instituciones políticas, educativas, y medios de comunicación. El mismo que cisca en todas y cada una de las sentencias del TS, bajo el silencio gallináceo del Gobierno ZP y en la propia Constitución, artículo 118: “Es obligado cumplir las sentencias y demás resoluciones firmes de los Jueces y Tribunales, así como prestar la colaboración requerida por éstos en el curso del proceso y en la ejecución de lo resuelto”’) lo han conseguido en la Cámara Alta. Nacionalistas ...y PSOE. Ojo al dato.
Es el esperpento, oneroso esperpento, que representa a ese Estado plural, plurinacional, plurilingüístico, de la plurigilipollez, que nos han intentado instilar durante los últimos 7 años. Y que -a las pruebas me remito, echen una ojeada cada día a cualquier periódico- no ha hecho más que exaltar lo que nos separa, en detrimento de lo que nos une.
No apelaré a lo superfluo de un nuevo gasto en medio de la ruina y de los 5 millones de parados que calcinarían cualquier conciencia (en caso de que nuestros gobernantes la tuvieran, claro). De ninguna manera. Este bufo montaje que desde ayer será habitual, y que ya visualizamos en aquella Comisión en la que dos andaluces (Chaves y Montilla) tuvieron que echar mano del pinganillo para entenderse, sería igual de ridículo aunque esta tierra de conejos nadara en la abundancia.
Permítanme que, ya que le he citado, finalice evocando las palabras de nuestro Nobel de literatura en el II Congreso de la lengua española, celebrado en Valladolid, en octubre de 2001: “digna y suficiente, firme y saludable, lozana y adecuada. Así es nuestra lengua”. Declaración de principios a la que Cela sumó una profética advertencia: “Tendremos que estar alerta, para evitar que el español deje de ser la lengua común de los españoles, lo que sería un despropósito histórico e incluso político”. En esas están. En esas estamos.
Dos sentencias. Dos castas

Uno. 68 años de edad, natural de Guecho; 10,2 millones de sueldo y se jubilará con 85 millones de euros. Alfredo Sáenz Abad, el ejecutivo mejor pagado de España, nº 2 de Botín, desde que le fichara del BBV como si fuera Figo (Botín y Pérez se parecen en muchas cosas, ambos manejan periodistas, gobernantes y hasta jueces) ha sido emplumado por estafa y denuncia falsa. El Supremo le condena a 8 meses de prisión, multa e inhabilitación por cometer los delitos citados contra unos deudores de Banesto, entidad que presidió tras ser intervenida en 1993.
Sí, Sáenz fue administrador provisional del banco “levantado” a otro dechado de probidad, Mario Conde, y bajo mandato (como “mero agente”) del Banco de España. Más tarde, casualmente, se lo quedaría el Santander. Un año después Botín regalaría a Sáenz más de un millón de acciones de Banesto y le haría consejero delegado. El premio al “salvador de bancos”, como le definiera ahíto de ironía el socialista Martínez Noval en la Comisión Banesto.
El tipo más poderoso de España (Zapatero lo sabe bien, fue a él a quien acudió a ver cuando se le acabaron las trolas sobre una crisis que decía no existía) no ha dicho “ni mú”, pero su galaxia de abogados ya prepara el recurso al TC. Pobre Alfredo, con ser vos quien sois, sin embargo no llegáis al calcañar de Il Don Emiglio, cuya potestas le permitió incluso cambiar la ley. No en vano, existe una doctrina procesal en España que lleva su nombre: la “doctrina Botín”, que le libró de ser empitonado por la Justicia en el caso de las denuncias de crédito, reventando de paso el artículo 125 de la Constitución. Una auténtica aberración jurídica consagrada gracias al poder del jurdó.
El otro. 30 años, madrileño. Cerca de 70.000 euros anuales. Sin contar otras gabelas. Ignacio Uriarte Ayala, aka “Nacho Uriarte”. Ha protagonizado una fulgurante carrera dentro del PP del marianismo. Sin profesión conocida, sus habilidades como aprendiz de aparatchik le han aupado de Presidente de Nuevas Generaciones a diputado nacional por Valencia y a miembro de la Ejecutiva Nacional. El TS le acaba de condenar a una multa de 2.400 euros y a la retirada del carnet de conducir durante 8 meses por dar positivo en un control de alcoholemia en un accidente de tráfico el pasado febrero. Después de unos días de cierto eco mediático, se vio obligado a dejar el puesto de vocal de la Comisión para la ¡¡Seguridad Vial!! en el Congreso. Y ahí se acabó la historia, que en este país todo pasa en unos días, y la memoria sólo vale cuando es Histórica y se utiliza para exhumar fiambres y atizar con ellos al vecino.
Por si acaso, el eterno joven no tan joven, PPijo con barba y elaborado look casual, que pusiera de moda los polos sin cocodrilo en lo saraos de la gaviota fue exculpado por “popes” del partido como Cospedal, Fraga y el ínclito Ruiz Gallardón. El faraón capitalino puso al dipsómano Uriarte de “ejemplo" por dimitir como comisionado (sólo dejó esa vocalía, de los demás chollos, ni uno) porque “no es en los momentos fáciles cuando se conoce a la gente”. Aún más sembrado estuvo el portavoz Pons con aquel “has convertido el peor momento en el mejor de tu biografía". Oda al Adenauer del Johnnie Walker.
Uriarte (Nacho para los enrolladetes, que apunta muy alto en el escalafón con el PP de nuevo en la Moncloa), el hombre que defendiera ardorosamente en su blog a José Bono en pleno escándalo por su multimillonario patrimonio, tendrá, en fin, que ir una temporada en taxi. Cuando salga de farra o simplemente quiera llevarle unos papeles a Mariano (no es descartable la técnica del “gañote”, que encima te ahorras la gasolina). Lo que no nos ha ahorrado es (una vez más) un pésimo ejemplo de un prócer patrio. “Sueño con la normalización de nuestra política y que todos trabajen por España” (Nachouriarte dixit). Don Ignacio, este apuntador es de muy modesto conformar, y, créame que, si no lo hiciesen por nadie, también le bastaría.
Actos irrelevantes

A Pedro Cruz, Consejero de Cultura en la Comunidad de Murcia (PP), le han partido la cara. Este sábado le siguieron hasta el portal, le arrearon con un puño americano y lo mandaron al hospital: cuatro horas de quirófano y el rostro sujeto por decenas de puntos y placas de titanio. La salvaje agresión sucede a la del pasado 22 de diciembre, en la que un grupo de sindicalistas exaltados golpeó a un senador popular y lo intentó con otro alto cargo.
¿Qué está pasando en Murcia? Nada bueno. La paliza a Cruz se enmarca (periodísticamente) en las protestas que ha desencadenado la Ley de Ajustes puesta en marcha por el Gobierno Valcárcel para reducir un déficit y un gasto desbocados. Tanto PSOE como PP condenan el brutal asalto, y los socialistas piden que “no se utilice como arma política”. Probablemente los socialistas no lo habrían hecho de ser el golpeado un político de su partido…¿seguro…?. Lo de los populares es más enternecedor, responsabilizando al Ministerio del Interior que dirige el mismo tipo que alentó a cercar las sedes del PP aquellos días de infamia de 2004.
Insisto: ¿qué está pasando en Murcia? ¿Nos hemos vuelto locos? El espíritu de este escueto apunte no puede estar más lejos que de trazar una burda traslación a lamentables hechos de los años 30, como he presenciado en Teleconde, la misma “televisora” que insta a violar determinadas leyes cada noche (por ejemplo, la del Tabaco). Pero tampoco poner sordina a una auténtica barbaridad que le puede costar un ojo de la cara a un político -literalmente-, como están haciendo cadenas y diarios zapateriles. El tratamiento informativo que aplican a esta noticia es el mismo que estas teles "amigas" otrorgan a las reyertas de fin de semana con que rellenan esos telediarios siempre tan poco molestos con el poder.
Ni una cosa ni otra, amables lectores. Pero sí llamar la atención en cuanto a lo que no son, de ninguna manera, “actos irrelevantes”, como la pasada navidad dijo el delegado del Gobierno en Murcia, un tal González Tovar. Un señor de un rostro de hormigón armado, que debería presentar la dimisión inmediatamente ante la gravedad de lo ocurrido. Claro, que con él (y por asuntos de mayor envergadura) el “sosias” cántabro del gran José Mota.
Paletos con pistola

Paletos con pistolas. Tres bufones encapuchados con boina y puño en alto. El atrezo, el habitual, con esa bandera que un demente racista, traumatizado desde que un “maqueto” le birlara una novia, se inventó fusilándola de la Union Jack británica.
La primera vez que los vi en la tele, era un crío. Me dieron miedo. Hace ya bastante tiempo -demasiado- que me producen pura y simple vergüenza. No tanto la que producen una banda de asesinos profesionales de la extorsión y el narcotráfico. Sino la que suscita la rendición moral de una nación que un infausto día (quizá desde que aceptó su metalenguaje perverso) legitimó su chantaje. Y, con él, el modus vivendi de una serie de desahogados pícaros de moqueta: los que aquel botarate ex jesuita con mandíbula mussolinianna bautizara como “recolectores de nueces”.
Unos son unos cretinos. Criminales lobotomizados, sí, pero cretinos. Los otros, unos espabilados. Los que viven de una colosal trola basada en el lavado de cerebro a que han sometido a varias generaciones de vascos. Y de un país acobardado e inane que les permite lo que cualquier democracia asentada jamás habría siquiera tolerado.
Son los que llevan 30 años llevándoselo crudo mientras crean merluzos de caserío y apellido con “k” que hasta hace nada acababan descerrajando tiros en la nuca o poniendo bombas. Pero los bravos “gudaris” se extinguen: los valientes e iletrados jovencitos euskaldunes han sucumbido a la epidemia, tan española hoy, que representa la “generación ni-ni”. Y sólo la moqueta pide paso. Además, nunca lo tendrán tan fácil en Moncloa. Atención al reparto de papeles, entre nuestro Fouché alopécico (ese “malo oficial” al que el periodismo lamelibranquio alaba hasta cuando ventosea), y el del no tan incauto Marcelino. Ferraz sigue haciendo cuentas, y para cuadrarlas calcula deberían converger dos vectores: un “alto el fuego” (sic) irreversible y la renuncia (muy a su pesar, resistirá hasta que ardan los últimos pasillos de la cancillería) del Ignaro Incapaz. En ello trabajan.
Pero hoy tan sólo quería darles cuenta del bochorno. No el que me provocan estos frikis que se defecan en los pantalones cuando les trinca la pasma, qué va. Los que estamos al otro lado de la pantalla, y les hacemos el caldo gordo dándoles cuartelillo, creánme, resultamos aún más patéticos. País de alipori.
El futuro socio de Rajoy saca ya la patita

El presidente de la Generalitat catalana, Artur Mas, ha tardado 42 días en sacar la patita, esa que ilusos, trincones y listillos del ruedo mediático (muchos de ellos desde "Madrit"...) trataban de esconder.
Durante los días siguientes a alzarse con el triunfo, no fueron pocos los dizque “analistas” que auguraban un “president” más moderado. Alguien que, a diferencia de su predecesor, ese borderline ( o no, que el socialista no tan bodoque se lleva 135.000 leuros anuales, tres personas de servicio, chófer y despacho después de salir del Gobierno catalán…) independentista de Iznájar, iba a centrarse en combatir la crisis y el paro de su comunidad. Alejado, en fin de aventuras secesionistas que, en todo caso, pospondría ante la dura realidad.
Puro “Wishful thinking”. En ese diario de ágil muda de piel, que ha pasado de ser el mamporrero del PSC al de CIU con total impudicia (la pasta institucional lo puede todo en Cataluña), henos aquí que este domingo el malo de Shrek se destapa. Ignoro si, rubio en mano, como cuando lo compartió con Zetapé para reanimar un estatut inconstitucional que estuvo muerto, y que entre ambos devolvieron a la vida para hacer volar por los aires la Carta Magna. A estos tipos de La Casta, la ley (como la que hemos estrenado contra el tabaco y que hemos aplaudido en estos apuntes) les importa una higa, por lo que no me extrañaría....
Lo cierto es que el señor Mas ha sido muy explícito en La Vanguardia: “ si España no se mueve y con ella el diseño de las autonomías que se hizo en su momento, hay riesgo de ruptura".
El caudillo convergente, que presume de entente con el PSC (la que ha dado vía libre a su investidura y la que se cisca en sentencias judiciales contra el Estatut y contra las multas y la persecucucin al español), remata: “Si hay mayoría absoluta del PP, Cataluña tendrá que hacer su propio camino”.
Se puede decir más alto, pero no más claro. El nuevo líder catalán vislumbra la cercana salida del Ignaro Incapaz, al que el nacionalismo (impulsado por un entonces no tan desmemoriado Maragall primero, y luego por el tonto útil de Montilla) marcó una hoja de ruta: la del “Estado plurinacional”. Así le arrancaron aquella mefistofélica frase, corría el mes de noviembre de 2004: “la nación española es un concepto discutido y discutible”. Después vino todo lo demás, de la ola de estatutos soberanistas a la bajada de pantalones con ETA, pasando por la erradicación del español (que ahora Mas también fija como inamovible, ya lo diga el Supremo o el Sursum Corda. ¡¡viva la insumisión!!) etc, etc.
Y es que, quien no quiera ver que en este exhausto país (España, no el catalán, el vasco o el asturiano, como ahora ruge ese león fondón y renegado que es Alvarez Cascos…) nos enfrentamos a mucho más que una crisis económica, puede hacerlo. Que pase lo que pase en 2012 ( si al Ignaro Incapaz no le obligan a coger la puerta, que Felipe González ya le ha dado otro aviso), esto tiene visos de final de régimen político, no es el tercer secreto de Fátima. El sistema cruje en sus sentinas, y una estructura llevada hasta el límite, donde merced a una impresentable ley electoral, el rumbo, insolidaria y desvergonzadamente centrífugo, lo marcan las amenazas de las comunidades más provocadoras y victimistas ante el borreguil “trágala” de las demás, presenta vías de agua difíciles de cerrar.
Lo peor de todo, lo más descorazonador es lo que nos aguarda. Si Mariano, como todo indica, se convierte en nuevo inquilino de La Moncloa, no esperen reformas de calado, más que en el ámbito económico. Tanto si lo precisa como si no, pactará con chantajistas e insurrectos para que no se note tanto que siguen siendo los matones del patio. Ojalá yerre, pero no veo al personaje con los redaños ni el sentido de Estado suficientes para plantear la verdadera reforma: la de un sistema político y territorial carcomido por el Título VIII. Que siga la fiesta, y hala, a seguir hablando del tabaco.
Tolerantes con malos humos

Escucho estos recién estrenados días de aire sin viciar en la hostelería una recurrente letanía en columnas y tertulias periodísticas. No me voy a ocupar de la que exhalan sedicentes fumadores, lamentablemente (especialmente para ellos) no pocos. Lo haré de los que critican la Ley Antitabaco con una fórmula insistente: “No soy fumador, pero esta ley cercena la libertad y además la impulsa una Ministra que fomenta las delaciones”. En la web que ahora mismo ocupa su pantalla habrán leído opiniones de este jaez. Pero como Diario Liberal es, en esencia eso, LIBERAL, procederé a dar la mía de muy distinto signo. Previo reconocimiento a nuestro editor, el Sr. Lácara, que permite a este apuntador, como al resto de sus colaboradores, escribir lo que le nos dé la real gana.
No, no son incondicionales del truján. Pero su senectud y ubicuidad les hace emplearse con displicencia a la hora de valorar una norma por la que pareciera pasa el futuro de la sociedad española. Se autotitulan de “tolerantes”. Llevan décadas en las mismas redacciones, en las mismas emisoras, en las mismas terceras, y cuando aún no dogmatizaban sobre cualquier materia -por ajena que les resultase- aprendieron el oficio entre nubes de alquitrán y monóxido de carbono. Eran tiempos en que una España que saltó, en pocos años, de la boina calada a las greñas, mantuvo sin embargo su desproporcionada pasión por el fumeque. Como en tantas otras cosas, íbamos a décadas de distancia en usos y costumbre con respecto no ya a americanos, sino a los más cercanos vecinos europeos. Así que cuando países de vanguardia decidieron que intoxicarse libremente no tenía por qué suponer hacerlo con el prójimo, aquí optamos por hacer gala de ese irredento y celtibérico “Spain is different” (también en lo cutre, insalubre y casposo, en tantas y tantas cosas, habría que añadir…). Y en esas, muchos años después, seguimos.
“No soy fumador, pero…”. Lunes 3 del corriente. Matinal de la cadena de radio amiga del Gobierno. Transcripción literal de un extracto de la entrevista a la ínclita Pajín (el mismo que ha provocado ríos de tinta, cataratas de radio).
Entrevistador: “habrá que esperar que los hábitos sociales cambien, mientras eso no ocurra, el ciudadano tiene la posibilidad de denunciar…”.
Ministra: “siempre hemos confiado en el cumplimiento de la ley por parte de los ciudadanos. Y en que nace con un alto consenso no sólo parlamentario, sino social que es su mejor garantía. Por eso, siempre hemos basado más esa previsión (de que se cumpla) en el consenso, en el civismo, que en el aspecto coercitivo. No obstante, efectivamente, cualquier ciudadano puede denunciar como se ha hecho hasta ahora con otros incumplimientos de leyes”.
Pero "va a ser difícil denunciar", insiste el periodista. Pajín replica: “bueno, tenemos un Estado de Derecho garantista, también lo va a ser en este aspecto…”.
Como sabrán los que en alguna ocasión visitan esta web, no soy sospechoso de pertenecer al club de fans de doña Leire. Por lo que puedo plantear al lector la siguiente pregunta: dadas las dos respuestas de la titular de Sanidad, ¿se puede colegir que la ministra está llamando a convertirnos en un país de chivatos…? Honestamente, no lo creo.
Por eso (y por todo lo previamente expuesto), asisto entre el pasmo y la indignación a esa apología de la insumisión a que estos vates mediáticos llaman, después de que un par de taberneros hayan anunciado que están dispuestos a pasarse la ley por el tafanario. Esta semana he sido espectador de un par de espectáculos televisivos en las noches de Teleconde que me han dejado perplejo. Tipos sesudos, y de indudable prestigio en sus distintas profesiones, instaban abiertamente a la rebelión contra la ley.
Porque, señores: “dura lex, sed lex”. Y se me antoja tercermundista que, en este país -y una vez más, así nos va- la dictadura de las minorías (en este caso la tabaquista) haga del principio de legalidad una excusa para echarse unas risas. O para arremeter contra el Gobierno zombi de ese frenético escupidor de cifras en que aún disfruta haciéndose el interesante.
En fin, que quien lo desee, siga con su nicotínica apología del humazo. Pero que no se escondan tras el genérico burladero de “la libertad” para instar desvergonzadamente a la desobediencia civil. Ah…Libertad. Como “tolerancia”. En tu nombre se cometen tantos desmanes…
Por cierto, voy a degustar un habano de reputada vitola. Pero en mi terraza, en uso de mi verdadera libertad y sin joder la del vecino. Tampoco su salud. Va por ustedes, que son tan tolerantes con estos humildes apuntes.
Maldito enero

Cuatro millones cien mil parados. 176.500 más, un 4,5 % de incremento con respecto a diciembre de 2009. Así terminó el malhadado 2010, según el Ministerio de Trabajo. Y ojo, que a finales de este enero, más que nunca maldito enero, la Encuesta de Población Activa, que elabora el INE y que ofrece datos estadísticos y no oficiales…Nos dará una cifra real del drama: cerca de 5 millones de personas desempleadas.
Otro estudio conocido hoy (por ayer) martes no es mucho más optimista: el CIS recoge que 8 de cada 10 españoles piensan que España en 2011 irá igual o peor. Como para salir corriendo.
Y mientras, algunos próceres se supone que cualificados, se atreven a vaticinar que “2010 será el último año de la crisis”. Es el caso del Secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado. Del Ignaro Incapaz, que en su primera entrevista del año proclamaba ante un atónito Carlos Herrera que este año será “más fácil” encontrar trabajo y que "siempre" ha habido familias con todos sus miembros en el paro, qué decir. Sobran comentarios.
Se fue un año lóbrego. Ha arribado otro siniestro. Atracando con subidas de precios y recibos a las que dan el visto bueno filibusteros de rostros tan blindados como sus sueldos, que hablan de que “no sube tanto la vida: la de la luz es el precio de un café”. Con todo, lo peor de este 2011 nacido muerto no es que no será el último. Lo que sí lo es…es afrontarlo con esta tropa. Maldito enero. Más que nunca…Maldito enero.
El eterno cascarrabias

“Y no he empezado a tomar carrerilla…”. Con esta bravata de taberna, me cuentan, el que fuera nº 2 del PP -otrora poderoso “general secretario” del partido de la gaviota- va fanfarroneando tras su abierto desafío a Rajoy. En este movido primer fin de semana del nuevo año, en menos de 48 horas, FAC (como se refería a él Aznar en su ya célebre cuaderno azul) ha sido rechazado como candidato a las autonómicas asturianas, se ha dado de baja en el PP y ha lanzado su guante a la jeta de Mariano bajo la amenaza de crear un nuevo partido en el Principado.
Álvarez Cascos, el eterno cascarrabias, ha mandado la bicicleta a tomar por salva sea la prte, después de que no le dejaran montar. Y tras su pueril reacción, habrá quien piense que el líder del partido ha obrado bien. Es posible. Mas no parece de recibo haber dejado fermentar durante meses una guerra interna en el PP asturiano que puede resultar más onerosa de lo que algunos creen. Porque más allá del coste en votos, el de imagen a nivel nacional se antoja idealmente exprimible por un PSOE en el momento más bajo de su historia moderna, pero con unas divisiones mediáticas cuasi intactas, si dejamos aparte los avatares financieros “madeinusa” de los chicos de PRISA. Lo que sumado a la habitual destreza en el agitprop sociata puede depararle más de una migraña a un Rajoy al que parece ya no le crecen los enanos, sino los cobistas.
Definitivamente, el sentido del ritmo del gallego es distinto. Por decir algo. Y la chulería de Cascos podría acabar abocando a Rajoy a un pacto obligado. Y con cuña de la misma madera. La del fatuo alcornocal que en su día tuviera -eso se cuenta…- el gatillo tan fácil como la bragueta. De momento ha aposentado sus señores dídimos sobre el tapete, y la partida no ha hecho más que empezar. Feliz Año. Y (por fin) sin humo. Que para algo que hacen bien el Ignaro Incapaz y sus “zetapettes”, hay que decirlo. Olé por la Ley Antitabaco. Que ya era hora.
Tres avisos catalanes para Rajoy

El parlamento de Cataluña ha investido a Arturo Mas y Gabarró como nuevo presidente de la Generalitat. Ha sido a la segunda intentona, pero gracias al pacto que contemplaba la abstención de los socialistas.
La investidura tenía lugar horas después de que CIU y PSC acordaran un corte a dos mangas a la sentencia del Tribunal Supremo que obliga a que también se pueda hablar y estudiar en español. Abierto y chulesco desafío a un principio fundamental de cualquier Estado de derecho como es el de la legalidad. Casualidad nada casual.
Juan Rossell, que quiere dejar atrás apresuradamente el “Joan” es el flamante presidente de la CEOE. La misma organización a la que, curiosamente, hasta hace un año, no pagaba las cuotas correspondientes como afiliado, Y es el mismo personaje que como líder de la patronal catalana participó en el aquelarre callejero de manifestaciones contra otra sentencia de una institución española, la dictada por el TC que puso en (recortada) evidencia la descomunal estafa que el “Estatut” va a suponer para la igualdad entre los españoles. Ahora dicen que propugnará la unidad de mercado entre las dilapidadoras taifas estatales.
Que nada va a cambiar en esa autonomía para la que la casta dominante que ahora va a pastorear Mas prescribe una “transición nacional hacia la independencia ”, por mucho que hayan salido unos para dejar paso a otros, lo ha venido advirtiendo este apuntador filipino meses ha. Y aquello de que la coalición nacionalista iba a centrarse en la lucha contra la crisis en lugar de al chantaje interminable se ha constatado a las primeras de cambio que era un lubricante para el autoengaño. Puro “wishful thinking”.
Todo (para el que lo quisiera ver, en esta España tan asfixiada como indolente) estaba diáfanamente claro.
Lo que quizá no lo estuviera tanto es que un PP que intenta mimetizarse con el paisaje, a cambio de que CIU pavimente su acceso a Moncloa, fuera a recibir tres concluyentes advertencias en sólo 48 horas. Dos de ellas con muleta socialista.
Zapatero mengua, y estará calcinado, pero no muerto. Y aunque a Rajoy le hacen crecer las encuestas, haría bien en recordarlo. Ojo al dato.
Noche de copas en Ferraz

Miércoles copero, en el fútbol…y en la política. El apuntador sobrevuela en noche de perros el vino navideño que ofrece, un año más, el PSOE en su cuartel general. Llueve a mares fuera, pero la inclemente noche madrileña no impide el “overbooking” en la sede sociata. Como es habitual en estos ágapes, no está el gran timonel, Sí en cambio subalternos de lujo como el ministro Blanco y el ex ministro Alonso, el secretario de Organización, Iglesias, o el baranda de los eurodiputados, un siempre afable López Aguilar.
Precisamente el canario abre el carrusel de confesiones. No está rodeado a cada minuto por los ávidos plumillas como le sucede a José-Pepe-Expepiño. O al sucesor de una ausente Leire ("Pajínyanoviveaquí"), el compañero Marcelino.Por eso permite la confidencia accesible (e interesada, como todas: es el juego de estos saraos que organizan los partidos). “He venido porque quiero mucho, mucho a mi partido”, susurra el canarión. Pero más que lo que dice, impacta el cómo. Suena mustio, fané, incluso melancólico. Algún malvado sugiere que quizá le hagan regresar de Bruselas si siguen viniendo maldadas.
Turno para intentar romper la línea Maginot que siempre circunda a José Blanco. El ministro, menos risueño y ocurrente que otros años, departe con los habituales, incluso con algún francotirador que osa colarse entre la pregunta de pelotas profesionales. “¿Cataluña? Se perdió por el PSC, no por Zapatero”. “¿Andalucía?” Dispara otro gacetillero, que remata: “¿no estarán saliendo encuestas cocinadas para movilizar a su electorado?”. El ministro responde con mueca desaprobatoria: “las encuestas que importan son las que se hacen antes de unas elecciones”. Lo pone a huevo el Nº 2: “Y las de las generales?”. “Le digo lo mismo, estamos tranquilos, y además para esas aún falta año y medio”. Abortado sibilinamente el tema-sucesión, al gallego le vuelven a chutar: “Entonces, ¿usted es uno de los galgos? El gallego se adorna en la parada, aunque sin el efecto que antaño provocaban sus “palomitas”. Lo hace repitiéndose: “ya dije el otro día que me gusta más el conejo que la liebre”. El personal ya no le ríe la chanza como cuando forzaba el comerse las consonantes antes de la “t”.
Pero más que lepóridos, lo que corre entre las mesas es el porcino, en su versión de ibérico curado. Para cuando se están ventilando las últimas bandejas, el apuntador hace un peligroso zig-zag entre cañas y rollitos de morcilla. Atisba a secundarios de aluvión como el botijil Zarrías, o el concejal Zerolo, a punto del mutis. Pero se detiene con el hombre de confianza de ZP en Asturias. El diputado Cuesta se marca una de optimismo: “Nos vendría bien que el PP presente a Cascos: su partido está a palos en el Principado, pero es que además activaría el voto socialista”.
Toca levantar el vuelo, no sin antes echar una ojeada de soslayo al paisaje tras la batalla del canapé. Es una visión de rostros apagados, entre el gris lánguido y el acre mohín. Justo como el tono de la noche en la calle. Al menos, Pepiño ha cumplido como cada Navidad. La lluvia golpea rítmicamente las ventanillas del taxi, en el que suena de fondo la victoria del Aleti, pero me acompaña bajo el brazo ese siempre correcto Martín Codax, versión Magnum. Gracias y hasta el año que viene, sigamos o no en el machito, Pepe. Feliz (si puede ser) Navidad. Pero no le convenzáis entre tú y Sonsoles.
Mejor bucanero que censor

Distinguida ministra: hace unos minutos le acaban de tumbar la ley conocida ya por su segundo apellido. Y no sabe cuánto me alegro. Porque la “Ley Sinde”, camuflada dentro de esa otra que iba a cambiar el sistema productivo español según ZParo (el mismo que mientras el país se despeña, ahora se hace el interesante), es un flagrante ataque a la libertad. Un concepto este último que usted y su partido prostituyen diariamente, so capa de un intervencionismo rayano en lo totalitario. “Somos el único país con un ADSL potente y unas reglas de juego enclenques”, ha soltado por esa boquita horas antes de morder el polvo del Congreso.
Supongo que se referiría a una Constitución que violenta desde hace años su señorito, un tipo que ha retorcido y arruinado a toda una sociedad hasta el paroxismo. A unas leyes y unas sentencias que no rigen en determinadas partes de esta España que nos va a legar, la de los 5 millones de parados y en la que se nos pide “desdramatizar” a cada subida de impuestos. A un país en el que el jefe de la policía presume de escuchas y de tener pinchado a todo dios. A un país en el que se ordena parar una investigación dentro del mayor caso de corrupción municipal de la Historia al topar con la sobrina del Fiscal General del Estado. A un país con un sistema electoral bastardo, que tiene de hinojos al 90 % de la población frente al insaciable chantaje nacionalista; con una generación entera perdida entre el nihilismo, la telebasura y el botellón con (o sin) condón. Y en el que gracias a las veleidades y obsesiones del personaje que ahora juega a los secretitos sobre si repite como candidato, un maestro puede ser denunciado por musulmanes por hablar del jamón.
Sra. Ministra. No me venga con monsergas. Han intentado darle jaque a la red porque pone en peligro el parné de esos millonarios de la ceja que últimamente desertan ¿verdad, bosés, teddys y alejandritos?.
Señora Ministra: en su supina soberbia, creen que la gente no viaja, y que no sabe que la música o las películas son mucho más baratas en otros países con una renta per cápita y un dinerito en el bolsillo que ya quisiéramos. Señora Ministra, que le entre por sus bellos y notables pabellones auditivos: NO a la ley Sinde. NO a la censura. NO a los intentos de amordazar la cultura (la de verdad, no la untada de sus palmeros y bufones gracias a nuestros impuestos). NO, en definitiva, a cualquier tentativa de cercenar la libertad. Ahora intentarán metérnosla doblada en la factura del teléfono, como ya hicieran con el canon digital, pero nos encontrarán enfrente. Desde aquí, desde ese campo al que han intentado poner puertas, y con el pabellón negro con un cráneo y dos tibias.Les esperamos.
Esa palmadita en el hombro

Qué instantánea, la del último Consejo Europeo en Bruselas. Conmiserativa para unos. Casi maternal para otros. Hay quienes han visto en el gesto de Merkel con ZParo algo incluso marcial, evocador de aquel gesto con que los generales enviaban a sus soldados a una muerte casi segura. Porque aunque nuestro hombre trate de ocultarlo, su evidente desfondamiento, ya incluso físico; su absoluta carencia de iniciativa y su nula credibilidad (jamás en la Historia de la democracia un Jefe de Gobierno en España había suscitado una mayor unanimidad en este aspecto) hacen que cada gesto se interprete como un clavo más en su ataúd político. El próximo 3-F la canciller viene a España. A una cumbre entre los dos países con empresarios y sindicatos de invitados. Me cuentan que Doña Angela no sólo le va a poner las pilas (las pocas que aún no le han puesto desde Europa) al Ignaro Incapaz. Sino que poco le va a faltar para clavar la bandera teutona en ese castillo transilvano en que nuestro gobernante zombi ha convertido el complejo monclovita. Porque, también me cuentan que el pulgar hacia abajo de los que parten el bacalao ya ha sido mostrado, y que es cuestión de meses (incluso semanas, aunque esto me parece más improbable) que manden al señorito a su chaletazo de un millón de euros que se está levantando en León. Que la casta no sabe de problemas para pagar la hipoteca. Rumores ante las navidades más tristes que se recuerdan. Creyentes o no, lo cierto es que necesitamos creer. Que la pesadilla creada por este caballerete embustero vislumbre un final después de dos años largos de agonía. Lástima que unos se lleven palmaditas mientras la patada en el tafanario se la dan a millones de españoles a los que se les ha birlado hasta la esperanza. Porque cada día es más difícil mantenerla. Aunque, como dice un maestro de este humilde apuntador…”siempre amanezca”.
Las puertas falsas de ZP

Cuarta salida de unos presupuestos zapateriles por la puerta falsa. Cuarta de la democracia. El Senado ha rechazado las cuentas de 2011 al prosperar el veto del nacionalismo gallego (el del BNG, no el del PSG, que por esos predios también pasta). En esta ocasión, no ha habido 45 millones de euros para conseguir que “cooperen". Tampoco hay que lamentar grandes daños, pues ahora vuelven al Congreso donde el onerosísimo acuerdo con PNV y CC facilitará el visto bueno. Pero es otro agujero en el decrépito pendón de ZP El Felón, el monarca buenista y embustero. Ni siquiera su Caballero Negro (al que ahora jalean como "presidente" en mítines de encargo), ha podido evitarlo, estando como está, ocupado junto a su escudero Pepiño, en poner la cabeza de algún controlador en la picota. Cosas del Senado. Por cierto, que la Cámara Alta ha dicho “nones” al coladero que en la ley Antitabaco pretendían al alimón tabaqueras y hosteleros sin escrúpulos. A partir del 2 de enero, a fumar a la rue. ¿Tendremos al fin bares sin peste y humo, como en el resto de Europa? O, por el contrario, ¿el cutre e incívico fumador cañí seguirá haciendo alarde de intolerancia apelando al sacrosanto argumento de “fumopormiscojones”? Me cuentan que el Ignaro Incapaz, desde su madriguera monclovita, devora los paquetes de rubio. Lo demás lo viene haciendo hace 6 años, y, justo hoy, 9 meses.
Políticos como alarma social

Hace unas horas se ha dado a conocer la lista de preocupaciones de los españoles, según el CIS. Y a lo que, en la primavera de 2009, la opinión publicada daba tratamiento de “sorpresa”, ahora no lo es tanto, y se confirma: nuestra clase política es ya un serio problema para los españoles. En apenas año y medio, ha pasado de la séptima posición a hacer podio: los políticos son terceros, sólo por detrás del paro y la situación económica. Y con un dato a tener en cuenta: el centro de investigaciones es un organismo dependiente del Gobierno. Que el descrédito de los partidos, convertidos en agencias de colocación de una casta de sujetos que no han vivido de otra cosa en su vida, con graves carencias intelectuales e incluso expresivas (ese Marcelino Iglesias que ignora cuándo España abandonó el Sáhara, ese Joan Herrera pidiendo retirar el nombre de Alfonso XIII por “exaltación franquista”… esa Leire Pajín que no sabe pronunciar la palabra “cónyuge”, ¿seguimos?) suponía una tara, lo sabíamos. Y más en el actual desbarajuste de autonomías y abrevaderos públicos a tutiplén, pasto ideal para golfos y corruptos. Pero lo que no podíamos suponer es que alcanzara este calibre. Claro, que si uno ve ayer al señor Zapatero mentir con la alevosía habitual en la tribuna del Congreso, esta vez a cuenta de la crisis de esos pardillos visa Oro que son los controladores, y al señor Rajoy respondiéndole una sarta de obviedades, con su habitual “sí, pero no” adobado de complejos, entre el alborozo de sus respectivas bancadas, uno entiende muchas cosas. Y mucho ojo, porque lo que también sube es el porcentaje de los descontentos con la democracia, hasta el 47%. Eso sí que debería mover a un estado de alarma.
Malas notas

Nos han dado las notas. Y hemos vuelto a catear. El evaluador internacional PISA, en el último examen a 65 países, sitúa la educación en España bajo mínimos. Siempre por debajo del promedio de la OCDE y con un porcentaje de repetidores muy por encima de la Unión Europea: casi 4 alumnos de cada 10. Los expertos inciden en el lastre que supone este aspecto. Los profesionales de la docencia lo sufren cada día, como también a esos aguerridos papás-mamás que les imprecan e incluso sacuden si osan llamar la atención a sus nenes-nenas. Es la vida diaria de esos estabularios en que han convertido los colegios, cantera de otros llamados de educación superior donde se preparan mesnadas de jóvenes indolentes, acríticos, y borrachos de fin de semana (al menos son aplicados aficionados al fornicio, materia que sí se cultiva). Más conclusiones de ese devastador informe: lectura y matemáticas siguen siendo las grandes asignaturas pendientes. Y la desigualdad entre sistemas educativos aumenta merced al circo autonómico. Esto es lo que hay después de 30 años de sopa de letras, entre LGE, LODE, LOGSE, o LOE (debía de molestar mucho la EGB bajo la que nos educamos unos cuantos y que duró otros 20). Ocho reformas educativas después, la más dañina, sin discusión, fue ese engendro denominado LOGSE, hoy recauchutado. Ley cuya paternidad corresponde al hoy presidente de facto, Pérez Rubalcaba, que pasó una década en el ministerio de Alcalá 34 y por cuyas manos ha pasado todo el fracaso educativo socialista desde 1982. Algún día habría que pedirle cuentas también por este desaguisado que ha arruinado a varias generaciones…
Y así estamos. En un país sin materias primas, ni tecnología, con una economía cada vez más externalizada frente a la pujante competencia de países más baratos, quien dice que estamos destinados a ser un país de camareros (mis respetos a tan fundamental gremio) a lo peor no está tan desencaminado. Esperemos que al menos sepan leernos el menú para tomar bien la comanda o anotar los pelotazos que se tomen los muchachitos cuando hagan la única transición que les sonará al dejar la dizque Educación: la del botellón al bar. Y, sobre todo…para que no se equivoquen al sumar la factura.
Vudú a una casta

“Nos exigís currar para tener vuestros putos (sic) puentes. ¿Dónde cojones (sic) está escrito que seamos vuestros esclavos?”. Así reza el desahogo virtual de una integrante de ese sector tan popular estos días y que ha arruinado los viajes de medio millón de personas. La desahogada controladora aérea (no aprecien malicia, no es un pleonasmo) suelta bilis en cierta red social muy popular, y creo que está cosechando miles de respuestas. El estrés se lo ha quitado de golpe, a ella y a sus dos mil y pico colegas, el decretazo del Gobierno que militariza sus chiringuitos y les ha obligado a currar o a atenerse hasta a penas de prisión. Cosas de estos jornaleros del aire que hasta hace cuatro días controlaban incluso el acceso a una profesión con la que se podían llevar calentitos hasta 600.000 euros, con medias de 350.000 y no precisamente deslomándose (les sugiero hablen con cualquier piloto, y les explicará lo sobrevalorado que está una labor que los más jocosos comparan con “matar marcianitos”)
Pero, una vez delimitado el terreno de juego, como este apunte ha de hacer honor al nombre de la sección, vayamos al fondo del partido. Todo ocurría el pasado viernes, inicio de puente, aparentemente, por sorpresa. Porque no son pocos quienes piensan que algo así se sabe, no te la meten doblada miles de trabajadores aunque sean tan listillos y privilegiados. Y menos con Rubalcaba de gran hermano y jefe de los alguaciles. APR incluso salió en la caja tonta en rueda de prensa para anunciar el decreto de estado de alarma. Y para advertir a los sedicentes cortijeros del aire que su chulería estaba tipificada con tres dígitos: 409. Artículo de la ley penal. En esas horas de ira y colas, Zapatero estaba “missing”. Una vez más, y en plena tormenta, el timón de la nación que preside…quedaba huérfano. Por poco tiempo, porque el “comando Rubalblanco” lo asió rápidamente.
El decretazo del sábado a mediodía ponía fin a la broma, al menos en su fase aguda, que aún hay encuentro que jugar, aunque la eliminatoria haya quedado encarrilada.
De momento, asistimos a un gigantesco ejercicio de “vudú” a esta casta de jetas chantajistas. Tan merecido como ventajista. Y con Alfredo y Pepiño en primera fila, agujas en ristre. Pero, más allá de los árboles, sería interesante intentar ver el bosque. El de los condicionales. Conocer si en esta nueva crisis que voltea a un Gobierno en coma, Zapatero desaparece, o si “lo desaparecen”. Si estos rasputines garbanceros se están empleando como unos doctores villaverde y pozuelo cualesquieras, haciendo y deshaciendo con su caudillo entubado. Si sacar al malo del guiñol, el que le ha colocado a casi 20 puntos de desventaja en las encuestas, hace que centremos la vista en los cachiporrazos y nos estemos perdiendo el cambio de decorado. Y si es así, qué se prepara entre bambalinas. Este modesto apuntador lo entiende complicado. Pero no imposible. Y con personajes como los de este pavoroso teatrillo que vivimos nunca puede descartarse nada.
Permanezcamos pues atentos a la pantalla. Y que el pulso de una casta no nos haga perder de vista las fintas de otra. Porque a estos también les pagamos, y como a los macarras del aire, no una miseria precisamente. Ah, dos adendas finales.
1) Mariano, desde que Obama te mandó a la embajadora del Tesoro USA, te miras más al espejo porque te empiezas a ver cara de presidente. Harías bien en no olvidar que aún no lo eres, y sobre todo…que a tí también te pagamos. 2) A los controladores matones les van empurar con el artículo 409 del Código Penal. El que regula el abandono de un puesto de servicio público con grave perjuicio para la comunidad. ¿Y el Ignaro Incapaz que ha hecho estos días de caos aeroportuario?
Entre la veleidad y la cordura

Ridículo en una televisión norteamericana. Con inmediato eco a este lado del océano. Vaticinios pueriles con traducción simultánea (lo único que sabe decir en inglés es “siempre” como demostró en un sarao a los acude, lira en mano, mientras las llamas le rodean: “Always Marruecos”…se marcó ante el pasmo del personal). Respuesta a la atónita presentadora yanqui: “la economía española tendrá el mayor crecimiento europeo en 2012 y 2013”. No hemos acabado 2010, y 2011, directamente, se lo salta. Con un par, José Luis. Tú sí que sabes. En 24 horas, todo, suspende su viaje a la Cumbre Iberoamericana y anuncia un puñado de medidas de las que no respeta ni el copyright pepero. Ya no son recetas de antipatriotas. Casualmente, todo coincide con la llegada de una inspectora de Obama, que quiere saber qué diablos hace para frenar el desastre ese “izquierdista trasnochado”, según nos cuentan ahora desde internet, que la obviedad está de moda.
En cualquier caso, en estos gélidos días, ante la hecatombe que nos sacude, y que arreciará, me acuerdo de alguien. De un aragonés feo, tozudo y excepcional. De un señor al que descubrí en una memorable junta de accionistas mientras plantaba cara a una banda de piratas con cejas y barretina. De un tipo, llamado Manuel Pizarro, que anunció la tormenta perfecta y al que una nación gallinácea, hedonista y cainita no sólo rechazó creer, sino al que encima crucificó tras un debate con el ministro recordman mundial del paro. Plusmarca que, por cierto, batiría dos veces con distintos gobiernos (Pedrito Solbes, lo demostraste en la caja tonta, tú también tenías un par). No existió tal derrota, si acaso la de la verdad frente al embuste, pero así lo dictaminaron muchos de los que hoy pelean por abandonar el barco y que esperan que los incurables complejos populares les permitan cambiar de sentina.
Porca miseria. En fin. Me cuentan que Pizarro no sólo no quiere volver a la arena del alto empresariado, sino que acabó asqueado de la política. Me viene a la cabeza cierto adagio, “aléjese de los palacios el que quiera ser justo”. Quizá ahí resida la razón de sus renuncias. Pero me hubiera gustado hacerle aquella entrevista que se quedó en el tintero porque la actualidad así lo dispuso. Caprichos del destino. Va por usted, Don Manuel. Eso sí que es de justicia.
Amancio y Juan tienen vergüenza (y cosas que hacer)

No acudieron. Ambos decidieron escaquearse del desayuno que el Ignaro Incapaz (cada vez más demacrado, con el pelo peor teñido, y con esos aspavientos con las manos que le caracterizan bordeando su propia caricatura) ofreció a los grandes escualos del pestilente establishment del tardozapaterismo. Gentes sin más credo que el jurdó, y que en un mundo globalizado consideran el patriotismo una triste antigualla se dieron una vuelta por Moncloa, a hacerse la foto y a permitir arañar unas semanas más de “okupación” del palacete y aledaños. Total, si con ellos no va la cosa, pensarían la mayoría. Allí hablaron un ratito tipos como Del Rivero, modelo del ladrillero con patente de corso socialista durante años, que se ha hecho de oro gracias a ZP El Felón y a la bendición de Pepiño Blanco. O Del Pino, el de Ferrovial, otra de las “famiglias” y que junto a los Entrecanales fueron mascarón de proa en aquel bochornoso acoso a Endesa. También intervino uno de los pocos tiburones a los que se ha intentado sacar a palos de la charca: Francisco González, a quien pretendieron descabalgar del BBVA. Quizá por eso fue de los menos condescendientes: “El Gobierno debe gobernar”, sentenció, como si hubiera descubierto quien mató a JFK. Los demás, a lo suyo, desde Sánchez Galán hablando del mercado energético, a Hidalgo pidiendo rebajas en las tasas aéreas. Los Floro, Alvarez o Brufau estuvieron calladitos cual milongueras . Y de dos de las reformas imprescindibles, las del agónico Estado de las Autonomías y la de la Ley Electoral, ni “mú”. En la juerga sólo faltaba el Borbón Sr., “broker” de lujo de muchos de los invitados.
Pero a los que se puso falta fue a dos empresarios, que NO dos especuladores. Dos hombres que han construido sus imperios desde el trabajo y la independencia, alejados del “mamoneo” político. Amancio Ortega (Inditex) y Juan Roig (Mercadona). Ignoro si es que tendrían mejores cosas que hacer, que se me ocurren muchas preferibles a escuchar a una retahíla de arribistas ante un sujeto que no podría gestionar ni su comunidad de vecinos. Pero me gustaría dedicar un sonoro y cerrado “OLÉ” al corte de mangas propinado por estos dos señores a la comedieta desplegada este sábado en Moncloa. Coda: a esta hora echa el telón otra ópera bufa, la de las elecciones catalanas. Como es habitual por tierras ibéricas, todos habrán ganado. Del malo de Shrek (ojito a la que prepara, tan sólo cambiará la imagen del independentismo de moqueta, que los tarugos del Tripartito iban justitos de mercadotecnia…) a la comercial de Mariano. La misma que se dará con un canto en los dientes por mejorar unos escaños la ridícula representación pepera en Cataluña mientras su jefe se pone a disposición del triunfador, “para lo que haga falta, Artur”. Del cordobés borderline, ya finiquitado, ni hablamos, aunque seguro que de entre la quincena de cargos públicos de los que llegó a trincar su santa, algún contacto encontrará para seguir agarrado al tetamen público. Hilarantes los análisis que escucho en radios y televisiones, los mismos que realizan los mismos desde hace décadas (¿es que no hay periodistas que no frisen los 70 años en este país?). Pareciera que CIU se ha transmutado en un partido que haya renunciado al chantaje, a la insolidaridad, y la a eliminación de lo español como banderas. Pero, en fin, al menos nos dejarán de dar la brasa electoral hasta primavera. De eso sí podemos felicitarnos. Aunque sea de lo único.
Camino a Waterloo

Creía que había pasado Pearl Harbor. Eso iba manteniendo, ufano, culpando a ese malvado ente fantasmagórico que responde al nombre de “los mercados” de un amago de quiebra provocado por su asombrosa inepcia y su derroche en dádivas sin fin. Pero mayo pasó, y en los estertores de este malhadado 2010, el “General Invierno” puede terminar en un desastre equiparable al de Stalingrado. Aquella feroz y sangrienta batalla que marcó el signo de la II Guerra Mundial se cobró casi 4 millones de bajas en ambos bandos. El Stalingrado que puede estar acechando a este “país-riesgo” en que nos ha convertido ZP El Felón supera sin haber llegado los cuatro millones y medio de bajas en la afiliación a la Seguridad Social.
Paro, despilfarro, corrupción, y un sistema laboral y educativo fracasados son los almirantes que pilotan la nave al colapso. Por no citar el desmembramiento imparable de una nación carcomida por la metástasis nacionalista. No puedo dejar de insistir: atención a lo que empieza el lunes 29. Ese tipo clavado al malo de Shrek, favorito en todas las apuestas, que ha optado por centrar la campaña de las catalanas en videos pseudo-nazis (inenarrable el de un tipo que representa a España robando la cartera a una Cataluña también personificada) para tapar la cleptocracia del régimen, se quitará entonces la careta. Aunque ya va anunciando a quien le quiera oír, por encima de frikismo y pornografía, algunas perlas: exigirá el concierto económico (todo el dinero para mí, que ya le daré al “Estat” lo que me dé la gana) y seguirá persiguiendo el idioma español. El New York Times lo acaba de advertir: “El triunfo de CIU tensionará aún más a España”. Pero, apenas nos fijamos en esa parte de un escenario que amenaza derrumbe. Los focos están sobre un sujeto al que el felipismo redivivo comienza a presionar para que se largue, adelante o no elecciones. Incluso Almunia duda ya del futuro a corto plazo de este Gobierno groggy de iletrados en el que hay ministros que no saben ni hablar. Pero el presidente se va ahora a Sudamérica y volverá a quitarse de en medio dejando al mando a su alopécico valido. La consigna, de nuevo, fotos (mañana con empresarios) y ganar tiempo. Al menos hasta Navidad. ¿Para qué? Waterloo está cada vez más próximo. Y el peor y más dañino gobernante de la democracia no podrá huir. Aunque finja ignorarlo. Si no fuera porque gran parte del mal que ha causado será irreparable sería hasta digno de lástima. Palabra.
País cobarde

Apenas ha tenido eco. Demasiados intereses, unidos a su falta de agallas habitual ha hecho que los amos del cotarro mediático cañí no le concedieran una excesiva cobertura. Pero un centenar de las empresas y fortunas de este decrépito país cuyas cuadernas crujen cada vez más le han hecho llegar a Juan Carlos de Borbón una suerte de manifiesto. No ha sido un ataque súbito de patriotismo, porque estos sujetos sólo tienen de patria el dólar, que el euro da muchos sustos. En el documento, pomposamente llamado “Transforma España”, hasta tipos como los entrecanales, galanes o abellós, que se han forrado con unos y otros, pero sobre todo con unos, piden cambios. Denuncian, entre muchas otras cosas, que no existe separación de poderes, que el Estado de las Autonomías se ha convertido en un derroche sin fin y que el sistema electoral actual conduce a una partitocracia en la que zapateros o similares pueden hacer lo que ha hecho el okupa bipolar de la Moncloa. Un okupa que, como una de sus hijitas, no se ha ido a invadir un edificio en el sur con los amiguetes antisistema mientras guardaespaldas y secretas pagados por todos la vigilan. Que la niña gótica tiene derecho a realizarse, coño. ¡A ver si se va a traumatizar, Sonsoles, cuidadín! No. El papá de la oronda gótica se ha dedicado a otras cositas. Por ejemplo, a poner patas arriba una nación y saquearla hasta el último céntimo de la faltriquera. Y parece que la broma ya inquieta hasta a los grandes escualos de estas aguas putrefactas en las que millones de incautos chapotean para llegar a fin de mes. Por no hablar de otros cuatro millones y medio que se saben en una fosa abisal más hundidos que el Titanic.
Estamos a cinco minutos de que Europa nos meta mano como a griegos e irlandeses, y sólo un iluminado dispuesto a vender a su madre y una banda de cuatreros con la etiqueta de “nacionalistas” que se aprovechan hasta la náusea taponan la salida. No esperen elecciones pronto. Mucho menos milagros. Es lo que hay. “Cuando empieza a soplar el viento, algunos corren a esconderse mientras otros construyen molinos de viento”. Así reza el proverbio oriental con el que empieza el documento de los 100. Lo más triste es que en este país que se resquebraja (a partir del 28-N, siguiente capítulo en Cataluña…) son pocos los que construyen. Aquí corren casi todos, pero para esconderse. País cobarde y al que define otro dicho: “aquí el que no corre vuela”.
El Último de Filipinas
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