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Policía Pulcritud Obediencia Lealtad Integridad Cortesía Imparcialidad Abnegación Estas virtudes es lo mínimo que debe tener un servidor público y máxime un POLICÍA, como bien representaba en un cartel de una comisaría de Kottayam en el libro “El dios de las pequeñas cosas”, su ilustre y sabia autora: Arundhati Roy. 2ª legislatura zapateril Habiendo traspasado la totalidad de la anormal legislatura que el pueblo otorgó visceralmente, en unos momentos lamentables y tristísimos al partido socialista -que desde entonces nos desgobierna-. Es hora ya de hacer balance y algunas reflexiones: Es público y notorio que tal como se han desarrollado los acontecimientos políticos durante este periodo, podríamos asegurar de que este gobierno con su presidente a la cabeza –el cuestionable ZP y su talante-, han dilapidado la confianza que, contra toda lógica, una buena parte de la ciudadanía le prestó. ¡En esta segunda Legislatura nos vamos a enterar, -los que están en babia, mucho más-! Cualquiera podría suponer suspicazmente y a la vista de los pormenores vividos en este periodo, que a este gobierno el tiempo se le estaba terminando; pero no, más de la mitad de los españoles han vuelto a darle otra oportunidad, sin darse cuenta de que con esta decisión, quien no va a tener esa oportunidad para sí mismo es, el que irresponsablemente no ha cubicado su acción de votante. El ejecutivo ha fagotizado los recursos económicos y algo más, heredados del anterior gobierno y, como es natural, ya empieza a apreciarse evidentes signos muy preocupantes de debilidad y endeudamiento, que más pronto que tarde, tendremos que sufrir en esta segunda parte del Zapaterismo o, Zapaterismo al cuadrado. Eso afectará como es sabido a todos los órdenes de la convivencia social: Desconfianza de los inversores; menos esfuerzos financieros; deslocalización de las empresas; etc. Que se transformará en más paro; aumento de la delincuencia; subida de los precios; más pobreza; endeudamiento familiar y deterioro social. ¿De qué se quejan estos españolitos? Ya vamos camino de repetir las vivencias de los gobiernos del felipismo-guerrismo. Y, si esto se produce, alguna culpa tendrá el pueblo claudicante, más preocupado en hacer dejadez de funciones ciudadanas y a favor de dedicar más tiempo a la trayectoria liguera de su equipo de fútbol -que bien poco le puede reportar-, que a su responsabilidades sociales, éticas y morales. Mucho más dedicado a perder el tiempo en la barra del bar que en leer la reciente historia de los hechos del partido político más denigrante y aberrante de la historia de España. Que va a hacer muy difícil que cumpla con los compromisos prometidos porque, lógicamente, no van a poder terminar su mandato dada las circunstancias políticas. Veremos con toda seguridad cómo adelantan las elecciones generales para hacerlas coincidir con las municipales o, la camuflará, con la necesidad de transformar la Constitución. Cualquier cosa para evitar el bochorno de llegar al final de la “carrera” en condiciones paupérrimas. ¡Tiempo al tiempo! Pero ¿Cómo es posible ésto? Se preguntarán muchos. La contestación está en estos interrogantes: - ¿Este gobierno ha tenido o tiene alguna ideología que no sea la de la cultura de la muerte? - ¿Se siente moralmente legal aunque haya sido nuevamente reelegido, después del 11-M y la campaña de asedio bolchevique a las sedes del Partido Popular durante la bochornosa jornada de reflexión que precedió a los comicios del 14-M? - ¿Por qué aún no se ha investigado debidamente la autoría intelectual y material de la matanza del 11-M? - ¿Por qué negociar con asesinos del hampa terrorista vasca, cuando estaban derrotados en todos los órdenes? Y, ¿A qué precio político? - ¿Cuáles son esos proyectos? ¿Alguien los conoce? Aparte de crear una situación peligrosa con los terroristas y nacionalistas que sólo quieren repartirse España. - ¿Tiene intención de seguir cediendo al chantaje de los nacionalismos o se va a plantar? Para darle a entender a los mafiosos que cualquier planteamiento radical en contra de la unidad española puede llevar sólo dos caminos: UNO. – Entender que solamente el pueblo español puede decidir en cualquier plebiscito la suerte del territorio que ellos ocupan y que han demostrado fehacientemente de que no se sienten españoles; por lo que tendrían que abandonarlo por las buenas o por las malas, en una diáspora como pasó con los judíos en tiempos de los Reyes Católicos. DOS.- Terminar esa farsa gansteril de la que llevan viviendo tantas décadas sin que hasta ahora se le haya pedido cuenta. - ¿Este Ejecutivo tiene proyectos políticos, aparte de desenterrar hechos históricos de los que tendrían que estar avergonzados por miles de años como autores de muchísimas actuaciones criminales recogida en la verdadera memoria histórica? - ¿Por qué tanto afán en querer repetir otra vez los enfrentamientos entre españoles que la convivencia democrática había superado? - ¿Vamos a suplantar la tradición de la cultura cristiana por la mahometana? Por tanto, podemos decir a ciencia cierta, de que lo extraño de este Ejecutivo no sólo es su llegada al poder; sino que conociendo sus carencias y podredumbres, lo verdaderamente milagroso es su permanencia en él, después de cuatro angustiosos años de vaivenes y bandazos, cuyos máximos méritos han sido vender humo, actuaciones vacuas y traicionar a España y a los españoles. Nada va bien en un sistema político en el que las palabras contradicen los hechos (Napoleón) Bajada de pantalones ante los bucaneros Habiendo esperado un tiempo prudencial para que los españoles recibieran de su recién elegido Gobierno, explicaciones más concretas del episodio ocurrido en el secuestro del atunero “Playa de Bakio”; sólo se ha podido escuchar del mismo: bagatelas y bisuterías retóricas acompañadas de un cuento, en esta ocasión no “chino”, sino “somalí”. Esperábamos la mayoría de los ciudadanos, una acción parecida a la efectuada por el gobierno francés en similares y recientes circunstancias, que no se bajó los pantalones ante los secuestradores. O, tal vez, algo similar a la respuesta que el gobierno Aznar le dio a los marroquíes en la Isla Perejil; Pero no, este gobierno es el gobierno de las “ansias infinita de paz”, de pactos y contrapactos con los terroristas de turno, con los nacionalistas estafadores y de toda la ralea delincuencial a los que tutea. Desde el punto de vista legal y moral nunca se puede negociar con piratas, terroristas ni gánsteres de ningún tipo, y, mucho menos, pagar rescate que sirvan de subvención a estas empresas ilegales. El hacerlo, significa que se le está dando carta de naturaleza a este tipo de hechos para que se vuelva a repetir, dándoles “vidilla” a delincuentes a los que habría que aplicarle las leyes penales internacionales o la expeditiva acción militar-policial. Es preferible que los países libres y desarrollados consigan acuerdos y actuaciones tendentes a evitar que se les extorsione. Bien empleando la diplomacia con terceros o empleando la fuerza cuando fuere necesario. No se puede consentir que nuestros compatriotas vayan a océanos lejanos a trabajar en situaciones ya peligrosas de por sí y, también, tengan que estar asustados cada vez que se les acerque alguna barquichuela. Si los recursos de la Marina de Guerra o de los Guardacostas policiales no son suficientes, es probable que a nuestros marineros haya que instruirlos en el arte del manejo de las armas –y cuando digo armas, digo todas las armas- y, si fuera preciso, dándoles la consideración de “agentes del Estado Español” para salvaguardar cualquier eventualidad jurídico-legal ante determinadas situaciones. Procurando que en el mástil de todos los barcos ondee una gran Bandera Española que sirva de advertencia de que el acercamiento a nuestros buques en son de guerra tiene poco porvenir para los corsarios y terroristas. La mejor política en todos los órdenes de la vida, es la que expone claramente de que la libertad de uno empieza si no se intenta abusar y humillar al otro; porque de lo contrario, la pierde. Así como la advertencia sabida de antemano, de que el atropello no va a ser tolerado en ninguna circunstancia. Eso lo entiende todo el mundo, incluso los tontos de guardia del boboprogresismo. Sabemos que el gobierno de la progresía que padecemos, tiene como norma la resolución de los conflictos cediendo a todas las pretensiones y presiones de los chantajistas, lo ha demostrado en multitud de veces. Que ZP no es Julio César también lo percibimos; aquel emperador romano que antes de serlo, quiso completar su formación y se dirigió a Rodas para estudiar retórica con Apolonio de Molón un apreciado y reconocido maestro que también lo fue de Cicerón, y en el viaje fue raptado por piratas que habían hecho del rapto y la extorsión su medio de vida en aguas del Mediterráneo. Una vez libre tras el pago del rescate exigido, se hizo con un pequeño ejército, fletó barcos y atacó a los piratas a los que venció y aniquiló, quedándose con todo cuanto ellos tenían. Y los que quedaron vivos los terminó crucificando en Mileto. Gran ejemplo para la posteridad. Pero no esperen nada así de los gobernantes de la “alianza de civilizaciones”. Según parece se ha pagado 1´2 millones de dólares –no se sabe quién- después de que el barco ha sido también saqueado, sin contar los costos de haber desplazado allí una fragata para que le dé “escolta” de regreso a nuestra Patria. Sin que hasta este momento, nadie haya dado explicaciones verosímiles del suceso, y haber sin haber tomado la decisión para que los servicios de inteligencia españoles, tuvieran previamente controlada la situación y que los piratas “sin pata de palo” perdiera algo más que las piernas en respuestas a haberse atrevido a secuestrar a unos españoles que sólo estaban trabajando; porque de lo contrario, ZP va a quedar peor que “El Platanito”. Y si esto es así y nuestros gobernantes no hacen ningún mérito en ganarse el respeto, tendremos que ir preparándonos por lo que pueda ocurrir con nuestros archipiélagos y plazas de soberanía de ahora en adelante, porque ya no está Aznar para lavar la afrenta. Hago referencia de las mismas que ya mencionó mi admirado amigo ALCIDES en su magnífico artículo “En retirada”: Islas Chafarinas; Melilla; Peñón de Alhucemas y adyacentes islas de Mar y de Tierra; Peñón de Vélez de la Gomera; Ceuta eIslote Perejil. Las cuales podrían verse usurpadas por el primero que llegue sin tener la respuesta adecuada. Es que la rosa es así. No le pidas cuentas al Rey Cuando todo vaya mal y la situación se derrumbe como un castillo de naipes, no le pidas cuentas al Rey, pídeselas a Zapatero Presidente; o, lo que es lo mismo, pídeselas a sus acólitos que le han renovado la confianza en unos comicios que era la guinda de la mala gestión del peor gobierno que ha tenido España desde el periodo arriano de Leovigildo. Cuando no puedas pagar la hipoteca de tu vivienda porque te has quedado sin trabajo y tampoco puedas dar de comer ni vestir a tus hijos, pídele cuentas a ZP y a sus votantes, que se dejaron embaucar por las mentiras reiteradas y las promesas que los socialistas tienen por norma no cumplir desde tiempos del marxista Pablo Iglesias Posse. Cuando ya nada funcione con regularidad y eficacia y las calles sean un hervidero fértil para el hampa y demás delincuentes y estén dominadas por ellos y no por el imperio de la ley, pídele cuentas a ZP y a sus trileros; pero a la vez, no deje de pedirle cuentas también a los que les apoyan, ignorando displicentemente que un voto tiene más fuerza que la bala de un fusil y, lo han utilizado alegre e irresponsablemente, sin medir las consecuencias que después todos tenemos que afrontar. Pero sobre todo, pídele cuentas a ZP porque ha ratificado a un gobierno continuista y manipulador -aunque no esté el del “agujero alegre” que tantos orgasmos tenía con él-. Gobierno que no se arrepiente de su mala gestión anterior, del exceso de demagogia y de su pobre semblanza democrática; pero, ahora, ZP no es el culpable de lo que pase, sino de los que se autoflagelan con consecuencias gravísimas para todos. Un proverbio árabe dice: “La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía”. Ya no valen las lamentaciones “a posteriori”. Cualquiera sabe de antemano con quiénes estamos tratando, (sólo que a las izquierdas se le perdona todo). Por consiguiente, que cada palo aguante su vela. Pasó con los gobiernos de Felipe González que llevó a España a la situación más desacreditada desde la II República y estamos a las puertas de repetir la jugada. Por si alguien lo olvidó, estamos hablando de esa izquierda matonil y gansteril que desde siempre utilizaron el vehículo de la extorsión y el chantaje moral a la sociedad para ejercer la política, apoyando apologías de la muerte y a los que la ejercen, cuando no, practicándola directamente cuando llegan al poder. Recordemos la etapa felipista y los GAL por no trasladarnos a épocas pretéritas más lejanas. Y como está refrendado por los votos de la mitad del pueblo soberano, a ellos son los que hay que pedirles cuentas democráticas también en su momento. Estos votantes boboprogres, como suele decirse, siempre están “colgados de la brocha”, instalados permanentemente en el enanismo sociológico, permitiendo actuaciones a sus representantes políticos de absoluto depotismo y radicalizados en contra de la moral, el orden, las costumbres, las leyes, etc. Maestros en el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después remedios equivocados ¡Vaya legión! Y, es que, lo que les va y les pone es el chantajismo social, la persecución, la extorsión mediante cualquier método –incluyendo el canon mediático- y exterminación por su cuenta contra los más débiles, mediante la sedación extrema de los enfermos, el aborto sin control y sin autorización, incluso de los mismos enfermos o familiares. ¡Es que así es la rosa! Antes de ejercer el voto, un pueblo libre sin síndrome de pertenencia a clanes, ni querencias atávicas de esclavitud, tiene que sentir que ha alcanzado el status de ciudadano y que se le puede llevar nuevamente al de vasallo si hace dejadez de funciones como ciudadano al confiar su voto a los que carecen de escrúpulos, debiendo hacer un gran ejercicio de responsabilidad cívico-política no prestando poder de decisión a aquellos que han demostrado su trayectoria de incapacidades, cuando no de atrocidades. La ética no puede puede permitir que en política valga todo. El socialismo, fácilmente identificable con el comunismo, el nazismo y el fascismo, no son nada más que las ramas de un mismo árbol común: nacional-socialismo o social-nacionalismo (primos hermanos). Instalados permanentemente en la filosofía expeditiva de masas. Necrofilia evolutiva de populismo pueril, responsables del Holocausto y del Gulag, “cuyos mitos cabalgan a lomo de la inconsciencia popular” como alguien dijo. Permitiendo y consintiendo que “iluminados” lleguen al poder o permanezcan en él, cometiendo las más execrables fechorías, ratificados en las urnas “porque son de los nuestros”. Cuando lo que verdaderamente son auténticos maestros liberticidas. Por todo lo que va a ocurrir en España en el cercano futuro… PÍDELE CUENTAS A ZP Y NO AL REY. No busquemos solemnes definiciones de la libertad. Ella es sólo esto: Responsabilidad (George Bernard Shaw) Una derecha sin complejos Independientemente de los grupúsculos minoritarios y de agrupaciones caracterizadas por comportamientos, más o menos, identificados con la derecha política, en España sólo el Partido Popular representa el sentir mayoritario de la gran mayoría de los ciudadanos que sienten los valores conservadores-liberales. Pero el Partido Popular tiene un problema y, es un gran problema, porque va en dirección contraria a la lógica de su idiosincrasia, buscando un centro sin tener en cuenta de que una gran mayoría de su “derecha” está compuesta por personas que sienten unos valores éticos, religiosos, políticos y sociales que están completamente en el lado opuesto al que se dirige en su travesía por el desierto -en el que ya se ha desperdiciado más de veinte años- en esa búsqueda del caladero de los votos del centro, del que nadie puede asegurar si existe o no; y, si éste no es un estadio místico como el de la “tierra prometida”, de los cuarenta años desérticos y deambulatorios de Moisés. Por consiguiente, ese peregrinar les puede llevar decenas de años; mientras tanto, los impacientes que son gran mayoría, quieren resultados tangibles y reales sin tantos rodeos. Esa derecha natural, conservadora y democrática que no tienen otra opción política que la represente. Votan al PP como mal menor y porque es el más cercano a sus creencias, –no van a votar a Izquierda U-ndida-, por supuesto; pero puede asegurarse, que en el momento de que por la derecha del Partido Popular surja una agrupación liderada por un/a joven líder, con cierto atractivo y sin complejos, los Populares perderían la mitad de sus actuales votantes. Y, a menos, que se den cuenta de que deben abarcar en su representación ese espectro sociológico más a la derecha de su longitud y latitud, sin tener porqué avergonzarse, el peligro de estar vitaliciamente en la oposición será una constante. Es un enigma la cerrazón del Partido Popular en seguir empeñados en no fortalecer las posiciones políticas, genéticas, sociales e intelectuales que le corresponde a su ala derecha, SIN COMPLEJOS Y SIN PONER LA MEJILLA; respondiendo a cada ataque de la izquierda facinerosa, con la respuesta adecuada y haciéndole saber: de que ellos sí son criminales convictos y confesos de la antigua y reciente historia, prevaricadores y corruptos sentenciados, enemigos de la humanidad con hechos demostrables y demostrados y, además, sin presunción. Por consiguiente, esta opción política tiene que establecer los parámetros pertinentes para llevar a cabo una política sin descanso, abarcando todas las sensibilidades como algo natural y normal, que sirva de vehículo para representar también a los que hasta ahora se siente huérfanos por sus tendencias más firmes y arraigadas. Conformando el gran PARTIDO DE LA DERECHA ESPAÑOLA DEMOCRÁTICA, donde puedan caber todos menos los indeseables y delincuentes de cualquier ralea. El Partido Popular no debe renovarse sino ampliarse a esas opciones que representan a millones de personas, y, por ello, tiene que tener la capacidad de verse en ese espejo, no cóncavo, que representa la realidad absoluta más lógica, la que quiere pertenecer de hecho y de derecho a una entidad de la que hasta ahora han carecido. A una derecha moderna y sin anclajes traumáticos que debe estar feliz y orgullosa de su trayectoria; de su brillante ejecución social y política y de sus inigualables logros democráticos, alcanzados desde la instauración de la democracia. Una derecha que se proclame orgullosa de creer en los valores de la unidad de la PATRIA, de los SIGNOS e INSTITUCIONES que las representan, de la Lengua común, de los valores constitucionales establecidos, de la igualdad y el derecho de los españoles, así como de todo cuanto sirva para hacer del conjunto una unidad fuerte y sin fisuras ante el mundo. Una derecha que defienda los valores de los tres “faros” que han guiado a la civilización occidental: la filosofía griega, el derecho romano y la ética del Cristianismo. Se puede perder unas elecciones defendiendo esos principios, pero más a la corta que a la larga, el pueblo responde en la defensa de todo aquello que les identifica y les une. Nada le interesa más a los “ideólogos” de las izquierdas que nos ha tocado padecer, que la dominación del espíritu conservador-liberal mediante la imputación de falacias que lo acompleje. Empleando estrategias que los relacione con el régimen anterior, lo cual tampoco tendría ninguna importancia, si fuera verdad, porque los que tienen que avergonzarse son los que han empleado el terrorismo de estado para eliminar gente, el secuestro de personas, la corrupción masiva o, los sucesivos “golpes de estado” contra la II República y, en eso, las izquierdas sí han sido especialistas. Por tanto, lo que se necesita es ganar la batalla de las ideas, sin tregua, sin compasión, con un único discurso; relacionando y acusando permanentemente de los delitos que ellos han sido y son capaces de experimentar y efectuar contra el pueblo. SIN COMPLEJOS Y MIRÁNDOLES A LOS OJOS. Ahora, en el XVI Congreso Nacional que el Partido Popular celebrará en Junio-08, es preciso que no sirva solamente para la elección del/os candidato/s y la autocomplacencia orgánica, sino que sea el foro de la exposición y ratificación de los principios éticos-políticos de una formación que está llamada a ser la más importante de España, y en esta ocasión única –dada las circunstancias- estará la oportunidad de dar un golpe de timón dejando claro de que se está dispuesto a ir en la dirección que le corresponde, contra viento y marea; pero con el espíritu de conquistar la posición de la que NO DEBE AVERGONZARSE. La Patria lo agradecerá. La película es lo de menos... ...lo peor es la perversión de las mafias organizadas tras los “titiriteros sacacuartos y gaysunos”, que viven del dinero público, de las subvenciones que les donan los “padrinos” políticos de ciertas administraciones que sacan con engaños y promesas electorales a los contribuyentes. Cierto es de que éstos también se dejan engañar, porqué sino, de qué iba a repetir en la Moncloa el de las “cejas”. De profesión: vagos. Cuya actividad más destacadas es la de ensalzar en todas sus actividades a los delincuentes de cualquier “cantera”, denigrando a las Fuerzas de Seguridad del Estado en una larga lista de trabajos cinematográficos cuyos héroes son siempre los delincuentes en las distintas ramas del hampa. Así va el cine español, en caída libre y en picado, cada vez con menos espectadores; pero eso sí, muy subvencionado por los personajes de la izquierda trasnochada. La película en cuestión llamada Clandestinos fue presentada en su estreno en el Festival de Cine Lésbico y Gay de Madrid, se publicitaba en la revista Zero con la fotografía de un terrorista apuntando con una pistola a un agente de la Guardia Civil mientras éste le practicaba una felación. Ya en el transcurso del filme, se escucharon aplausos en las escenas en las que los terroristas descerrajan tiros sobre miembros de la Benemérita. Legalmente habrá que estudiarse si la realización y exposición del film está incurriendo en algún ilícito penal y, sobre todo, en la figura tipificada de “apología del terrorismo”. Pero, no obstante, los familiares y víctimas del terrorismo vasco y, en general, la ciudadanía española, sabrá evaluar la exaltación mediática del terrorismo propulsado por dirigentes políticos responsables del recién elegido partido que nos gobernará por otros cuatro años… si llega. Estos mafiosos de los medios y de la “incultura orgánica”, están muy lejos del honor de esos hombres y mujeres a los que pretenden vilipendiar. Desconocen el lema principal de su reglamento moral cuyo (Art. 1º de PREVENCIONES GENERALES empieza así: “El honor ha de ser la principal divisa del guardia civil;…”. (Art. 2º “El mayor prestigio y fuerza moral del Cuerpo es su primer elemento; y asegurar la moralidad de sus individuos es la base fundamental de la existencia de esta Institución. (Art. 7º “Sus primera armas deben ser la persuasión y la fuerza moral, …” Art.8º “ Será siempre un pronóstico feliz para el afligido, infundiendo la confianza de que a su presentación el que se crea cercado de asesinos, se vea libre de ellos; el que tenga su casa presa de las llamas considere el incendio apagado; el que vea su hijo arrastrado por las corrientes de las aguas, lo crea salvado; y, por último siempre debe velar por la propiedad y seguridad de todos”. Y, así, un extenso recorrido de normas de comportamientos inigualables, que ha hecho que esta Institución goce del prestigio nacional e internacional que tiene. Pero qué sabe esta tropa de indocumentados existenciales. Saben quizás de que la Guardia Civil es el cuerpo policial más eficaz del mundo. Saben por casualidad de que sus miembros desde siempre han tenido que desenvolverse en las peores circunstancias, también históricamente en unas condiciones de trabajo paupérrimas, en cualquier modo y con todo en contra y, aún así, siempre obtienen los mejores resultados en su trabajo policial. Pero qué van a saber estos mequetrefes. Revolución liberal Hasta ahora todos los ensayos políticos efectuado por las izquierdas han llevado a la humanidad a grandes catástrofes sociales, acompañados casi siempre por escalofriantes baños de sangre. Ha llegado el momento de hacer “revolución tangible”, la revolución de la verdad expuesta públicamente, una revolución acorde a los criterios liberales. Va siendo hora ya de que disputemos los espacios sociales que desde siempre las ideologías izquierdistas se han arrogado como propios, -la cultura, el pueblo, la calle, etc.-. Es llegado el momento de dejar patente de que no estamos instalados en la comodidad de la ética, de la moral y de las buenas costumbres y que esto, nos impide responder a las necesidades materiales y metafísicas de la sociedad. Y para que así sea, hay que “tomar” no sólo posiciones ideológicas más audaces; sino también los “anfiteatros de la intelectualidad”, los “foros culturales y sociales” -creando organizaciones y asociaciones políticas y laborales con raíces, mentalidad y proyecciones diferentes de las que conocemos en las posiciones de izquierdas- y, sobre todo, el “ágora de la calle como centro de conciencia de la sociedad”. Es necesario hacer saber a nuestra nuestros contemporáneos quiénes son los que durante todos los acontecimientos históricos han actuado con probada mentalidad delincuencial, cuando no, con ánimo criminal y sólo para su propio provecho, descartando a la otra mitad de la sociedad por pensar diferente. Es obligatorio explicar los sucesos que a lo largo del tiempo, las hordas de izquierdas mundiales y muy especialmente aquí en España, sometieron a la humanidad a verdaderas hecatombes. Tenemos que utilizar los medios que hasta ahora no hemos sabido o querido poner a disposición de nuestras opciones, como vehículo para llegar a la gente y, contarles fielmente qué ha ocurrido en cada etapa histórica para que no se olvide los sucesos producidos por las ideologías mal llamadas “progresistas” y que no se les perdone tanto horror producido por su implantación ideológica en el cuerpo social de todos los estados del mundo. Debemos y tenemos que explicar al pueblo quiénes los utiliza y traiciona aprovechando los engaños propagandísticos de los que se llevan sirviendo durante décadas. Sin complejos, disputemos los espacios sociales que ciertas ideologías mediante la demagogia se han apropiado históricamente -sin merecerlo-, engaños habilidosos que han comprado voluntades y han atrofiados los sentidos. Alguien escribió: “POPULAR, se ha de interpretar como natural y propio del pueblo. POPULAR, es ser pueblo en toda su dimensión. POPULAR es, en definitiva, constitutivo del pueblo”. Liberalismo El pensamiento liberal emana modernamente desde el racionalismo del siglo XVIII contra el absolutismo del Antiguo Régimen, con una filosofía de libertad individual basada en los derechos naturales del hombre como principio y fin de todas las cosas. Cuyos ideales, están basados en el estudio y percepción de sí mismo como ser singular en el universo. Pero donde realmente tiene sus raíces más profunda es en la filosofía de Aristóteles que, en contra de su maestro Platón, proponía un concepto de pensamiento político y social distinto. La filosofía aristotélica concebía un modelo de sociedad en el que la soberanía radicaba en los individuos y ascendía a los gobernantes. Quizás esta es la primera concepción de la democracia. Desde la connotación ideológica del liberalismo, sus detractores y enemigos siempre han pretendido soterrarla al ámbito exclusivo de la economía; pero el liberalismo es mucho más. Es la convicción y proclamación de la libertad absoluta elegida del individuo ante la imposición unitaria y coactiva del Estado. El hombre por encima del colectivo, como sujeto de derechos y deberes con la limitación lógica y natural del respeto a los derechos de los demás y la garantía de igualdad ante la Ley. Y ello, es cimiento que se ha ido consolidando en todo el mundo occidental basado en que sus ideales filosóficos y doctrinarios están pensados por y para el hombre. Es un conjunto de ideas que permite la aceptación e integración de los valores naturales del individuo. Asimismo, intenta armonizar libertad y orden. No impone su ideología, sino que deja que el individuo actúe según su conciencia ética, basada en los valores de la familia, la razón, la fidelidad, la lealtad, el compromiso, etc. El liberalismo posee argumentos claros y sencillos: los liberales tienen la profunda convicción de que el Estado ha sido pensado y dispuesto para servir al individuo y no al contrario. Conciben el valor de la libertad individual como una condición básica e insustituible para alcanzar el mayor grado de progreso mediante el fomento de la iniciativa privada –para no estar a merced del Estado-. Creen en las libertades consagradas de la Declaración Universal de Derechos del Hombre y, que las mismas, deben estar sostenidas por los valores democráticos constitucionalistas. Es decir, en un sistema de gobierno democrático sustentado por una constitución que reglamente las reglas de juego político, asumiendo los principios fundamentales que garantice de que nadie pueda eliminarlas por imposición de aventuras políticas antidemocráticas. La ideología liberal sabe, efectivamente, de la necesidad del Estado; pero lo concibe con limitaciones legalmente establecidas rechazando cualquier tipo de tiranía u opresión desde él, bien mediante algún dictador “divinizado” o, bien con la intervención “divinizante” de grupos violenta-ideológica-dictatorialmente auto impuestos que generalmente terminan en terrorismo de Estado o en tronadas colectivistas del terror, sumiendo a la sociedad en profundas miserias y hambrunas, cuando no, en terribles baños de sangre como ha quedado demostrado en el siglo pasado: comunismo, nazismo, fascismo. Quedando patente la necesidad de la libertad ante todos los anhelos de la persona y el conocimiento de que los valores democráticos exige una constante vigilancia y dedicación, para que los derechos básicos de la humanidad no sean agredidos y pueda decirse permanentemente lo que decía un notable palatino en la Dieta de Polonia: malo periculosam libertatem quam quietud servitium (Prefiero una libertad peligrosa antes que una esclavitud tranquila). Y por esas circunstancias, para reducir al mínimo los peligros involucionistas que puede darse en cualquier sistema libre, los liberales creen implícitamente en la teoría de la división de poderes –Legislativo, Ejecutivo y Judicial- establecidos por Montesquieu en “El Espíritu de Las Leyes”. No permitiendo bajo ningún concepto la acumulación de más de un poder, porque eso lleva a la dictadura y a crueles tiranías. Y por último una pregunta: de todo lo expuesto tan someramente, casualmente han visto reflejado qué partido político se asemeja más en su concepción humanística de entender la vida, la sociedad, el estado y los valores democráticos que no sea el PARTIDO POPULAR en su versión española, europea y mundial. “Si pretendemos el triunfo en la gran contienda ideológica de esta época, es preciso, sobre todo, que nos percatemos exactamente de cual es nuestro credo”. (FAA. Ayer) |
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