Editado por Eduardo de Lácara
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.....................................................Adrián Reventún


Ni lo benéfico detiene a la SGAE

Ahora nos hemos encontrado con una nueva muestra de cómo se comporta la SGAE, sociedad que por lo visto no es capaz de respetar ni las mejores intenciones de los demás, cuando se trata de pasar caja.

Nos hemos enterado en estos días que el festival Entresures –un festival benéfico cuya finalidad era utilizar la recaudación del mismo para fomentar el fin del esclavismo en Mauritania-, se vió obligado a entregarle el 10% de la recaudación en concepto del canon.

Esta decisión ha sido fuertemente criticada por el sindicato Comisiones Obreras, que ha organizado una concentración de protesta contra la actuación de la sociedad de autores.

Este modus operandi no es nuevo en la sociedad dirigida por Teddy Bautista. De hecho, en no pocas ocasiones se han mostrado partidarios de cobrar por cualquier actividad cultural, incluidas las nupcias –a este paso incluso el cumpleaños será de pago-.

Pero lo que más molesta de estos asuntos es la manera de actuar de dicha sociedad, siempre de una manera altanera, considerándose con más derechos que los demás y criticando de una manera muy agresiva cualquier oposición.

Esta no es más que una muestra más de la gente que pretende controlar por completo uno de los mercados más fértiles y lucrativos de nuestro país. Que nadie se llame a engaño.


Musulmanes, sí. Cristianos, en absoluto

Lo de este gobierno es de una falta de respeto sin límites. Anuncios, como el de De la Vega, abogando por un estado laico cuando la mayoría de la población es cristiana, son buena muestra de ellos.

No es nuevo aseverar que los socialistas odian a los católicos. Hacen todo lo posible por marginarlos, presentarlos como gente peor que los integristas musulmanes, rizando el rizo.

Ahora, resulta que la libertad de confesión no les gusta. Que el español de a pie desee tener una religión u otra les molesta. Lo hacen en nombre del nuevo pluralismo español.

Y claro. No han podido mantenerse callados. Ya han saltado los beneficiarios principales de este acoso y derribo que sufrimos los católicos: la comisión islámica. Un grupúsculo de caciques donde los haya, que lo único que desean es que sus aberrantes y antidemocráticas costumbres se apliquen con todo rigor en nuestra nación.

Pero atentos, porque lo que afirmaron fue la necesidad de que España fuese un estado laico, curioso. ¿Por qué no piden lo mismo en sus países de origen? ¡Ah, sí! Lo olvidaba: si hacen eso allí, les condenan a morir.

Suena aberrante que unas personas incapaces de condenar los atroces hechos que azotan el mundo islámico vengan a criticar a los cristianos, cuando el cristianismo ha sido el mayor defensor de los derechos humanos y en muchos aspectos resulta inviable concebir la civilización occidental sin la moral cristiana.

Esta es una buena muestra de aquello que apoya el gobierno de zapatero, como siempre más atento a permitir atrocidades como son el aborto y la eutanasia y a discriminar a colectivos mayoritarios, como el católico. Eso si, Zapatero y su gobierno se muestran como totalmente serviles cuando se trata de tiranos, violadores de derechos humanos y otra gente por el estilo.



Un día como hoy

Hace doscientos años, que los españoles decidieron defender su patria de invasores y enemigos. Para muchos, tal vez, les resulte lejana esa fecha, 2 de Mayo de 1808. Sin embargo, las similitudes no podrían ser mayores.

Es esa época, España fue vendida a sus enemigos por los peores reyes que ha visto el mundo: unas personas que solo podrían ser tachadas de traidores, ya sea por malicia o por incompetencia.

Hoy España también es vendida a sus enemigos, por el peor presidente que ha conocido el país – y medio continente –. Un sujeto, que de la misma forma que Fernando VII no sabemos si actúa con malicia o incompetencia – tal vez ambas – pero está traicionando a su nación entregándonos a aquellos que nos quieren mal.

Hoy debería ser un día de recuerdo y de honra. Que nadie olvide a aquellos que entregaron su sangre por su patria. Pero que cuando acabe el día, nadie olvide que estamos pasando por una situación similar a la de aquella época.

Seguramente a aquellos que tan poco les importa su patria – aunque, luego, el tiempo nos ponga a cada uno en su sitio –, deberían saber que sus propios antepasados fueron aquellos que tomaron las armas con mayor clarividencia y se enfrentaron al invasor.

La mejor manera de honrar a esos héroes debería ser asegurarnos que aquello que ganaron con sus vidas permanezca después de nosotros. Es nuestra responsabilidad.


Un cambio necesario

Tras haber visto en las noticias lo sucedido en Austria, sólo puedo decir que un terrible escalofrío me recorrió la espalda al leer los detalles de la macabra historia de Josef Fritzl, ese monstruo que acaba de salir a la palestra.

Este caso seguramente pasará a la historia por la dureza del mismo, ya que los crímenes cometidos han sido de una crueldad inusitada en un ser humano.

Sin embargo, esto debería continuar un debate en España, abierto por el caso de Mari Luz, otra criatura cuyo único crimen fue estar cerca de una criatura más cercana a un depredador que a un ser humano.

¿Qué será del asesino de Mari Luz? Unos años, no demasiados, en la cárcel, es indiferente cuantos.

En Austria va a pasar algo parecido. Fritzl tiene 73 años y el código penal Austriaco es similar al español. Si su salud se resiente en extremo, este monstruo podría pasar solo unos pocos años en prisión.

¿Deberían endurecerse las penas en Europa?

No hablo sólo en España, pues no es un problema endémico de nuestra nación. La ley de la Unión  Europea es un auténtico chollo para muchos. Los cuales pueden limitarse a delinquir y luego pasar un par de años en prisión, hasta que les suelten.

El padre de Mari Luz ha iniciado una campaña pidiendo un endurecimiento de las penas. Es necesario que asumamos un cambio: las mafias no ven inconveniente en herir de gravedad a la gente que roban, terroristas que matan a veinticinco personas salen en menos de la mitad de tiempo, violadores permanecen libres por problemas burocráticos,…

No creo que sea necesario alargar esta espantosa lista más allá de lo que es, pero no debemos olvidar que la ley está para proteger a la víctima, no al agresor. Ya ha salido gente diciendo que Fritzl es un hombre enfermo No lo creo así. Un enfermo no lo habría hecho tan bien durante tanto tiempo. Fritzl está sano, y es listo.

Endureciendo las penas se puede evitar que gente como ésta ande suelta por la calle. Se puede evitar que haya gente que considere a los demás como objetos baratos a los que usar a placer.


La Ley está para cumplirse

La ley está para cumplirse. Esta frase, tan sencilla, a todos debería parecernos inapelable. La convivencia en sociedad requiere de la firme observación de las reglas que nos mantienen unidos.

Sin embargo, parece que hay gente para la cual un principio tan básico no es aplicable.
Hablo de gente como Atucha, sujeto que, después de delinquir con la finalidad de ayudar a un aparato de ETA, ahora pretende salir libres de su castigo.

Hablo de sujetos como Alberto Viedma, un vil asesino que, después de acabar con la vida de dos inocentes, ahora se atreve a echar tierra sobre el muy honorable cuerpo de la Guardia Civil, con muchos años de servicio a la gente de bien.

Pero no solo hablo de transgresores, pues tan culpable es el que comete el crimen como quien le ampara o aplaude.

En este caso hablo de gente como Patxi López, un sujeto que después de oír a los tribunales se atreve a sugerir que esas sentencias no deberían aplicarse porque no “desea ver a ningún representante político inhabilitado” ¿Qué es más importante? ¿Los deseos de este señor o las normas?

Pero la lista es inmensamente larga. Gente como Artur Mas, que defiende que sus decisiones están por encima de la constitución. Gente borracha de poder que no duda en creerse mejor que los demás, considerando que el fin justifica los medios.

Eventos como los acaecidos en Rentería este fin de semana nos dan una buena muestra del camino recorrido si dejamos que esta gente, carente de moral alguna, lleve por siempre las riendas de la sociedad.


Y, encima, Montilla se cachondea

Cuando hablamos del modelo autonómico, supuestamente deberíamos hablar de un sistema que permite que las comunidades más débiles se beneficien del contacto con las más fuertes y así todas alcancen progreso.

En la teoría, puesto que, en la práctica, ya vemos lo que ha pasado en Cataluña.

La comunidad catalana siempre ha sido una beneficiaria común en los planes del Estado, la niña bonita de la nación, a la cual se le consiente todo.

El problema es que, además de bonita, parece que la niña es desagradecida, considerando lo obtenido como una especie de derecho natural.

Este ejemplo puede corroborarse en la última semana, cuando esta comunidad al más puro estilo “donde dije digo, digo Diego”, se presenta ahora como una firme partidaria de trasvases del Ebro... siempre y cuando sean para ellos.

A Montilla no solo no le basta con volver a saltar las reglas del juego y volver a comportarse como si estuviese por encima de todo. Es que encima se ríe de nosotros.

No solo ha pasado por encima de varias comunidades autónomas, que tienen los mismos derechos que la comunidad catalana, sino que con frases como “lo que debería haber pagado la generalidad lo paga el estado” nos demuestra que se cachondea de nosotros.

Como siempre, el Partido Socialista calla, prefiriendo vender a unos ciudadanos por el apoyo de otros, dándonos una vez más la impresión, de que en este país hay ciudadanos de primera y de segunda.

Por supuesto la gente de siempre, en el improbable caso de que lea este artículo, comentará que soy un “enemigo de Cataluña”. Pues bien, no lo soy. Sólo soy enemigo de aquellos que se consideran por encima de los demás y pretenden pisotearnos.


Un país guay

Menuda semana llevamos. Desconozco si alguien tenía confianza en que se elegirían a personas valiosas para los puestos de ministros, pero por lo visto, no es así.

Podemos ir desde la secretaria de educación –una mujer que dedicó ocho años de trabajo a negociar con unas monjas muertas- a una ministra de defensa que se confiesa pacifista.

¿A dónde vamos a llegar con ese planteamiento? ¿Alguien se cree que estemos escogiendo a la gente por su eficacia? ¿O sólo por quedar bien?

Luego están asuntos como los de los violadores liberados en Cataluña. Unos sujetos que, condenados a doce años de cárcel, por el mero hecho de tener amigos influyentes han salido tras cinco meses ¿Es esto justo? ¿Para que está la ley? ¿Para que el gobierno nacional y los autonómicos hagan lo que les venga en gana?

Así nos van las cosas. Tenemos una crisis económica que puede poner a mucha gente en la calle. Una situación internacional de aislamiento total . La inseguridad ciudadana no podría ser mayor. Los terroristas hacen lo que les viene en gana y se les ríen las gracias. Las mafias actúan por su propia cuenta. Y, a los pocos que cogen, sale indultados o  pagando una bicoca.

Pero, a cambio tenemos cosas sin las cuales no podríamos vivir, como el nuevo ministerio de “armonía progresil”, o sea de la igualdad ¿Es que no pueden hacer nada que no sea pensando en votos?

Y como política económica… ¡Gastar más dinero! ¡Claro! Como no es de nadie…

Así nos va, con una gente que se muestra muy contenta con que seamos el país más guay del mundo, sin amigos, pero los más guays. Eso sin duda.


Talante y ecologetismo

¿Alguien dudaba de la inutilidad socialista para la economía? Ahora tenemos una prueba más de que no vale para cuidar los bolsillos de otros. Por favor, no confundan nuestros bolsillos con los suyos.

Ayer, hemos tenido datos del IPC: desastrosos. De hecho, con este 4,5% hemos retrocedido a 1995, es decir, a la época de González.

La excelente gestión económica del Partido Popular ya ha desaparecido, la que algunos llamaron “despensa” está vacía. Eso si, el Ministro de Economía en funciones dice que esta situación se moderará el próximo mes. ¿Saben qué? Eso mismo dijeron el mes pasado.

E medio de esta crisis económica que padecemos, al Presidente en funciones le ha dado por darnos una lección sobre energía y economía. Concretamente ha manifestado su intención de abandonar todas las energías convencionales: gas y petróleo: pero eso si, sin acercarse a la energía nuclear.

Si pudiese cumplir esa promesa sería algo bonito, pero la realidad es algo más oscura: Si no usamos nuestra energía nuclear, usaremos la francesa –colocada en el norte de los Pirineos-. Si no usamos gas, nos veremos forzados a usar petróleo, pero como no usamos petróleo… ¿Qué nos queda?

¿Biodiesel? Estaría bien que los que lo consideran la panacea del mundo moderno despertasen, porque en vez de salvar al mundo, matarán a millones. Y no es una frase hipotética, ahora mismo hay gente que pasa hambre por los ecologistas. Por culpa del cultivo del biodiesel, el descenso de alimentos se ha vuelto aterrador. Muchos países, como Haití o Pakistán están teniendo problemas graves de abastecimiento porque otros ven más rentable fabricar biodiesel para los ricos con problemas de ego en vez de comida.

En los últimos cinco años se ha multiplicado por tres el precio del trigo, pero, por supuesto, debemos hacerlo ¡Todo sea por el cambio climático! La humanidad merece el hambre y la muerte si es por un fenómeno… ¿probado?

Este es el planteamiento principal de Zapatero en economía: hacernos pasar hambre, quitarnos nuestro dinero y devolvernos a la era de González… todo en medio de talante y ecologetismo.


La investidura del embustero

Tras el debate de investidura, a priori, pocas conclusiones se pueden sacar de lo dicho: promesas económicas que no se cumplirán, fidelidad a la justicia que no existirá, avances sociales que solo se harán a costa de enormes retrocesos en otras áreas de ese mismo campo -o a costa del expolio económico de los ciudadanos-..

En fin, nada que el lector no sea capaz de adivinar solo.

He de reconocer que me interesan más los silencios, o la manera de esquivar los temas peliagudos, como por ejemplo, ETA.

Bien es cierto que Zapatero ha hablado de ETA, pero lo ha hecho tan de pasada que un servidor no puede menos que preguntarse, perplejo, si no se habrán equivocado los españoles al considerar el terrorismo el principal problema del Estado, puesto que a su presidente no parece quitarle mucho el sueño.

Y luego pide consenso, bonita palabra. La palabra consenso habla de grandes avances democráticos, se refiere al  progreso –del bueno, ese que alza países, no del barato que gasta la izquierda, que los destruye–. Sin embargo, luego parece olvidar que nos ha mentido a todos.

¿Acaso no es mentira que pactó con ETA al siguiente día del atentado en la T-4? Poco a poco, sus mentiras han quedado al descubierto y los portavoces ya no corren raudos a desmentir las informaciones que llegan de los periódicos – y en estas lides, el que calla, otorga-. ¿Cómo puede pedirnos consenso el mismo hombre que luego venderá a millones de sus ciudadanos a una banda de terroristas con el único fin de ganar popularidad o imitar a Al Gore como líder de masas?

Pide consenso, pero luego resulta que sus secuaces en las comunidades gobernadas por nacionalistas siguen haciendo de las suyas… Ese que pide consenso permite que Julia Otero haga que unos niños canten un sangriento himno en directo, con la mano en el pecho…

El Partido Popular no debería relajarse, pues aquellos que parece que les tienden la mano, en el fondo, lo único que esperan es un despiste para morder, como hacen con todo lo que les rodea. Pues esa es la naturaleza de aquel que pronto será de nuevo presidente de España.



La fragmentación de los gobernantes

Hoy debería haber sido un día “anodino” en el Congreso con la elección de los jefes de las cámaras. Sin embargo, de lo que hemos sido testigos es de un nuevo episodio de la debilidad interna del PSOE y su fracturación

Es sabido que el Partido Socialista nunca ha sido el ideal de una formación unida y consolidada. De hecho, en vez de alegrarse por la mejora de resultados en Cataluña – los cuales han favorecido enormemente su victoria nacional– algunos barones han mostrado su inquietud por dicho dato.

Ahora vemos otro dato poco halagüeño para los intereses de Zapatero y los suyos, y es que, ni siquiera en algo tan sencillo como nominar al jefe de la cámara baja pueden ponerse de acuerdo entre ellos.

Hago referencia a la última salida de tono de uno de los dinosaurios del mundo político, Alfonso Guerra, un sujeto que, amparándose en su veteranía, se permite el lujo de decir cualquier cosa delante de los medios con tal de no acabar relegado al olvido. Ahora le ha dado por mostrarse en contra de la elección de Bono, manifestando que habría elegido a otra persona, como a él mismo.

Esta es solo una de las muchas muestras de fragmentación que sufre el PSOE. Por un lado, los nacionalistas, más dispuestos a la independencia, o a agarrarse bien a sus asientos en sus autonomías que a apoyar a su nación, o siquiera a su propio partido.
Los barones, gente que jamás ha faltado a sentarse en sus cargos, asolando las comunidades en las que se enquistan y mostrándose más como dictadorzuelos bolivianos que como líderes democráticos, y seguramente solo sea la punta del iceberg. Un iceberg que gobernará España durante cuatro años (si es que queda algo de España para entonces).


Adrián Reventún
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